El coste del Google Pixel XL no llega a los 300 euros

Escrito por Emmanuel Jiménez

¿Recuerdas el Nexus 4? Un móvil con el que Google no ganaba casi dinero, fabricado por LG y que se lanzó con un precio de 300 euros. El Nexus 5 siguió en la misma línea con un precio de 350 euros. Pero todo eso cambió en los siguientes móviles. Hasta que ha llegado un Google Pixel XL que costará más de 800 euros. Ahora bien, ¿cuál es el coste real del móvil? Pues no llega ni siquiera a los 300 euros.

Fabricando el Google Pixel XL

De nuevo ha sido IHS la que ha analizado el coste de cada uno de los componentes con los que se fabrica el Google Pixel XL en su versión de 32 GB. Hay que decir que IHS no solo calcula el coste de lo componentes en sí mismo, sino también lo que cuesta el ensamblaje de los mismos, por lo que nos dice en realidad cuánto dinero cuesta que ese móvil salga de la fábrica desde su proceso inicial.

Lateral del Google Pixel plateado

El componente más caro del teléfono inteligente es la pantalla. Fabricada por Samsung, con tecnología AMOLED, y una resolución Quad HD, el coste de la misma se va a los 58 dólares. Siguiendo a esta nos encontraríamos el procesador Qualcomm Snapdragon 820, cuyo coste asciende a los 50 dólares. Entre los dos, ya suponen más de un tercio del coste del móvil. Así, ya vemos cuáles son los componentes que más encarecen en un smartphone.

Claro está, tratándose del móvil considerado como el smartphone con mejor cámara del mercado, su unidad de fotografía también debía estar entre las más costosas. Y así es, aunque no tanto como podría parecer, pues solo cuesta 17,5 dólares. Y decimos “solo” porque la unidad de fotografía del iPhone 7 alcanza los 26 dólares. Una diferencia notable entre los dos teléfonos inteligentes.

Diseño metálico del Google Pixel

Un móvil de Google

En total, el Google Pixel XL tiene un coste de 285 dólares. Pero eso sí, hay que decir que a esto hay que sumar algunas cosas. No se calcula la investigación y desarrollo dedicados por Google en este teléfono inteligente, ni tampoco el tiempo invertido en la creación del software. Según Andrew Rassweiler, el Director Senior de Análisis de Costes en IHS, la compañía ha dedicado muchos más esfuerzos en este móvil que con los Nexus anteriores. En lugar de adquirir un smartphone a una compañía como sería HTC, lo que ha hecho es simplemente trabajar con estos como fabricantes, al estilo de Apple con Foxconn, por lo que han tenido que diseñar tanto el software –tal y como venían haciendo–, como también el hardware.

Un móvil mucho más Google de lo que fueron los anteriores Nexus, que también resulta más caro, y por el que también quieren ganar dinero, algo que resulta lógico. En resumidas cuentas, es el homónimo del iPhone 7 con Android como sistema operativo.

Fuente > IHS