Los micropagos de EA están destruyendo el mundo de los videojuegos

Los micropagos de EA están destruyendo el mundo de los videojuegos

Emmanuel Jiménez

Si creías que FIFA 14 para Android iba a triunfar por su nuevo sistema de micropagos, te has equivocado. Pero tranquilo, no solo tú, sino todo el mundo que lo espera. Y es que, el sistema de micropagos que Electronics Arts está utilizando está destruyendo poco a poco el mundo de los videojuegos, que cada vez cuesta más y ofrece menos.

Solo hay que analizar lo que ha ocurrido con uno de los videojuegos más populares de la compañía canadiense, FIFA 14. Cada año, se convierte en un superventas en todas las plataformas, con precios que han llegado a superar los 60 y 70 euros. Los usuarios aceptan que es lo mejor en videojuegos de fútbol, junto al PES 2014, y deciden desembolsar esa cantidad cada año. Sin embargo, este año Electronics Arts ha decidido cambiar el precio de su videojuegos, haciendo que pase a ser gratuito. Pero obviamente, no iba a ser gratis el cambio, pues el juego llegaría con el popular sistema de micropagos que está haciendo que los videojuegos ya no sean videojuegos, sino máquinas tragaperras cuyo objetivo es sacar el máximo dinero a los jugadores.

Micropagos que imposibilitan el juego

Lo que no se puede hacer es vender un videlojuego como gratuito cuando después solo vale para tirar penaltis. Y eso es lo más triste de todo. Descargas un videojuego que ocupa más de 1 GB para Android, lo inicias cuando no tienes conexión a Internet y bienvenido al mundo del fútbol, al videojuego con más licencias, al videojuego con más modos… bienvenido a tirar penaltis, porque no tienes acceso a ningún otro modo, salvo que pagues, claro está. O sea, que es como antes, pero primero te hacemos pensar que es gratis, y después de vamos cobrando en función de los modos a los que quieres acceder. Casi hubiera preferido que el videojuego hubiera sido de pago. ¿Casi? En realidad, si calculamos el gasto realizado con micropagos, nos daremos cuenta de que lo mejor hubiera sido pagar la cantidad de seis, siete u ocho euros, por poder descargar el videojuego en el móvil y jugar cuando quisiéramos.

Videojuegos Mario Bros

Se olvidan del objetivo de los videojuegos

Al final, este tipo de videojuegos se han convertido en la nueva generación de las máquinas tragaperras, donde uno ya no está seguro de si quiere pagar por desbloquear un modo o no quiere. Uno no sabe exactamente qué es lo que incluye ese modo, o si preferiría comprar otro de lo del juego. ¿El objetivo? Que el usuario pague todo lo posible, tal y como ocurre con las clásicas máquinas tragaperras. La principal diferencia es que aunque todo puede ser encuadrado en el género del ludismo, el juego, lo cierto es que mientras que las máquinas tragaperras solo producen sufrimiento, los videojuegos deberían producir felicidad. Me gasto el dinero en eso porque así lo quiero, sin más, porque quiero jugar al FIFA 14, y no me importa gastar 70 euros en la versión para videoconsola de sobremesa, u ocho euros en la versión para smartphones. Simplemente lo pago para jugar.

Los videojuegos están muriendo

Si seguimos por este camino, en el cual las compañías solo pretenden cobrar más por ofrecer menos, al final acabaremos perdiendo los videojuegos tal y como lo conocemos. Al principio, pareció ser un sistema positivo para los usuarios, que podían jugar sin tener que pagar. Pero cada vez son menos los modos a los que se puede acceder sin pagar. Si nos paramos a pensar, es lo mismo de antes, pero peor. Ahora te dicen que el videojuego es gratis y que solo habrá que pagar por algunas opciones, algo que es mentira, porque al final son como demos, versiones de demostración que valen para probar el videojuego. Si son demos, di que lo son, no digas que son solo una parte del juego. Un sistema de micropagos bien optimizado es de Candy Crush. Pagando se facilita el juego y se obtienen mejoras, pero lo cierto es que el juego principal es gratuito, jugable para cualquier usuario. El problema es cuando de eso se pasa a las versiones demos que se pueden desbloquear pagando. Nadie ha dicho que los desarrolladores no puedan lanzar videojuegos completos de pago, con una versión demo gratuita, lo que es criticable es que ya no lancen versiones completas, pero sí sigan lanzado demos, que se pueden ampliar pagando la cantidad correspondiente que, al final, es mayor que la de la versión completa anterior. Esperemos que los resultados no sean demasiado positivos para este tipo de sistemas y se vean obligados a optar por otros sistemas en el futuro, más semejantes al de Candy Crush.