El LG G2 obtiene cifras nefastas y no alcanza objetivos

El LG G2 obtiene cifras nefastas y no alcanza objetivos

Emmanuel Jiménez

Cuando una compañía comienza a mostrar signos de deterioro el futuro se plantea de una manera realmente negativa. LG parece estar en esa situación. El LG G2, el buque insignia, no ha conseguido alcanzar los objetivos de ventas. Solo tenían que vender tres millones en el tercer trimestre. Han vendido 2,3 millones. Sus cifras son realmente malas.

En el mercado nos encontramos muchas veces con situaciones de este tipo. Productos que son de buena calidad, pero que no acaban de triunfar. Los motivos son varios, pero en general suelen ser productos que no tienen ninguna características diferenciadora. Miramos actualmente a las marcas del mercado, y es fácil ver que Apple es una compañía dispuesta a hundirse apostando por una manera de trabajar que, al final, los diferencia de los demás. Samsung es todo lo contrario. No se adapta al mercado, sino que lanza absolutamente todos los tipos de smartphones que se les ocurren, y eso ha hecho que sean el fabricante de teléfonos móviles más grande del mundo. Incluso Nokia, llegando a un acuerdo con Microsoft para utilizar Windows Phone en todos sus smartphones, ha conseguido diferenciarse del resto del mercado. Las compañías chinas y de bajo coste, aun con terminales de una calidad menor, encuentran el éxito en el mercado más económico.

Pero entre todas estas compañías, siempre hay algunas que no saben lo que hacen, que lanzan productos que nadie podría decir que son malos. Es más, son buenos productos. LG está en una de esas situaciones, y el LG G2 es una clara prueba de ella. Cuando uno analiza el smartphone, solo puede decir: “Es bueno, sí, pero no me lo compraría”. Si uno tiene que elegir entre gastarse esa cantidad de dinero en uno u otro smartphone, difícilmente encuentra razones para acabar decidiéndose por el LG G2, y eso es lo que ha hecho que las cifras de ventas no solo no fuera especialmente buenas, según las previsiones, sino que encima no han conseguido ni cumplirse los pronósticos.

Un smartphone que podría competir con el Nexus 5 y el iPhone 5s, no tiene ni el precio de uno, ni la fama o el diseño del otro. Así, no es raro que en Corea del Sur, el país natal de la compañía, el LG G2 haya vendido 600.000 unidades a lo largo del tercer trimestre del año, lo que es realmente negativo si lo comparamos con las cifras del LG Optimus G Pro, el anterior buque insignia, que vendió 540.000 unidades en el mismo plazo, pues la mejoría es casi insignificante.

LG G2

Solo funcionan los Nexus

Si LG continúa siendo lo que es en el mundo de los teléfonos inteligentes es porque todavía fabrican los Nexus. Hasta el momento, sus smartphones de gama básica eran los únicos que funcionaban en el mercado. No obstante, también es cierto que la calidad de estos teléfonos no era precisamente lo que se podía esperar. Normalmente se vendían como mejores de lo que realmente era, y su éxito tenía más que ver con las ventas subvencionadas por las operadoras que por la verdadera calidad que tenían estos terminales. Hoy en día LG sigue teniendo un papel destacable en el mundo de los smartphones por ser el fabricado de los Nexus. Tanto el Nexus 4 como el Nexus 5 llevaban el sello de LG. Pero de nuevo, el éxito proviene de la subvención que hace Google de los terminales, al absorber prácticamente todo el margen que ellos iban a ganar.

Ahora bien, ¿qué es lo que va a ocurrir con LG cuando Google comience a utilizar a Motorola para fabricar sus Nexus? Actualmente, el Nexus 5 es el smartphone de gama alta con el que cuenta Google y es fabricado por LG, pero el Motorola Moto G es el verdadero bombazo del año, y es fabricado por la compañía americana. Cada vez está más claro que el mercado es tan solo para unos pocos fabricantes, y una compañía de este tipo no puede sobrevivir si no apuesta por diferenciarse de los demás en algo. Todavía habrá que esperar para conocer cuál es el futuro de la compañía surcoreana, pero si Google decide dejarlos de lado, será difícil que LG pueda competir contra los gigantes del mercado.