Bienvenido a la era del StupidWatch

Escrito por Emmanuel Jiménez

Los llaman smartwatch, pero sinceramente, no llego a entender por qué. Hace años que las compañías están intentando lanzar un reloj que sea inteligente al mercado, un reloj superior. Pero al final, solo consiguen crear dispositivos que, a fin de cuentas, acaban siendo inútiles y no tienen sentido en el mercado actual. Bienvenido a la era del StupidWatch.

No son relojes inteligentes, son relojes estúpidos. Relojes que no sirven para nada nuevo, que no amplían las funciones de un smartphone, y que no facilitan las funciones que ya tiene el teléfono. Para lo único que sirven esos relojes es para estar presentes. El que quiera presumir de llevar un Samsung Galaxy Gear o un Sony SmartWatch 2 puede hacerlo. No obstante, por ese precio podrías conseguir un reloj convencional que luciría mucho mejor que un “smartwatch”. ¿Por que se empeñan en lanzar relojes?

Sony SmartWatch 2

No son útiles

Lanzan un reloj inteligente que es capaz de, ¿qué? Tomar fotografías, realizar llamadas, y escribir mensajes. Ah, y además se puede controlar por medio de comandos de voz. Espera, ¿eso no es lo mismo que tenemos ya en la inmensa mayoría de los smartphones del mercado? Claro, eso es, es exactamente igual, pero ahora lo podemos llevar en la muñeca. Aunque, lo cierto es que para que tenga esas funciones también tenemos que llevar el teléfono convencional que antes llevábamos. Así, es lo mismo, pero además tenemos que llevar un dispositivo más en la muñeca. En realidad, es como llevar dos smartphones, solo que uno de ellos tiene una pantalla mucho más pequeña y tiene muchas menos funciones. ¿Para qué llevarlo entonces?

¿Podemos prescindir del smartphone?

Solo tendrían sentido si pudiéramos prescindir del teléfono inteligente. Planteémonos por un momento que es posible. No podemos realizar llamadas ni conectarnos a Internet, pero démosle la oportunidad de demostrar si todavía así es útil. Vamos a hacer running o a montar en bici, ¿puede funcionar offline? Las aplicaciones como Runtastic o Runkeeper tienen modos offline, por lo que a lo mejor sí es útil. Un momento, no puede ser. El Samsung Galaxy Gear no tiene GPS. Runkeeper es capaz de geoposicionarnos aunque no tengamos 3G, pero tenemos que tener GPS. Si no es así, entonces no podemos. Bueno, todavía podemos utilizar el Galaxy Gear para cronometrar el tiempo. Y todo eso sin olvidarnos de que no es resistente al agua, por lo que no lo podemos utilizar para nadar. Además, un golpe podría romperlo. Sí, tenemos que descartarlo completamente para hacer deporte.

Bueno, aún podría ser útil para algo más. Imaginemos que la galaxia está sumida en una guerra por el control del universo. Y que los malvados extraterrestres hacen que perdamos las manos por medio de una cepa de un nuevo virus que viene del espacio. Solo si tenemos todos un Samsung Galaxy Gear tendremos una ventaja estratégica, puesto que el smartphone seguirá en marcha, y podremos realizar llamadas por medio de comandos de voz. Aunque eso sí, más nos vale que consigamos encontrar una solución en tan solo 25 horas, pues el tiempo que dura la batería del reloj. Y es que, si al menos la batería durara una semana, pues ya veríamos algo nuevo en este dispositivo.

Samsung Galaxy Note 3 y Galaxy Gear: Primera toma de contacto en vídeo

La era del StupidWatch

Quizá alguno pueda pensar que el párrafo anterior es propio de una mente estúpida. Bueno, eso es exactamente lo que yo pienso de los nuevos relojes inteligentes, sean fabricados por Samsung, por Sony, o por Apple. Eso son StupidWatch. Si quieren lanzar algo realmente útil, que lancen algo que sustituya al smartphone, o que lo mejore en algo. Una batería mucho mejor, un sistema optimizado de control por voz, la opción de prescindir del smartphone, un dispositivo ultrarresistente, una versión de las pulseras deportivas con Android… las posibilidades son muchísimas. Pero no son como lo que hoy estamos viendo. Se están lanzando dispositivos por lanzar. Y como hay mucho dinero y mucho poder, no hay problema, acertaremos a la cuarta o la quinta versión. O acertará otra compañía y la copiaremos. Se echa de menos la era de los visionarios de la tecnología. La era de Steve Jobs, de Steve Wozniak, de Bill Gates… Ni siquiera Apple, quien ha sido durante muchos años el referente de la innovación, es capaz de lanzar un smartphone que, al menos, sorprenda algo. Esperemos, eso sí, que alguna compañía, por casualidad, consiga crear un verdadero reloj que valga la pena, un reloj que nos haga olvidar aquella era en la que se lanzaban los StupidWatch, y que nos permita darnos cuenta de que todavía quedan compañías dispuestas a fabricar buenos productos.