Apple no sacia su apetito y quiere más dinero de Samsung por la guerra de patentes

Samsung y Apple no se llevan nada bien y, lo peor, es que parece que esto no va a cambiar en breve, sino todo lo contrario. La guerra de patentes ha abierto una evidente fractura en las relaciones de estas dos compañías (un ejemplo de esto es que los de Cupertino intentan no utilizar a los coreanos como suministradores de componentes), que ninguna de ellas tiene intención de cerrar. Al menos, por ahora.

La semana pasada Samsung anunciaba que, una vez que estudie detenidamente la conectividad LTE de iPhone 5, estaba convencido que iría a los tribunales para denunciar a Apple por infringir patentes de su propiedad. La respuesta de los diseñadores de iPhone no se ha hecho esperar: han recurrido de nuevo a los juzgados para impedir un incremento de la indemnización estipulada en la sentencia favorable de infringimiento de patentes. Y la cantidad no es baladí: 535 millones de dólares más.

Apple busca rizar el rizo

La reclamación a Samsung es por daños y perjuicios por infringir una docena de patentes, por lo que vendría a sumarse a la cantidad que ya otorgó el jurado anteriormente, que ascendía 1,05 mil millones de dólares. La verdad es que este es un movimiento sorprendente, ya que la cantidad anteriormente adjudicada ya era grande y, además, Apple no tiene precisamente problemas de tesorería…

La nueva reclamación de la compañía de Cupertino se basa en una petición adicional de 135 millones por la Ley de Patentes y 400 millones más por la Ley Lanhan, todo esto según Bloomberg. Pero lo realmente impactante es que Apple tiene la intención de pedir una orden permanente contra los dispositivos con los que Samsumg ha infringido sus patentes. Es decir, quiere eliminar a su rival de las tiendas… veremos si lo consigue.

La verdad es que esto ya se le escapa al entendimiento a la mayoría de los usuarios, y no debido a que una de las compañías se sienta perjudicada por que otra ha utilizado sus desarrollos patentados, sino por no parar con esta espiral que, en el fondo, no parece conducir a nada bueno.