A los usuarios no les gustan los cambios en las aplicaciones

Escrito por Emmanuel Jiménez

Lo hemos vivido recientemente con el logo de Instagram. A los usuarios no les gustan los cambios en los logos. Tampoco les gustan los cambios en las interfaces, y todavía menos que cambien el algoritmo de la app. Así lo confirma un estudio, que también viene a decir que a pesar de ello, son muy pocos los que deciden abandonar las apps o redes sociales después de que estas cambien.

Cambios en Facebook, Twitter o Instagram

Quizás los grandes cambios en interfaz, logo o algoritmos los hemos visto en las redes sociales, en las aplicaciones de Facebook, Twitter e Instagram, siendo el cambio de logo de esta última uno de los más recientes, y uno de los más criticados. Según un estudio, el 63% de los usuarios muestra niveles de estrés ante los cambios en las apps, lo que significaría que no les gustan nada dichos cambios. Solo el 20% se muestra positivo ante los cambios en dichas aplicaciones. De todos los demás, una gran cantidad pediría volver al diseño y al formato anterior de cada una de las aplicaciones.

Aun así, es una muy pequeña cantidad de usuarios la que realmente abandonar las aplicaciones, por lo que como podemos imaginar, no les importa demasiado a Facebook, Twitter o Instagram el aplicar cambios en su interfaz, o en sus logos, dado que muy pocos usuarios al final acaban abandonando dichos servicios.

Facebook Logo Portada

¿Cuál es el objetivo de estos cambios?

Claro que, en muchos casos uno se pregunta por qué se producen estos cambios en las aplicaciones cuando en realidad no hay ninguna necesidad. Las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram tienen cada vez más usuarios, y no necesitan mejoras aparentemente. De hecho, los cambios, lejos de verse como mejoras, se ven como características que empeoran dichas aplicaciones. Así que no es una cuestión de ganar más usuarios, ni tampoco de realizar cambios en la interfaz así porque sí. Son muchas las redes sociales que no han cambiado y que han acabado hundiéndose.

A priori, es lógico. Todos empezamos siguiendo a 10 personas en Facebook, o a 20. Luego 30, y así hasta 100. Lo mismo ocurre en Twitter e Instagram. Al principio es posible seguir a tantas personas. Luego es imposible seguir todo lo que publican. Según Kevin Systrom, el CEO de Instagram, solo vemos el 30% de lo que publican los usuarios a los que seguimos. Es el motivo por el que Instagram va a cambiar el algoritmo de lo que nos muestra para que ese 30% sea lo que realmente nos interesa.

¿Quién pierde? ¿Quién gana?

Según afirman ellos, ganan los usuarios, pierden las empresas. Se da preferencia a las publicaciones de amigos cercanos y familia, de aquellos que más nos han interesado, y pierden relevancia los mensajes de las marcas y las empresas. Claro, esto lleva a que si estas quieren estar presentes en redes sociales, solo tengan una opción, y es pagar por publicidad. Así, los que realmente ganan con todo esto son las propias aplicaciones. ¿Los usuarios ganamos algo? Tampoco tanto. La diferencia es que ahora veremos anuncios pagados por marcas, en lugar de mensajes que antes las marcas publicaban sin pagar. Si tenemos algún tipo de empresa, saldremos perjudicados, claro está.

Pero los verdaderos beneficiados, como parece claro cuando hablamos de empresas de este nivel, son las aplicaciones y las redes sociales. Estos cambios de interfaz, de logo, o de algoritmo, siempre tienen un objetivo claro, y es el de conseguir ganar más dinero. Todavía no se han convertido en plataformas realmente rentables a nivel de publicidad, y con estos cambios procuran llegar a serlo. Básicamente, se trata de conseguir que las marcas paguen por algo que antes era relativamente gratuito. Si quieren llegar a los usuarios usando su plataforma, tendrán que pagar a la plataforma.