Preocupante, hay más móviles con Android 2.1 que con 4.0

Preocupante, hay más móviles con Android 2.1 que con 4.0

Emmanuel Jiménez

En el año 2007 Google lanzó al mercado una herramienta muy beneficiosa, tanto para ellos como para la fabricantes de móviles, Android. Las fabricantes tenían un sistema operativo de alto nivel, y la compañía de Mountain View conseguía saber lo que hacen los usuarios desde el móvil. Todo parecía genial para Android, pero lo cierto es que se ha topado con varios obstáculos que le impiden crecer más de lo que podría. El muro que más le cuesta le franquear es, sin duda alguna, la fragmentación. Y es que hoy en día hay más usuarios de Android en su versión 2.1 que en la 4.0.

Los datos sobre el uso de Android los obtenemos a partir de lo que la propia Google informa en una de sus páginas para seguidores, que actualiza cada dos semanas, donde muestra el sistema operativo que tienen los móviles que se conectan al menos una vez a Google Play durante ese periodo. Gingerbread es el claro vencedor. La mayoría de los dispositivos Android llevan instalada esta versión del sistema operativo, concretamente, un 64,4% de los móviles. Dentro de estos, la mayoría tiene una versión de Gingerbread a partir de la 2.3.3, por lo que están bastante actualizados.

No obstante, sorprende bastante ver los datos de Ice Cream Sanwich, la versión 4.0, ya que tan solo el 4,9% de los dispositivos Android utilizan la última versión del sistema operativo móvil de Google. Más destacable es esto si tenemos en cuenta los datos de Froyo, la versión 2.2 y anterior a Gingerbread, que tiene un 20,9% del mercado Android. Y por si esto fuera poco, Eclair, la versión 2.1, con la que no son compatibles muchas aplicaciones, tiene un 5,5%, más incluso que Ice Cream Sandwich.

¿Preocupante?

Sin duda, es bastante preocupante. Precisamente, se dice que el problema de la fragmentación afecta mucho a Android. El hecho de que cada fabricante instale una versión diferente de Android y que las actualizaciones dependan de ellos, preocupa mucho. De hecho, la razón por la que los desarrolladores prefieren iOS, y por la que las aplicaciones suelen ser mejores en los dispositivos de Apple, es esta misma. Mientras que en iPad y iPhone, los desarrolladores pueden dedicar su tiempo a mejorar las aplicaciones que han desarrollado y añadir nuevas funciones una vez se ha hecho la aplicación inicial, en Android tienen que dedicar tiempo a adaptar esta a los distintos dispositivos y versiones, e ir corrigiendo los fallos que se dan en determinados modelos.

Veremos si Google o los fabricantes consiguen encontrar una solución para el problema de la fragmentación, consecuencia tanto de los distintos modelos de móviles como de las distintas versiones de sistema operativo que Google permite instalar. ¿Deberían los de Mountain View bloquear las versiones antiguas? ¿O quizá obligar a que se actualice el dispositivo para hacer uso de Google Play, por ejemplo?