Ningún Samsung Galaxy S7 o Galaxy S7 Edge es compatible con Quick Charge 3.0

Escrito por Iván Martín (@ibarbero)

Los nuevos teléfonos de la gama Samsung Galaxy S7 han sido uno de los grandes triunfadores del pasado Mobile World Congress. El nuevo gama alta de la compañía coreana ha corregido algunos de los detalles que menos gustaron del modelo al que sustituyen en el mercado, como la ausencia de la compatibilidad con tarjetas microSD. Y, además, ha añadido más potencia para que su funcionamiento sea mucho mejor. Pero hay un detalle curiosos y, a la vez, sorprendente que tiene que ver con la carga rápida.

Los Samsung Galaxy S6 ofrecen compatibilidad con la versión Quick Charge 2.0, algo que es de agradecer ya que por un lado se mejora la velocidad a la que se realiza el proceso de recarga y,a demás, permite que se puedan utilizar una gran cantidad de accesorios que utilizan este estándar. Pues bien, lo lógico era espera que en los nuevos modelos, ya fuera el Samsung Galaxy S7 o el Galaxy S7 Edge, se incluyera la opción de usar la tercera versión de la mencionada tecnología… pero esto no es así.

Samsung Galaxy S7 edge de color negro

Según se ha podido conocer, el nuevo procesador Exynos 8890 que es de la partida en varias regiones con el Samsung Galaxy S7, como por ejemplo en Europa, mantiene la compatibilidad con Quick Charge 2.0, pero no da el salto esperado. Por lo tanto, se ofrece una rapidez un 75% mayor que la recarga habitual, pero no se aprovecha la mejora de la última versión del estándar que se sitúa en un 38%. Una lástima.

¿Qué ocurre con los Snapdragon 820?

Este procesador, por defecto, sí es compatible con Quick Charge 3.0, pero en la compañía coreana han decidido que no lo ofrezca para los usuarios (veremos si utilizando algunas modificaciones esto pude cambiar). La razón no parece ser otra que no existan diferencias entre los que compren un modelo del Samsung Galaxy S7 con Exynos o con Snapdragon. Y, la única forma de igualar, es por abajo. Así, el nuevo terminal con SoC de Qualcomm no disfruta de esta ventaja, algo que sí hace el LG G5, por poner un ejemplo.

Galaxy S7

El caso es que al solución es la que hemos comentado. Ciertamente la recarga de la batería de los Samsung Galaxy S7 es óptima, de eso no hay duda, pero no explota todas las posibilidades que existen en el mercado de la carga rápida. ¿Os perece esta decisión salomónica un acierto?

Fuente > Qualcomm

Vía > SamMobile