El Plan B que tiene Nokia en caso de dejar Windows Phone podría ser… Android

Tanto son los rumores que apuntan que el matrimonio entre Nokia y Microsoft no pasa por su mejor momento, que quizá tangan mucho de verdad. Y las declaraciones de Risto Siilasmaa, un alto directivo de Nokia, no han servido para acallarlos. En ellas este portavoz de Nokia indicaba que es normal que las compañías preparen un Plan B… y claro, las especulaciones han corrido como la pólvora.

El plan que parece tener Nokia no es otro que apostar por el sistema operativo de Google, Android. Ya se especuló con esto cuando la compañía finlandesa decidió abandonar Symbian… pero al final la llegada de Stephen Elop trajo consigo el acuerdo con Microsoft para ser quien utilizara Windows Phone en los teléfonos. ¿Acertaría Nokia con este movimiento? Es complicado de saber, pero proporcionamos algunos datos para que valoréis vosotros mismos.

Hardware mejorado, algo simplemente esencial

La utilización del sistema operativo Windows Phone tenía, en lo que al hardware se reifere, sus cosas buenas y sus cosas malas. En el lado positivo es que la versión 7.5 desarrollada por Microsoft no era demasiado exigente en sus requisitos, por lo que Nokia no tenía la necesidad de buscar componentes caros debido a su potencia. El lado “malo” de esto es que los teléfonos Lumia, en cualquier comparativa con otros terminales, como los de Apple, Samsung o HTC, siempre salía perdiendo.

El caso es que este debe y puede cambiar. Con el traslado de las fábricas de Nokia a China, las opciones de desarrollar teléfonos con componentes de última generación, acompañados por los excelentes diseños que siempre ofrece Nokia (ejemplos no faltan, como por ejemplo Lumia 900 o N9), son una realidad. Eso sí, el coste de fabricación sería mucho mayor pero, si se decanta por Android, el sistema operativo le saldría gratis. Es decir, que es una opción viable.

Faltaría por conocer cuánto tiempo necesita Nokia para conseguir un terminal que sea competencia para Galaxy S3 o One X. Ahí es dónde se encuentra el “meollo” de la cuestión. Si no se consigue en un periodo de seis meses o menos, la economía de Nokia puede ser que no lo soporte y, entonces… hablamos de problemas serios para los finlandeses.

Android es, ahora mismo, la joya de la corona

En el momento actual Android es el sistema operativo móvil que mayor cuota de mercado tiene, por encima del 55%. Apostar  por el caballo ganador siempre es bueno, pero no hay que dejar de lado las estimaciones de los analistas, que indican que en el año 2016 Windows Phone podría tener la misma cuota de mercado que iOS. ¿Estará dispuesto Nokia a dejar de lado esta posibilidad teniendo la experiencia necesaria para ser quien mayor partido le saque al sistema operativo de Microsoft? Si es así, el riesgo que corre Nokia es grande, ya que Android está maduro y ya tiene partners con experiencia y gran calado.

Otra cuestión que no hay que dejar de lado son las aplicaciones. Aquí ahora mismo Android supera, con mucho, a Windows Phone. Por lo tanto, la opción sensata es decantarse por el mercado de las aplicaciones que tendrá un mayor reporte económico… Pero existe un “pero”: la llegada de Windows 8 y su compatibilidad con las aplicaciones destinadas a los dipositivos móviles cambiará, seguro, el panorama. Ya son muchos los desarrolladores que se frotan las manos por el mercado que les propone Microsoft y, por lo tanto, el crecimiento esperado de las app para Windows Phone en tres años es de, nada menos, que el 85%… ¿Nokia rechazará su parte del pastel?

La verdad es que Nokia, de nuevo, se encuentra en una encrucijada: dejar a Microsoft y sus opciones de futuro o quedarse con ellos, pese al desaire realizado a sus actuales Lumia. Decisión complicada, pero más vale malo conocido…