Oracle contra Google: Android se la juega desde hoy en los tribunales

El futuro del sistema operativo de nuestros teléfonos está en manos de los jueces. Oracle presentó hace tiempo una demanda contra Google acusándole de haber usado para su propiedad intelectual para desarrollar Android. Pide al juez que Google le pague 1.000 millones de dólares y que le prohíba seguir distribuyendo Android hasta que no negocie el pago de una licencia por cada terminal que lo lleve. Y ya van vendidos unos cuantos millones.

Hoy se inicia el proceso en EEUU que, como hemos visto en muchas películas, comienza con la selección de un jurado. En los dos meses que durará el proceso, acudirán a declarar los presidentes de las dos compañías, Larry Ellison por parte de Oracle y Larry Page por el lado de Google. Testificarán también expertos en propiedad intelectual y patentes y en cálculo de daños financieros.

El jurado tendrá que decidir si, como sostiene Oracle, Google usó el lenguaje de programación Java, propiedad de Oracle, sin permiso para desarrollar Android. En una primera fase, se dilucidarán los aspectos de infracción de la propiedad intelectual y, en una segunda, se verán las patentes que podría haber infringido Google. Por último, el jurado deberá si Oracle tiene derecho a las compensaciones que exige.

Google sostiene que el software que usó, llamado interfaces de programación de aplicaciones (las conocidas como API) no está protegida por la legislación de propiedad intelectual, por lo que su uso de plataforma de Java fue legal.

Antes de llegar a juicio, hubo varios intentos de negociación que fracasaron. El año pasado, Oracle estaba dispuesta a zanjar el asunto si Google le pagaba. Además, cuando Java pertenecía a la empresa Sun (antes de ser comprada por Oracle), Google también tuvo la oportunidad de pagar unos 100 millones de dólares en concepto de royalties por usar Java pero no lo hizo.

Aunque nadie sostiene que una posible derrota de la posición de Google vaya a acabar con Android, sí es muy probable que la condena frene u obstaculice su desarrollo. Si pierde Google, perdemos todos porque, de una manera u otra, habrá que pagar ese dinero. Además, el pago de licencias acabará repercutiendo en los que compramos los móviles Android.

Vía Business week