¿Por qué el Samsung Galaxy S7 es el smartphone perfecto para jugar?

Escrito por Emmanuel Jiménez

Que los móviles pueden ser el futuro del mundo de los videojuegos es algo que nadie duda. Sin embargo, todavía parece lejano ese momento en el que de verdad los móviles puedan competir con las videoconsolas convencionales como Playstation 4 o Xbox One. No obstante, las características que llegan con el nuevo Samsung Galaxy S7 nos hablan ya de un móvil mucho más preparado y optimizado para el mundo de los videojuegos.

Optimizado para jugar

El Samsung Galaxy S7 cuenta con toda una serie de características que solucionan muchos de los problemas que se encontraban los usuarios que utilizaban su smartphones para jugar. Por ejemplo, entre estas características destaca la posibilidad de poder desactivar los botones de retroceso y de multitarea que a veces se pulsan sin querer y bloquean la partida. Además, incluye también una opción para minimizar el juego. Por lo general, en Android, cuando salimos de un juego, es posible que al volver a ejecutarlo volvamos exactamente al lugar en el que lo dejamos. Pero si el móvil necesita liberar memoria RAM cerrará el juego y por tanto tendremos que volver a ejecutarlo, nada útil si lo único que queremos es minimizar el juego un momento para enviar un email, por ejemplo. El Samsung Galaxy S7 cuenta con una opción solo para minimizar el juego. Y además de esto, cuenta con opciones para realizar una captura de pantalla del juego, así como para capturar la partida en vídeo.

Samsung Galaxy S7 Edge

Ahorrando batería mientras juegas

Jugar gasta mucha batería en nuestro móvil, y si queremos ahorrar batería, algo clave es no jugar. Sin embargo, el Samsung Galaxy S7 tiene dos modos de juego de ahorro de energía, con los que podremos jugar sin consumir tanta batería, y que se dedican a limitar los frames por segundo a los que se ejecuta el juego, pasando a 30 frames por segundo, así como la resolución, pues la resolución Quad HD del Galaxy S7 también es culpable de ese gran gasto de batería.

En definitiva, un móvil que ha sido diseñado también para jugar, y que cuenta con características que van más allá que simplemente sus características técnicas de hardware, y que lo diferencian del resto de los smartphones del mercado.