Las cosas se ponen tensas entre Google y Samsung por los smartwatch

Las cosas se ponen tensas entre Google y Samsung por los smartwatch

Iván Martín (@ibarbero)

La verdad es que el mundo de la tecnología es muy particular, al menos en lo referente a las relaciones que hay entre las compañías existentes. En muchas ocasiones se hacen “extraños compañeros de cama” y, del mismo modo, dos que se llevan muy bien comienzan a mirarse con recelo. Esto es lo que parece que está pasando con Google y Samsung.

Y, curiosamente, esto no está pasando debido a los teléfonos o tablets, sino al segmento de los accesorios wearables y, más concretamente, de los smartwatch. Según se ha conocido, que Samsung apueste de forma decidida por la plataforma Tizen no está gustando absolutamente nada en las oficinas de Google. Lo cierto, es que esto antes o después tenía que pasar ya que el trabajo de los coreanos compite de forma directa con Android Wear y, eso, es un problema.

Incluso, según parece han existido algunas reuniones entre las compañías, con nada menos que Larry Page por parte de Google y Jay Y. Lee (vicepresidente de Samsung) para intentar limar “asperezas”, pero parece que finalmente las cosas no han llegado a buen puerto y el primero salía bastante enfadado y no entiende la apuesta tan fuerte que están realizando los coreanos por Tizen.

Foto de Larry Page

El caso es que las cosas entre Google y Samsung no van bien, al menos en este apartado, y quizá esto se vea reflejado en la forma de actuar de ambas compañías ya que existe un evidente conflicto de intereses (por mucho que la empresa de la gama Galaxy lanzase su propio producto con Android Wear). Y, no hay que olvidar, que estos son el mayor socio de los de Mountain View, por lo que podemos estar ante un punto de inflexión en el mercado y ver como Samsung puede quedar en ocasiones relegada a una segunda posición cuando se trate de Android.

¿Se podrían romper relaciones?

A corto plazo seguro que no, ninguna de las dos compañías puede permitirse “pasar” de la otra ya que, por un lado, Google necesita la potencia de fabricación e implementación en el mercado de la gama Galaxy, tanto en teléfonos como en tablets. Y, en lo que se refiere a los coreanos, no tienen en este momento la capacidad suficiente en lo referente al sistema operativo para poder emprender un camino en solitario.

Foto de Jay Y. Lee

Pero, quizá a medio y largo plazo Google y Samsung podrían acabar distanciándose mucho más, ya que la primera podría estrechar aún más los lazos con otras compañías, como por ejemplo LG o quizá HTC (una excelente tabla de salvación para esta, todo hay que decirlo) y, en lo que se refiere a Samsung, conseguir que Tizen sea una plataforma solvente y que esté apoyada por los desarrolladores, incluso se podría mirar con mejores ojos a Microsoft.

Lo normal es que la “sangre no llegue al rio” pero la verdad es que esto se veía venir cuando Samsung apostó fuerte por Tizen, con su propia conferencia de desarrolladores. Evidentemente a los de Mountain View no les hace ninguna gracia que le aparezca un desarrollador con una empresa tan potente y cercana detrás. Y, por lo tanto, ahora mismo las relaciones entre Google Y Samsung no son, precisamente, las mejores. ¿Lo arreglarán?

Fuente: The Information