Consiguen hacer funcionar los ocho núcleos del Galaxy S4… y destrozarlo

El Samsung Galaxy S4 es un smartphone de alta calidad, de eso no hay duda. Las dos versiones de Samsung Galaxy S4 lo son, tanto la que cuenta el procesador Qualcomm Snapdragon 600 como la que cuenta con el procesador Exynos Octa Core de ocho núcleos. Sin embargo, un desarrollador ha tratado de hacer que los ocho núcleos de este último funcionen a la vez. ¿El resultado? Digamos, que el Samsung Galaxy S4 ya no existe.

El overclocking, algo que es peligroso realizar con casi cualquier smartphone. Consiste en hacer que el procesador funcione a una frecuencia de reloj mayor de la predeterminada. Algo parecido es lo que el desarrollador DSWR ha intentado conseguir con el Samsung Galaxy S4, aunque de una manera un poco diferente. Al parecer, en un primer momento intentó que la versión Octa Core consiguiera alcanzar la frecuencia de reloj de la versión con el procesador de Qualcomm. ¿Por qué? El Samsung Galaxy S4 con el procesador Octa Core dispone, en realidad, con dos procesadores de cuatro núcleos cada uno. Uno tiene arquitectura Cortex-A7, es de bajo rendimiento, y alcanza una frecuencia de reloj de 1,2 GHz. El otro procesador tiene un arquitectura Cortex-A15 y alcanza una frecuencia de reloj de 1,6 GHz. Mientras, el Samsung Galaxy S4 con procesador Qualcomm Snapdragon 600 alcanza una frecuencia de reloj de 1,9 GHz. Ante esta situación, DSWR intentó hacer que la versión Octa Core consiguiera superar esa frecuencia de reloj. Al principio lo consiguió, logró que el procesador con arquitectura Cortex-A15 alcanzara los 2.0 GHz.

Samsung Galaxy S4 Google Edition

No obstante, más tarde empezó a leer si sería posible hacer que los dos procesadores funcionaran de manera simultánea, y entonces comenzó a pensar en cómo conseguirlo. Por un lado, se dio cuenta de que podía realizar underclocking al procesador Cortex-A15 para conseguir que la frecuencia fuera la misma que la del procesador de bajo rendimiento, algo totalmente necesario para que ambos puedan funcionar simultáneamente. Logró que el Cortex-A15 tuviera una frecuencia de reloj de 1,2 GHz, al igual que el Cortex-A7, y entonces marcó un mínimo de 500 MHz de funcionamiento. Lo último fue hacer creer al smartphone que funcionaba en modo de ahorro de energía, algo necesario para que se active el procesador Cortex-A7. En esta situación, solo tenía que instalar el kernel compatible con estos procesadores.

Y sí, durante media hora consiguió hacer funcionar el smartphone con los dos procesadores de manera simultánea. Después, la placa base se quemó. Es lógico, hizo funcionar el smartphone a un nivel que no se había previsto. En total, parece que llegó a alcanzar los 2,8 GHz como frecuencia de reloj. No obstante, no es recomendable intentar hacer funcionar los dos procesadores de manera simultánea, ya que ha quedado claro que el futuro del Samsung Galaxy S4 es la muerte.