Intel cierra acuerdo con ARM, ¿cómo va a cambiar eso el mundo de los móviles?

Escrito por Emmanuel Jiménez

Intel no lo ha conseguido. No ha tenido éxito. Sus procesadores no han conseguido tener un impacto notable en el mundo de los móviles, y esto ha llevado a que finalmente la compañía haya llegado a un acuerdo con ARM para fabricar procesadores utilizando su arquitectura. ¿Cómo afectará esto al mundo de los móviles?

La arquitectura de ARM

Intel y ARM son compañías competidoras en el mundo de los procesadores. Aunque las dos compañías no tienen exactamente la misma actividad, porque una de ellas también se dedica a la fabricación de los procesadores, mientras que la otra se dedica únicamente al diseño de arquitecturas, lo cierto es que siempre se ha producido una elección entre arquitectura ARM o procesador Intel a la hora de elegir uno u otro smartphone. Esto era determinante. En el mundo de los ordenadores, por ejemplo, el paso de Apple a los procesadores Intel fue clave para que la compatibilidad de software fuera muy superior y para facilitar el trabajo a los desarrolladores. El mundo de los ordenadores no era dominado por Apple, sino por Microsoft. Muchos ordenadores con Windows contaban con procesadores de Intel, por lo que Apple tuvo que adaptarse en aquel momento. En el mundo de los smartphones ha ocurrido al contrario. A lo largo de muchos años los procesadores de Qualcomm y otras compañías han contando con arquitectura de ARM. ¿Os suena eso de Cortex-A57? Pues esa arquitectura es de ARM. Intel ha intentado lanzar procesadores, como los Atom y algunos otros, que hemos visto incluso en smartphones de alto nivel, como fue el Asus Zenfone 2 con su memoria RAM de 4 GB, todo un móvil de gran capacidad de proceso cuando se lanzó el año pasado. Sin embargo, eso no ha sido suficiente para tener éxito en el mercado para Intel, un mercado en el que parecía que se darían por vencidos.

Intel Chip

El problema es obvio. Si te das por vencido en un mercado que parece ser el futuro, puede que acabes muriendo tú también. Es por eso que finalmente han llegado a un acuerdo con ARM para poder fabricar procesadores con su arquitectura y el proceso de 10 nanómetros. Es cierto que Intel probablemente tenía la capacidad para desarrollar tecnologías similares. Pero o no lo supo conseguir a tiempo, o no ha sabido llegar a los fabricantes. Sea como sea, la arquitectura ARM se ha acabado imponiendo, e Intel ha acabado por acceder a un acuerdo con la compañía.

Un acuerdo que, por cierto, tampoco resulta impactante. Las dos compañías habían llegado a acuerdos antes. Algo lógico teniendo en cuenta que no son competidoras tan directas. Sí en algunos aspectos, pero no en todos. Y en ocasiones, para sobrevivir las dos, lo mejor es permanecer unidas. Es el planteamiento de Intel. Pierden algo, sí, pero a cambio parecen asegurarse un futuro. Y con el nombre de Intel, su papel en el mundo de los smartphones puede ser clave. A partir de ahora veamos si Intel puede tener un papel más protagonista en el mercado, e incluso si empezamos a ver grandes nombres de móviles, como algún modelo de Samsung, Sony o compañía, con un procesador de la compañía.