Por qué no es útil utilizar láminas protectoras de pantalla (2)

Escrito por Emmanuel Jiménez

Continuamos hablando sobre las láminas protectoras de pantalla. Antes hemos hablado de los inconvenientes de las mismas, pero aún podría haber alguien que pensara que aun con esos inconvenientes, no quiere rayar la pantalla. No obstante, estas láminas protectoras son inútiles, pues las pantallas son mucho más resistentes que las láminas.

No os vamos a decir que lo hagáis, pero si cogéis un cuchillo de calidad media, y tratáis de cortar la pantalla de vuestro smartphone, es fácil que este no se raye, siempre y cuando tenga un cristal Gorilla Glass o algo parecido. De un tiempo a esta parte, la mayor parte de los smartphones de gama media o superior incorporan este tipo de cristales protectores. Algunas compañías utilizan alguno semejante, de desarrollo propio. Al fin y al cabo, lo importante sería conocer la dureza del mismo. Pero no la dureza que todos conocemos, sino la dureza en su definición real. Científicamente, la dureza es la capacidad de un elemento para rayar a otro. El elemento más duro es el diamante, pues raya a todos y ninguno lo puede rayar a él, por eso el diamante solo se puede tallar con diamante. Se considera que un diamante tiene una dureza de 10.060 kp/mm^2, lo que significa que lo mejor es que no lo acerquemos a la pantalla de nuestro móviles.

No obstante, un cuchillo tiene una dureza algo superior a los 540 kp/mm^2. ¿Cuál es la dureza de la pantalla de nuestro móvil? Si tiene una Gorilla Glass, mucha más de lo que nos imaginamos. Según Corning, la empresa que fabrica estos cristales, una Gorilla Glass 3 tiene una dureza de entre 534 y 649 kp/mm^2. Y no penséis que las anteriores Gorilla Glass eran peores. De hecho, la Gorilla Glass es menos dura que la original, aunque incorpora otras novedades. Pero volvamos a la dureza de este cristal.

Pantalla rota

Con una dureza de este tipo, estaríamos hablando de que la pantalla de nuestro smartphone es capaz de resistir hasta un cuchillo. No obstante, no podría con una hoja de acero templado, por lo que habrá que tener cuidado con los cuchillos de altísima calidad. A partir de ahí, es difícil que nos encontremos con elementos más duros que la pantalla del smartphone. Puede ser un reloj, un anillo, una joya, o algo por el estilo, pero poco más.

Visto así, ¿para qué usar una lámina protectora? Pensemos por un momento, una pantalla capaz de soportar un cuchillo, ¿podrá ser protegida por una lámina que hemos comprado por tres euros? Si la pantalla va a ser rayada con un elemento lo suficientemente duro como para rayar una Gorilla Glass, no tendrá ningún problema con la lámina protectora, así que esta no vale para nada.

¿Cómo proteger el móvil? Llevándolo siempre en un bolsillo donde no vaya nada más. Evitar las llaves, aunque estas no suelen rayar la pantalla, salvo que sean llaves especiales. Nunca sabremos si un llavero sí es más duro que la pantalla. Evitar monederos, aunque las monedas tampoco pueden rayar una Gorilla Glass. Y como siempre, hay que evitar los impactos directos. No porque la pantalla se vaya a rayar, sino porque podemos partir una parte de la misma. En este caso, por cierto, tampoco valdría la lámina protectora.