Yo mismo he llegado a escribir un artículo hablando sobre motivos por los que no hacer fotografías en RAW. Pero la verdad es que poder hacer fotos en RAW con tu móvil es una gran ventaja, y aquí te damos 3 motivos por los que deberías hacer fotos en este formato si tienes la posibilidad. RAW significa «crudo»: el archivo conserva la información original del sensor para que puedas decidir el aspecto final en el revelado.
1.- Capta más datos de la imagen y recupera información
El motivo básico por el que las fotos en RAW son una ventaja con respecto a las fotos en JPEG es porque estás capturando más datos de la información que el sensor de la cámara capta. Eso tiene una consecuencia directa: es posible recuperar información en luces altas y sombras que en JPEG se comprime y se pierde. En términos prácticos, disfrutamos de mayor rango dinámico y una gama de color más amplia, por lo que podrás aclarar zonas oscuras y oscurecer las claras sin destruir detalle.
Además, el RAW permite edición no destructiva: ajustar exposición, contraste, saturación o balance de blancos sin recalcular la imagen final hasta la exportación. Incluso hay móviles y apps que guardan DNG lineal de 16 bits (como en modos tipo Expert RAW), lo que preserva gradaciones finas y minimiza artefactos. Las galerías pueden previsualizar el RAW con un aspecto «suave» porque aún no tiene nitidez ni procesado, pero es normal: en el revelado sacarás su verdadero potencial.
2.- Saca el máximo partido a la cámara de tu móvil
Si te has comprado un móvil capaz de hacer fotos en RAW, como el LG G4, probablemente te habrás gastado una cantidad de dinero importante. Usar el RAW exprime el sensor y la óptica mejor que el JPEG: tendrás margen para corregir ISO, velocidad de obturación, balance de blancos y exposición en edición, y si activas el guardado RAW + JPEG, obtendrás un JPEG listo para compartir y el RAW para trabajar con detalle cuando quieras.

3.- Las apps para trabajar con RAW son mucho más intuitivas y hay en mayor cantidad
Quizás te asuste el hecho de tener que trabajar con fotos en RAW, porque no tienes ni idea de fotografía. Hoy ya hay muchas apps sencillas e intuitivas para capturar y revelar. Para tomar RAW, destaca el modo Pro/Avanzado de Adobe Lightroom, así como Open Camera, Cámara Manual y Footej Camera 2, que habilitan controles manuales si el hardware lo soporta.
Para editar RAW, opciones como Snapseed (revelado rápido con exposición, sombras, altas luces, temperatura y balance de blancos), Adobe Photoshop Express y Pixlr permiten ajustes potentes sin complicaciones. Ten en cuenta que algunas cámaras Sony modernas generan RAW que ciertas apps pueden no abrir correctamente; si es tu caso, usa Lightroom o Photoshop Express, que ofrecen compatibilidad más amplia. Si una app de terceros se cierra en tu móvil, comprueba actualizaciones o prueba alternativas más estables.
La gran diferencia reside en que cuando trabajemos con estas fotos, en lugar de con fotografías JPEG, estaremos realizando modificaciones sin pérdida de calidad, algo que en JPEG degradaría la imagen. Para organizar tu biblioteca, Simple Gallery reconoce RAW y ayuda a clasificarlos; y recuerda que el RAW ocupa más espacio, por lo que conviene gestionar almacenamiento.
Cómo activar el RAW y qué hacer si tu móvil no es compatible
Actualmente, muchos móviles permiten activarlo desde la app de cámara: busca en ajustes avanzados una opción del tipo «RAW + JPEG» o «Copias RAW». Con ello, cada toma generará ambos archivos. En algunas marcas, el RAW aparece al entrar en el modo Pro. Si no ves la opción, puede que el fabricante no haya habilitado la API Camera2 completa. Puedes verificar el soporte con apps de diagnóstico y, si está disponible, usar apps de terceros como Open Camera para disparar en DNG.
Si tu móvil no soporta RAW, aún puedes mejorar tus fotos ajustando exposición y balance de blancos en JPEG y aplicando una edición cuidadosa. Pero cuando el dispositivo lo permita, el RAW te dará más libertad creativa y resultados de aspecto profesional con un flujo sencillo: capturar en Pro, revelar con tu editor favorito y exportar según el uso (TIFF/JPEG).
Adoptar el RAW en el móvil es una decisión que multiplica tu control creativo: más rango, color y margen de edición, apps accesibles y una activación rápida. Con práctica, tus imágenes ganarán detalle, volumen y naturalidad sin renunciar a la inmediatez del JPEG cuando lo necesites.
