Apple y sus patentes… o cuando únicamente queda el recurso del pataleo

Escrito por Iván Martín (@ibarbero)

El recurso del pataleo es tan antiguo como el comer, y parece que a Apple poco a poco no le va quedando más recurso que ese. La guerra de patentes en la que se ha embarcado parece que tiene un final parecido al de la segunda guerra mundial, cuando uno fue contra todos y fracasó, como no podía ser de otra forma. Un ejemplo de ello, es la obligación de publicar en la red que Samsung no ha copiado iPad, algo de lo que te hemos informado ya.

El caso es que Apple, que se ve muy sola ya, acaba de recibir una muy buena noticia por parte de la oficina de patentes de EEUU. Se ha aceptado como válida, al menos por ahora y a falta de que se puedan presentar recursos (que llegarán, a buen seguro) contra dicha aceptación, una petición de Apple del año 2007 por la que se reconoce una petición de patente por parte de los de Cupertino en la que se describe como propio el diseño de “dispositivos electrónicos con una interfaz gráfica para ver listas electrónicas de documentos”. Ahí es nada.

Es decir, que cualquier sistema operativo que utilice una interfaz de usuario de este tipo podría incumplir dicha patente. Por lo tanto, Android parece ser que tendrá un problema, y muy grande si no se toman cartas en el asunto. Y es que la patente es tan global y poco específica, que puede abarcar de todo. Incluso, podría darse el caso de que el firmware de las impresoras actuales sea ilegal… una locura que se acepte y una locura es lo que intenta Apple. Hay guerra a la vista, y de la buena.

Esencial en los sistema operativos móviles

La importancia de esta patente para los sistemas operativos móviles es capital, ya que todos ellos basan su funcionamiento en ver documentos en pantalla, de cualquier tipo. Si esto se elimina en Android, el sistema operativo deja de ser útil. Es como si, ahora, a Microsoft le da por pedir como patente los botones de acción. Si se concede como válida el resto de sistemas operativos no podrían utilizarlos y, por lo tanto, dejan de tener funcionalidad. Pero, visto lo visto, casi mejor no dar ideas, claro. 

Pero es que aquí no acaban los derechos que, según parece, ha obtenido Apple con esta patente. Por lo que se indica también quiere como suyas  la pulsación con intensidad, los menús complejos, ciertos aspectos visuales o el desplazamiento de las barras laterales. Es decir, que lo que debe buscar Apple es quedarse sin rivales por medio de leyes, ya que en la pugna en los mercados no logra deshacerse ellos. Eso sí, muy probablemente, los tribunales de derecho de la competencia derribarán esta patente.

Apple o la felicidad del dictador

Los de Cupertino, poco a poco, se están quitando la careta. Con el paso del tiempo, han pasado de ser una compañía del “buen rollo” y de los dispositivos atractivos, a ser un gigante que la única forma que tiene de detener su lento pero imparable declive es acudir a los juzgados… Y no hay que olvidar que, no hace mucho, Apple criticaba a Microsoft por sus actitudes monopolísticas. Quien la ha visto y quien la ve. Seguro que su patente 134 ha conseguido llevar la felicidad y la alegría a Apple… cuando esto debería ocurrir por conseguir diseñar el mejor teléfono, ¿no?

El caso es que esto parece sólo un paso más para conseguir publicidad del tipo “todos me copian”, yo soy quien inventa y diseña. Y nada más lejos de la realidad, ahora mismo Google con Android va un paso por delante, como demostró en las novedades presentadas en la Google I/O, su conferencia para desarrolladores.

La verdad es que parece que Apple esta viendo que compañías como Google, Samsung o Motorola ofrecen novedades en sus terminales que, o ellos no quieren o no saben desarrollar. Pero viendo que su puesto de privilegio corre peligro, sólo le queda, como hemos dicho, el recurso del pataleo de los tribunales. ¿Para qué competir en el ring si se pueden solucionar los problemas en una oficina?

Seguro que Apple, en este ataque directo a Android, consigue sus dos minutos de gloria en informativos y blogs de fans, pero realmente lo que demuestra esta actitud de Apple -que se ve reforzada con esta patente “antitodo lo que sea gráfico”- es que las ideas se les acaban. ¿Tendrá algo que ver que Steve Jobs ya no puede dirigir los designios de Apple? Yo apostaría que algo -o mucho- hay de eso.