Los 7 problemas de los móviles con pantalla de 5 pulgadas

Los 7 problemas de los móviles con pantalla de 5 pulgadas

Emmanuel Jiménez

Los smartphones con pantalla de cinco pulgadas se han convertido en el estándar actual de la gama alta. Sin embargo, estos tienen algunas desventajas muy claras con respecto a los smartphones que son de menor tamaño. Estos son los siete inconvenientes de un teléfono inteligente que cuente con una pantalla de cinco pulgadas.

Hoy mismo he recibido el Motorola Moto G, aunque ya hace días que venía pensando en la diferencia que existe entre un terminal con pantalla de 5 pulgadas y uno con pantalla de 4,5 pulgadas. Hoy he podido darme cuenta de que las diferencias son amplias, y que afectan al uso diario del smartphone de una manera notable. Es algo a tener muy en cuenta a la hora de elegir un teléfono, aunque el mayor inconveniente en este caso, es que no hay smartphones de gama alta de menor tamaño. Aun así, conviene tener en cuenta los siguientes problemas:

1.- No se puede usar con una mano

Los móviles con una pantalla tan grande no se pueden utilizar con una sola mano de una manera ágil. Sí es necesario, se puede marcar un número con una mano, o incluso navegar por Internet, pero se reduce la agilidad que tenemos con el smartphone. Al final, es fácil que acabemos escribiendo un email con las dos manos. Y eso es una limitación importante. Lo más curioso es que uno se adapta fácilmente a utilizar el smartphone con las dos manos, y no se da cuenta de lo limitado que era hasta que no vuelve a uno con un tamaño inferior.

2.- Se caen más

Desde mi punto de vista es un problema todavía más importante que el anterior. Son mucho más propensos a caerse con un tamaño así. Es una cuestión científica. El móvil tiene un tamaño mayor y un centro de gravedad más alejado de los extremos del smartphone. En muchas ocasiones, es incluso difícil mantenerlo por el centro de gravedad cuando estamos escribiendo, pues el teclado aparece en la sección inferior de la pantalla. Una pérdida de equilibrio, y el smartphone se va al suelo. Además, el hecho de que sean más anchos también dificulta el mantenerlo en la mano, y eso hace que se caigan más.

3.- Caídas más aparatosas

Su mayor longitud también hace que las caídas sean más aparatosas que las de un smartphone más pequeño. Es más, es más fácil doblarlo, aunque pueda parecer imposible. Es verdad que para doblar un teléfono inteligente es necesario darle un golpe importante. Pero si te vas a gastar 600 euros, tampoco estaría nada mal que el móvil fuera capaz de soportar un golpe importante sin doblarse.

4.- Pantallas más costosas

El día de mañana, si quieres cambiar la pantalla, también se notará, tratándose de una pantalla de mayor tamaño también será una pantalla más cara. Normalmente, no solo tendrás que sustituir la pantalla, sino también el digitador, por lo que el precio se va multiplicando, aunque sea en menor medida.

Motorola Moto G

5.- Pantallas con menor densidad de píxeles

¿Qué pantalla se ve mejor, una de 21 pulgadas Full HD o una de 23 pulgadas Full HD? Si vas a estar a la distancia suficiente, lo mejor es que compres la de 21 pulgadas, pues la densidad de píxeles es mayor. La nitidez con la que se ven las imágenes es mayor en una televisión que en otra. Obviamente, si vas a estar muy alejado, será necesario que la pantalla sea más grande. No es el caso de los smartphones. Una pantalla Full HD en un smartphone de 4,5 pulgadas es mejor que una pantalla Full HD en un smartphone de cinco pulgadas.

6.- Móviles más grandes

Lo más obvio cuando compramos un móvil de mayor tamaño es que cuente con un tamaño mayor. No obstante, aun siendo obvio, no siempre lo pensamos al comprarlo. Un tamaño mayor hace que sea más incómodo de llevar, y normalmente que pese más. Uno acaba adaptándose, pero lo cierto es que nota la diferencia cuando vuelve a utilizar un smartphone con un tamaño menor, y debemos pensar que, al fin y al cabo, un móvil es un móvil.

7.- Gastan más batería

Por último, no debemos olvidarnos del talón de Aquiles de los smartphones, la autonomía. La pantalla es la principal responsable del consumo de batería del smartphone. Una pantalla de mayor tamaño consume más energía que una pantalla de menor tamaño, y eso también hay que tenerlo muy en cuenta al elegir smartphone.