Es de risa lo de los móviles Android y las cámaras de fotos. Muchas veces en las presentaciones se habla de características con las que cuenta la cámara del móvil. Pero luego, cuando lo vamos a utilizar, todas estas características están desactivadas. Antes de disparar, conviene revisar unos cuantos detalles que marcan una diferencia enorme. Estos son 4 ajustes básicos para hacer mejores fotos con tu nuevo Android, y muchos consejos extra para exprimirlo como un verdadero fotógrafo móvil.
1.- Activa la máxima resolución
Primer grandísimo error de los fabricantes. Por lo general no viene activada la máxima resolución de las fotografías. Si el móvil tiene una cámara de 13 megapíxeles, las fotos las hace en 9 megapíxeles. ¿Por qué? Pues para que así la imagen ocupe toda la pantalla y sea una captura panorámica de 16:9. Para utilizar todo el sensor de la cámara la foto debe ser en 4:3. Eso ocurre en todos los móviles. De hecho, las cámaras profesionales hacen las fotografías en 4:3. Así que lo primero que debes hacer es ir a los ajustes de tu cámara, y elegir la máxima resolución. Pasará a hacer las fotos en 4:3, sí. Pero incluso si las quieres panorámicas, será mejor que las recortes después, porque la calidad será la misma, y al menos la imagen inicial será de una calidad superior, por si quisieras esta. Además, como consejo, deberías hacer las fotos en 4:3.
Ya que estás en ajustes, comprueba también si tu móvil ofrece modo alta resolución para sensores con muchos megapíxeles o formatos como HEIF/HEIC para ahorrar espacio sin perder demasiada calidad. Revisa el apartado de relación de aspecto para confirmar 4:3 y evita 16:9 salvo que quieras un marco horizontal específico.
2.- Activa el estabilizador
Muchos móviles incluyen estabilización óptica de imagen (OIS). O al menos, estabilización digital (EIS), aunque esta no conserva la calidad de la imagen como la primera. Sin embargo, aun incluyéndola, en muchos casos no está activa. Tienes que abrir la Cámara, ir a los Ajustes, y entonces activar la estabilización de la imagen. La realidad es que por mucho que los fabricantes incluyan esta característica, no suele estar optimizada, por lo que prefieren que no vaya activada desde el principio. Eso quiere decir que quizás después de probar esta estabilización, prefieras confiar en tu pulso antes que en el móvil. Pero aun así, es una opción que debes probar, porque si funciona, será útil.

Además, acostúmbrate a sujetar el móvil con ambas manos, mantener los codos pegados al cuerpo y, si es posible, disparar con las teclas de volumen como si fueran un obturador físico. En escenas nocturnas o con poca luz, busca un apoyo fijo o usa mini trípode y temporizador de 2-3 s para evitar trepidación.
3.- No hagas fotos en Automático
Tienes un modo automático en tu móvil para hacer fotografías, pero no lo utilices. Y no, no te digo que empieces a cambiar valores como la saturación, el contraste, el brillo… no. Lo que digo es que utilices los modos de balance de blancos y de escena que tienes en tu móvil. No dejes que sea el móvil el que los seleccione. Muchas veces tenemos modos de escena como fotografía macro (de flores), fotografía de animales en movimiento, fotografía de puesta de Sol, etc. Aprende los diferentes modos que tienes y utilízalos. Si tu móvil no tiene estos modos de fotografía, no te preocupes. Al menos sí que tienes los modos de balance de blancos, que son útiles dependiendo del tipo de iluminación que tengamos: luz artificial, luz natural, luz lunar… elige en cada caso el apropiado para que la fotografía tenga un aspecto natural.
En móviles modernos, el modo automático permite ajustar exposición con el deslizador tras enfocar. Si quieres ir un paso más allá, usa el modo Pro para controlar ISO y velocidad: ISO bajo para escenas con buena luz y menor ruido, ISO más alto cuando necesites mantener una velocidad rápida. No hace falta complicarse siempre; escoge bien el modo y deja a la cámara hacer el resto.
4.- Selecciona un punto de medición y de enfoque
En la interfaz de vuestra cámara os encontraréis con que aparece un punto de selección que bien puede ser un rectángulo, o un círculo. Este punto es el de enfoque, pero también el de medición. Creo que no es necesario que os diga que la cámara enfocará a dicho objetivo, ¿verdad? Pero también es importante saber elegir bien el elemento al que enfocar y al que medir, porque nuestro móvil regulará el nivel de luz en función de dicho punto. Si enfocamos a un elemento muy oscuro, el smartphone compensará y hará la imagen más clara. Si enfocamos a un elemento muy brillante, nuestro móvil oscurecerá la imagen. Por eso es imprescindible que siempre seleccionemos en la pantalla el elemento que queremos que se vea perfectamente. Nuestro móvil optimizará la imagen para que ese elemento se vea bien.
En algunos móviles es posible seleccionar un punto de enfoque y un punto de medición diferente. Esto puede ser útil para enfocar un elemento y medir tomando otro como referencia, aunque esta función es más para usuarios avanzados.
Un extra: en escenas de alto contraste, activa el HDR si tu app no lo hace sola. Ayuda a salvar luces y sombras, aunque úsalo con cabeza para evitar halos o aspecto artificial.
Limpia la lente antes de cada foto
Parece obvio, pero es de lo que más arruina imágenes. La lente del móvil se mancha con facilidad y eso quita nitidez, genera velos y reflejos indeseados. Lleva una gamuza de microfibra o usa una camiseta suave. Algunos móviles incluso avisan si detectan suciedad; si tu modelo lo permite, activa el aviso en ajustes.
Iluminación: apuesta por luz natural y evita el flash
La fotografía es luz. Siempre que puedas, busca luz natural abundante y difusa. En interiores, acércate a una ventana; en exteriores, las primeras y últimas horas del día ofrecen sombras más suaves. Con luz muy dura al mediodía, vigila el rango dinámico y recurre al HDR o a la sombra.
Evita el flash LED: su luz es demasiado agresiva y suele aplastar texturas y tonos de piel. Mejor un punto de luz continua, más separada y difuminada (puedes improvisar un difusor con papel vegetal sobre una lámpara, con cuidado).
Composición: cuadrícula, nivel y recursos visuales
Activa la cuadrícula en la cámara y, si tu móvil lo ofrece, el nivel. Te ayudará a mantener horizontes rectos y a aplicar la regla de los tercios para no centrar siempre el motivo. No dudes en desplazar el sujeto hacia un punto fuerte y deja aire en la dirección de la mirada o del movimiento.
Explora recursos como la simetría, los reflejos en agua o cristal, el punto de fuga con líneas que te conduzcan por la escena, o jugar con la perspectiva agachándote o elevándote. Evita encuadres planos: muévete, acércate y busca fondos limpios.
Zoom y lentes: mejor el sensor principal
En la mayoría de móviles, el mejor resultado lo da la cámara principal. Evita el zoom digital siempre que sea posible y usa sólo el zoom óptico real si tu móvil lo tiene. Si necesitas acercarte, recorta después en edición, especialmente si tu sensor ofrece mucha resolución. Con poca luz, quédate con el angular principal: ofrece más detalle que el ultra gran angular.
Modo Noche, trípode y ráfaga
El modo Noche suma varias imágenes para mejorar detalle y ruido. Úsalo cuando caiga la luz, pero apoya el móvil o emplea un trípode pequeño para maximizar la nitidez. Para acción y retratos espontáneos, la ráfaga te permite elegir la toma perfecta, y el temporizador de 2-3 s evita vibraciones al pulsar.
Conoce tu hardware y software
Más allá de los megapíxeles, importan el tamaño de sensor, el tamaño de píxel y la apertura (número f). Sensores y aperturas mayores aportan más luz y mejor bokeh. En software, prueba modos como retrato, macro, panorámica, y revisa si puedes disparar en RAW para ediciones más finas. Considera desactivar la IA de escena si satura en exceso; busca un resultado natural y luego ajusta en edición.
Edición: corrige sin destruir la imagen
Una buena edición potencia la foto sin romperla. Empieza por lo básico: exposición, contraste, blancos/negros y balance de blancos. Corrige el horizonte y reencuadra con moderación; los recortes extremos reducen calidad. Evita sobredosis de nitidez o claridad para no generar artefactos.
Aplicaciones recomendadas: Adobe Lightroom (ajustes avanzados y presets), VSCO (filtros sutiles, regulables) y Snapseed (herramientas rápidas, borrado de objetos, selectivos). Guarda una copia y no sobrescribas el original.
Retratos y selfies más naturales
Para retratos, busca luz lateral suave y separa al sujeto del fondo. Enfoca siempre a los ojos y evita fondos distractores. El modo retrato es útil, pero vigila recortes extraños en pelo o gafas; si ocurre, acércate o cambia el fondo. En selfies, juega con el ángulo y usa la cámara trasera si puedes para ganar calidad.
Macro y detalle
Si tu móvil permite enfoque cercano o tiene un modo macro de calidad, aprovéchalo. Acércate sin sombra sobre el motivo, bloquea el enfoque y estabiliza el teléfono. Si no hay macro dedicado, prueba el gran angular, que a veces enfoca más cerca, o recorta después con una toma en alta resolución.
Paciencia, práctica y cantidad
Haz muchas fotos, revisa resultados y aprende de cada sesión. Dispara variaciones de encuadre, altura y luz. La paciencia sirve para esperar el momento justo; la espontaneidad, para capturarlo cuando sucede. Ambas son parte del juego.
Cuatro trucos básicos que tienes que aplicar en cuanto recibas tu nuevo móvil para conseguir mejores resultados con tu cámara, y una batería de recomendaciones que elevarán tus fotos a otro nivel. Si activas la resolución máxima, estabilizas bien la toma, eliges modos y medición con intención, cuidas luz y composición, evitas el zoom digital y editas con sutileza, tu Android rendirá al máximo sin necesidad de accesorios caros.

