Android y iOS fijan la hora de la muerte de las videoconsolas

Android y iOS fijan la hora de la muerte de las videoconsolas

Emmanuel Jiménez

A lo largo de los años, el mundo de los videojuegos ha variado mucho. Desde el mismo comienzo fue revolucionario, y poco a poco hemos llegado a ver cambios que nos han sorprendido muy gratamente. Hoy en día, jugar un partido en un videojuego se aproxima mucho, a nivel técnico, a ver el partido en el mundo real. El próximo gran cambio vendrá de la mano de Android y iOS. Y es que, entre estos dos sistemas operativos podrían haber puesto fecha y hora al fin de las videoconsolas, que ven como se les acaba el tiempo.

Todo apunta, si no cambia la situación, a que PlayStation 4 y Xbox 720 serán las últimas videoconsolas que llegarán al mercado, dando paso a la que será la nueva generación. Y es que es bien cierto que estas dos parece que poco más pueden ofrecer con respecto a sus predecesoras. Sin duda alguna, el gran cambio lo vimos de generación anterior a esta, con las mejoras de definición y potencia técnica de estas últimas.

No obstante, las mejoras técnicas no parecen ya ser una necesidad. Pero lo que sí está cambiando es la jugabilidad. Los dispositivos móviles y, más concretamente, los tablets, podrían ser los responsables de matar definitivamente a las videoconsolas tal y como hoy las conocemos. Y es que, no olvidemos que estos tablets podemos conectarlos a la televisión para disfrutar de nuestras partidas en grande, o para competir en un juego multijugador con el que tenemos al lado. Al final, estamos hablando de dispositivos portátiles que se comen poco a poco a los de sobremesa.

Cada vez son más los usuarios que juegan más con su móvil o tablet que con su PlayStation 3 o Xbox 360. Y entiéndase bien esto. No hay punto de comparación entre una partida con estas dos consolas y un dispositivo móvil, yo bien lo sé, ellas están a otro nivel. Pero por eso todavía veremos una generación más de consolas de sobremesa, la última probablemente. Los dispositivos móviles tan potentes como el Samsung Galaxy S3, el nuevo LG Optimus G y el propio iPhone 5, ya son capaces de hacer correr juegos con una calidad asombrosa. Conectar estos a un monitor, puede permitirnos disfrutar de los juegos con mayor sensación, y esa posibilidad ya existe.

Todavía hay que mejorar

Sin embargo, aún quedan cosas por cambiar para que lleguemos a un punto en el que los dispositivos móviles sustituyan a los dispositivos de sobremesa. Por ejemplo, por mucho que lo intente, un Galaxy S3 no es capaz de hacer correr un juego de alta definición como lo haría una PlayStation 3, por un tema de potencia interna y de potencia gráfica. No obstante, el mundo de la computación en la Nube sigue avanzando. Lo ideal sería que ese juego se estuviera ejecutando en la Nube, en servidores situados en algún lugar del mundo, con una gran potencia, y al que nos conectaríamos por Internet. Ya existen estos servicios y no hablamos de nada fantástico, hablamos de algo que es cuestión de años. Nuestro dispositivos móvil serviría, por decirlo así, como llave para acceder a estos juegos, y a su vez, como mando controlador. La televisión, conectada a Internet, haría lo mismo de siempre, mostrarnos la imagen.

Solo tienen que cambiar tres cosas. Una conexiones mejores, tanto en casa como con movilidad; el desarrollo de juegos pensados para funcionar así, y la expansión de las conexiones de alta velocidad en móvil y en casa, hasta el punto de que todo el mundo tenga una en su hogar. Sobre todo esto último es lo que nos llevará unos cuantos años. Pero en cuanto eso ocurra, las videoconsolas de sobremesa habrán muerto. Y los principales culpables, o el principal combustible que haya agilizado el proceso de transición, habrá sido Android, iOS, y la cada vez más creciente costumbre de los usuarios de jugar con sus dispositivos móviles.