Sin riesgos: se mejorará el sistema de refrigeración del Samsung Galaxy S7

Escrito por Iván Martín (@ibarbero)

Desde hace un tiempo se vienes especulando con la posibilidad de que el Samsung Galaxy S7 incluya un sistema de refrigeración avanzado en su interior. Lo cierto es que esto tendría toda la lógica del mundo, ya que la potencia de los procesadores que se utilizan en la gama alta es cada vez mayor y, por lo tanto, el control del calor se ha convertido en esencial. Pues bien, por lo que parece la compañía coreana va a tomar medidas al respecto.

Algunos medios habían indicado que incluso se valoraba la opción de integrar un sistema de refrigeración líquida en el Samsung Galaxy S7, al más puro estilo Microsoft. Pero parece que esto finalmente no será así. Lo cierto es que esto resulta lógico, si se tiene en cuenta tanto el diseño como las dimensiones que tiene el Galaxy S6 actual -y que lo normal es que evolucionen en el nuevo modelo que se espera para el mes de febrero de 2016-.

Galaxy S7

Disipación pasiva, de nuevo la elección

Esta información se ha conocido de la mano de unos de los ingenieros de Samsung que en su perfil de Weibo ha dado varias pistas de cómo se mejorará el sistema de refrigeración de su siguiente dispositivo de gama alta (que, tal y como parece, el Samsung Galaxy S7 tendrá una variante con procesador Snapdragon 820 subido de frecuencia para aumentar su rendimiento y, por  lo tanto, con una mayor emisión de calor a la hora de trabajar). El caso, es que por lo que se ha podido conocer se volverá a apostar por la disipación pasiva, pero con algunos cambios.

¿Y cuáles serán estos? Pues por lo que parece uno de los más importantes en el Samsung Galaxy S7 sería el uso de pasta térmica en el interior del nuevo modelo de los coreanos. De esta forma, e imitando al Xperia Z5 Premium, se reduciría el calor de forma mucho más eficiente y, así, el forzar al procesador de Qualcomm y mejorar la “salud” del Exynos 8890 se conseguiría sin problemas. Además, la posición y estructura de los elementos utilizados en el sistema de refrigeración también serían modificados.

Galaxy S7

El caso es que esta es una tarea complicada, nos referimos a mejorar la disipación, ya que de forma constante se aumenta la potencia de los procesadores y, generalmente, se reducen los espacios… lo que no es precisamente positivo (y, además, el aluminio transfiere el calor con rapidez). El caso, es que no vamos a decir que esta tarea es un arte como indica el ingeniero de la compañía, pero lo cierto es que el reto con el Samsung Galaxy S7 es importante.

El Snapdragon 820 no da problemas de calor

Antes de finalizar es importante comentar que el nuevo procesador de Qualcomm, por lo que se ha podido conocer, no tiene los mismo problemas de sobrecalentamiento que el Snapdragon 810. Por lo tanto, el control avanzado del calor que se necesita para el Samsung Galaxy S7 se debe al subir su frecuencia del Snapdragon 820 (esta variante, recordemos, será la que se ponga a la venta en algunas regiones, como por ejemplo China y EEUU).

Opciones que serán de la partida en el Snapdragon 820

El caso es que parece claro que el Samsung Galaxy S7 tendrá un sistema de refrigeración muy mejorado y, esto, son buenas noticias ya que lo único que se puede sacar con esto son cosas positivas para la “salud” del terminal y, también, respecto a la manipulación en momentos puntuales como por ejemplo al jugar.

Fuente > Weibo