Tú móvil es igual de útil que una pulsera cuantificadora

Escrito por Emmanuel Jiménez

Están de moda las pulseras cuantificadoras, estas que llevas en la muñeca y que son capaces de llevar un recuento de los pasos que das, los kilómetros que corres y las horas que duermes. Pero un estudio reciente concluye que hoy por hoy, tu smartphone podría ser tan útil como una de estas pulseras cuantificadoras.

Móviles vs pulseras

Y es que, en realidad todo esto comenzó con los smartphones. Antes de que surgiera la moda de las pulseras cuantificadoras, los desarrolladores ya estaban integrando estas funciones en el smartphone. Y de hecho, muchas de las aplicaciones oficiales de estas pulseras cuantificadoras se pueden utilizar sin las pulseras porque se activan las funciones de la aplicación con el propio smartphone. ¿Cómo? Las pulseras incluyen acelerómetros, y muchas veces los smartphones cuentan con los mismos sensores, o incluso más, que estas pulseras cuantificadoras. No es raro, por tanto, que un estudio haya concluido que las pulseras no son mucho más precisas que los smartphones a la hora de contar los pasos, las calorías que quemamos o las horas que dormimos. El estudio ha tenido en cuenta seis de las pulseras más conocidas del mercado, como la Fitbit One o la Nike Fuelband. Concluye que los smartphones son capaces de contar los pasos con una precisión cuyo error no pasa del 7%. Las pulseras cuantificadoras se acercan a valores parecidos. Algunas como la Fitbit One son más precisas, con un margen de error del 1,5%, pero la Fuelband de Nike, por ejemplo, ha resultado ser más imprecisa en algunos de los casos del estudio que los mismos smartphones.

Xiaomi Mi Band

Una oportunidad en el mercado

Claro que, las pulseras cuantificadoras tienen sus ventajas. Tres en concreto, con respecto al smartphone. En primer lugar, a ningún usuario le gusta llevar una aplicación activa continuamente en su teléfono inteligente, pues esto gasta batería. Las pulseras cuantificadoras tienen su propia batería, y duran entre una semana y seis meses, dependiendo de la pulsera. Solo es necesario sincronizar la pulsera una vez o dos al día con el smartphone. Solo gastaremos batería del smartphone por cada sincronización, y solo durante unos segundos. En segundo lugar, las pulseras, aunque también los smartphones, son capaces de monitozar las calorías gastadas en todo el día, porque siempre las llevamos en la muñeca. Aunque el smartphone sea preciso, cuando lo dejamos en la mesa ya no está cuantificando datos. En tercer lugar, las pulseras cuantificadoras son más cómodas. Pesan poco y las podemos llevar en la muñeca sin problemas. La Misfit Shine y Flash, por ejemplo, tienen accesorios para que las podamos llevar en las zapatillas, o incluso como llavero.

Al final depende de cada usuario elegir. Pero al menos es bueno saber que no son tan precisas como se venden, y que no van más allá de lo que va un smartphone. Otra cosa sería hablar de relojes inteligentes, con monitor de ritmo cardíaco, o con GPS. Pero en lo que se refiere a las pulseras cuantificadoras, su precisión es la misma que la de un smartphone. Por ello, nosotros hablamos tan bien de la Xiaomi Mi Band, porque sus funciones son parecidas a las de sus rivales, pero su precio no se va a los 70, 80 ó 100 euros. Tiene las ventajas de una pulsera cuantificadora, pero siendo económica.

Fuente: Penn Medicine, JAMA