Las cosas no cambian: los fabricantes no siguen el ritmo de Google en las actualizaciones

Ya han pasado tres meses desde que Google anunciara Android Lollipop de forma oficial (mes de octubre) y, lo cierto, es que con esta nueva versión no ha cambiado mucho el panorama del uso de las distribuciones del sistema operativo de los de Mountain View. Esto lo decimos por la escasa implementación del nuevo desarrollo.

Según los datos que se han publicado de forma oficial, Jelly Bean y KitKat gobiernan con mano firme los terminales con Android de los usuarios y, por lo que parece, esto no va a cambiar en un corto periodo de tiempo. Esto lo decimos ya que Lollipop ni aparece en la lista suministrada y, por lo tanto, su presencia en el mercado se sitúa por debajo del 0,1%. Poco, muy poco.

Y pese a que se ha anunciado por parte de algunos fabricantes el despliegue de actualizaciones con Android 5.0 para algunos de sus modelos (generalmente los más potentes), lo cierto es que el porcentaje no parece que vaya a superar el 5 o 10% de aquí a mediados de año. Por lo tanto, la implementación va más lenta de lo que se esperaba. En otras palabras, que las compañías que utilizan el sistema operativo de Google no siguen su ritmo y, esto, debe hacer pensar a la compañía de Mountain View.

Uso de las distribuciones de Android desarrollado por Google

Las razones para que esto ocurra

La primera y más importante es que los fabricantes, como utilizan interfaces personalizadas, no van con tanta prisa a la hora de implementar las nuevas versiones Android. Esto se debe a que el tiempo de desarrollo es mayor (y de pruebas a la hora de que todo funcione), y los retrasos suelen ser habituales.

Además, las compañías, a diferencia de Google, suelen tener muchos teléfonos y tablets en el mercado, por lo que tiene  que trabajar con diferentes combinaciones de hardware y, por extensión, de controladores funcionando al mismo tiempo. Esto, también genera retraso como es lógico pensar.

Android 5.0 Lollipop

El caso es que la suma de estos y otros condicionantes hacen que los fabricantes no sigan el ritmo de Google en lo referente a las actualizaciones y, por lo tanto, la compañía de Mountain View debe bajar el ritmo en algún momento ya que pude darse el caso si se sigue así, que sólo una pequeña parte disfrute de una versión de Android antes que llegue una nueva. Y, esto, daría una imagen realmente mala del sistema operativo y todo lo que le rodea.

Fragmentación, ¿es un problema?

Pues en un principio podría pensarse que sí, pero con el paso del tiempo se ha demostrado que Android y aquellos que lo utilizan en sus terminales (tanto fabricantes y usuarios) no tienen graves problemas a la hora de poder utilizar el teléfono o tablet y las aplicaciones correspondientes. Pero, eso sí, se tiene la sensación de que se pierden cosas -lo que por otro lado es cierto debido a las novedades que existen en cada nueva versión del sistema operativo-.

El caso es que parece que Google ha aprendido a convivir con la fragmentación de su sistema operativo (algo lógico al no tener el control de los teléfonos que se lanzan, como Apple), pero lo cierto es que debería replantearse su forma de actuar ya que los fabricantes no le siguen el ritmo y, por lo que parece, esto no va a cambiar en poco tiempo -y, además, no parece que les importe mucho en realidad, excepto en la gama alta de producto-.

Fuente: Android Developers