Mi reloj Android Wear me aburre

Escrito por Emmanuel Jiménez

Seré defensor siempre de los relojes inteligentes. Me gustan, creo que algún día sustituirán a los smartphones. Y espero que pronto los relojes lleguen a sustituir a los móviles. Pero de momento, solo puedo decir una cosa sobre mi reloj inteligente Android Wear: me aburre.

No lo uso

No creáis que no me gustan los relojes inteligentes, o los smartphones. Tened en cuenta que dedico una gran cantidad de horas a escribir sobre smartphones, y que el resto del tiempo lo dedico a la tecnología. Los relojes inteligentes me gustan. Y tengo la esperanza de que algún día estos relojes lleguen a ser los sustitutos de los smartphones. Yo seré de los que comprarán un reloj inteligente y dejarán de usar el móvil. Es más, ya tengo un reloj inteligente con Android Wear, un Motorola Moto 360. Pero tengo un problema básico, me aburre.

Motorola Moto 360 2015

No me aburre el reloj en sí, ni sus funciones. Me aburre el reloj en general. Me aburre el tener que estar cargándolo todos los días, me aburre que tenga su propia base de carga y tenga que llevarla a todos sitios cuando viajo. Al final, lo que ocurre es que empiezo a utilizarlo, y al cabo de unos días, olvido cargarlo, se queda sin batería, dejo de utilizarlo, y así se queda unas cuantas semanas. De nuevo, lo utilizo, se queda sin batería, y dejo de utilizarlo durante mucho tiempo.

Claro está, a esto contribuye el hecho de que no cuente con funciones que sean imprescindibles para mí. Y eso que considero que tiene funciones útiles. Por ejemplo, me gusta mucho poder ver las notificaciones en mi reloj, principalmente las de Twitter y las de redes sociales. Es muy fácil estar al tanto de cualquier mención o de cualquier retuit, o de cualquier mensaje. Pero el día que no lo cargo, ya no lo puedo llevar. Y resulta que el móvil lo puedo usar igual para utilizar Twitter o Facebook, por lo que al final el reloj inteligente no se convierte en imprescindible para mí, y me aburre.

Es útil, sí. Para cualquier usuario podría ser interesante. Pero todavía tienen mucho que mejorar. Se cree que este año 2016 se podrían vender 100 millones de relojes inteligentes, pero siguen aburriéndome. Tienen que ser mejores. Tienen que ofrecerme la posibilidad de sustituir a mi móvil, aunque no sea con todas las funciones de este, y si eso lo consiguieran en algún momento, yo seré el primero en gastarme más de 400 euros en un reloj inteligente. Pero mientras tanto, los relojes inteligentes me seguirán aburriendo, a pesar de que me gusten.