Android Lollipop: al final mucha cáscara pero poca carne

Escrito por Iván Martín (@ibarbero)

Todas las versiones de un sistema operativo nacen con algunos problemas de funcionamiento. Es algo ya normal, más ahora que los tiempos son cada vez menores y los periodos de prueba son muy reducidos. Pero lo cierto es que Android Lollipop se ha convertido en uno de los desarrollos más problemáticos que ha lanzado Google al mercado desde hace mucho tiempo, lo que se resiente en su cuota de mercado.

Esto no quiere decir que Android Lollipop sea un desarrollo sin importancia o que no tenga apartados positivos. Por ejemplo, la llegada de Material Design es un paso muy importante y que marcará al sistema operativo durante varios años en lo referente al diseño y forma de realizar operaciones. Además, opciones como el poder utilizar más de un perfil de usuario o la forma de gestionar animaciones o algunos apartados (como los accesos rápidos) son muy interesantes y el camino que se debe seguir. De esto no cabe duda.

Galaxy S4 Android 5.0 Lollipop

Aparte, el impulso que se ha dado a la manipulación de la pantalla de bloqueo es muy interesante, y si se gestiona bien en las próximas versiones del sistema operativo, es un avance que acabará siendo copiado por otro (aunque existe el riesgo de congestionar en exceso esta).

La cuota de mercado no crece mucho

El caso es que Android Lollipop tiene cosas muy buenas, no cabe duda… pero otras que no lo son tanto y que comentaremos ahora. Esto hace que según se acaba de conocer este desarrollo no supere ni el 13% de terminales que lo utilizan a nivel mundial, por lo que no se crece con la velocidad adecuada para un desarrollo que tendría que ser piedra angular por su diseño, por poner un ejemplo. A continuación proporcionamos los porcentajes del mes de mayo:

Uso distribuciones Android en mayo de 2015

El caso es que algunos usuarios no ven con buenos ojos el utilizar Android Lollipop, en especial una vez que se ha pasado el momento inicial de lo llamativo que tiene, que es mucho. Y yo soy uno de los que estoy en este caso: he utilizado esta versión del sistema operativo de Google durante un buen periodo de tiempo y, al final, y debido a varias cuestiones, he decido volver atrás en mi Samsung Galaxy Note 3. Y, lo cierto, es que no soy un caso aislado.

Fuegos de artificio

Lo que me ha llevado a tomar esta decisión son dos factores: el primero es que la autonomía que se consigue con Android Lollipop no es buena. No aumenta y, en algunos casos, se reduce frente a lo que era de la partida en KitKat (que, por cierto, sigue siendo el desarrollo más utilizado). Si bien en ciertos casos esto es asumible, con el paso del tiempo se ha convertido en un hándicap importante. Es decir, Project Volta no funciona bien.

Además, la gestión de la memoria RAM no es precisamente adecuada. Parece que con Android 5.1 esto se soluciona en parte. Pero no por completo. Así, se abusa del consumo de esta y deja muy poca libre, lo que afecta al trabajo en condiciones de multitarea y, por extensión, al rendimiento en general. Y, recordemos, que hablamos que Android Lollipop utiliza la máquina virtual ART, por lo que en este apartado se deberían lograr mejores experiencias, pero no es así y lo que se gana no compensa mucho.

Modelos Nexus con Android M

Con lo comentado, queda más o menos claro que Android Lollipop no ha sido el salto evolutivo necesario en la “carne” del sistema operativo, aunque sí ha supuesto una mejora en la capa exterior en lo que se refiere al diseño y formas de trabajar: por lo tanto, y viendo que el cambiar opciones como la autonomía o la gestión de la RAM es algo muy complejo, Google lo que ha hecho es anunciar Android M, que se supone que sí será mucho mejor en estos apartados y que ofrecerá novedades importantes.