La versión Jelly Bean ya está en el 59,1% de los terminales Android

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La fragmentación es un problema que afecta a Android desde que está en el mercado. La razón es que se han ido lanzando diferentes versiones de forma mucho más rápida de la que los fabricantes la utilizaban (exceptuando a la propia Google), por lo que el espectro de uso de este sistema operativo era un verdadero mosaico.

Pero, lo cierto, es que en Mountain View se dieron cuanta ya hace un tiempo que era mucho más eficiente, incluso para los desarrolladores de aplicaciones, que la fragmentación se fuera eliminando del mercado. En un primer momento se pensó que con Gingrebread se intentaría conseguir esto, pero no fue posible. Y, ahora, parece que con Jelly Bean es cuando se comienza a conseguir suprimir esto ya que se acaba de conocer que el 59,1% de los dispositivos que actualmente están en el mercado con Android lo utilizan.

Porcentajes de uso de Android con Jelly Bean al 59,1%

Y, lo mejor de todo, es que esta tendencia va en aumento, ya que por un lado los fabricantes están evolucionando hacia el uso de, como mínimo, 4.1 y, además, la actualización del parque de dispositivos hace prever que los que utilizan ICS o la ya mencionada Gingrebread (aquí hay que contar que algunos reproductores multimedia tipo stick USB la utilizan) van desapareciendo. Por lo tanto, todo apunta a que el porcentaje antes indicado de uso de Jelly Bean irá en aumento… al menos por el momento.

KitKat entra en juego

Pues sí, KitKat ya aparece en los resúmenes de uso del sistema operativo Android y ahora se sitúa en un 1,4%. Es poco, la verdad, pero hasta la fecha hay que indicar que sólo los modelos de la familia Nexus de Google y los Motorola (propiedad de esta misma) son los que han recibido el firmware correspondiente. Este dato, por cierto, sirve para hacerse una idea de la penetración que existe en el mercado de los modelos que dependen de esta compañía. Veremos sí finalmente el resto de los fabricantes deciden dar el salto a Android 4.4 o, quizá, esperan a que llegue una nueva versión -no sería la primera vez que esto ocurre-.

El caso es que parece que la fragmentación en Android toca a su fin con Jelly Bean, al menos por el momento, y todo apunta a que la propia Google no quiere acelerar a la hora de lanzar nuevas versiones de este sistema operativo para conseguir una uniformidad mayor que por un lado beneficiaría a los desarrolladores y, por otro, mejoraría la imagen de cara a los usuarios en este apartado.

Fuente: Android Developers