Móviles con pantallas autorreparables, ¿son realmente posibles?

Móviles con pantallas autorreparables, ¿son realmente posibles?

Emmanuel Jiménez

Motorola ha registrado una patente de un móvil con una pantalla autorreparable. Resulta de lo más útil teniendo en cuenta la gran fragilidad de los smartphones hoy en día, fabricados en muchos casos con cristal, y con pantallas sin biseles. Sin embargo, ¿realmente son posibles los móviles con pantallas autorreparables?

¿Móviles con pantallas autorreparables?

Con la llegada de los móviles con pantallas sin biseles, los móviles han pasado a contar con un diseño casi futurista. Sin embargo, lo cierto es que en muchos casos, una simple caída al suelo, incluso a poca altura, puede resultar en una pantalla convertida en una telaraña de fragmentos de cristal. Y si además el móvil cuenta con una carcasa posterior de cristal, entonces las posibilidades de conseguir un móvil-mosaico con realmente altas.

Samsung Galaxy S8 Colores

Con este panorama aparece la posibilidad de que los móviles puedan contar con una pantalla autorreparable. Pero, ¿es realmente posible? Ya antes se han lanzado smartphones que contaban con una carcasa que supuestamente era capaz de repararse. No obstante, era simplemente una carcasa de plástico, y solo era capaz de reparar pequeños arañazos.

Pero claro, hay una diferencia muy grande entre una carcasa de plástico capaz de reparar pequeños arañazos, y una pantalla de cristal quebrada que pueda autorrepararse.

Hasta el momento, sí se han lanzado móviles con pantallas supuestamente irrompibles. Lógicamente, tampoco son completamente irrompibles, pero sí son más resistentes que las pantallas estándar.

Hoy en día, los móviles son de tan alto nivel que han llegado a contar con precios de unos 1.000 euros. Pero no solo no son más resistentes, sino que incluso son más frágiles que los móviles baratos, por estar fabricados en cristal, o contar con pantallas sin biseles.

En cualquier caso, es muy improbable que los móviles con pantallas autorreparables sean una realidad en el 2018, e incluso en el 2019. No obstante, sería ideal encontrar una solución para que los smartphones que llegan a contar con un precio de unos 1.000 euros, no se conviertan en mosaicos de cristal por una simple caída al suelo.