Cómo acelerar juegos Android paso a paso: guía completa y móviles recomendados

  • Optimiza primero el sistema: libera espacio, cierra apps en segundo plano, limpia caché y actualiza Android y los juegos.
  • Ajusta bien cada título: baja calidad gráfica y FPS en móviles modestos y usa Game Booster o apps de optimización con moderación.
  • Controla red y temperatura: mejora la conexión en juegos online, reduce brillo, desactiva conexiones innecesarias y evita el sobrecalentamiento.
  • Si el hardware se queda corto, valora un móvil gaming con buen SoC, RAM amplia, pantalla rápida y refrigeración avanzada.

cómo acelerar juegos Android

Si eres de los que usan el smartphone o tablet para gaming, entonces te gustará saber cómo puedes acelerar los videojuegos para que se ejecuten de una forma más rápida y fluida. En Android, un buen rendimiento no depende solo del hardware: también influyen la configuración del juego, el estado del sistema, las conexiones, el almacenamiento y hasta pequeños ajustes ocultos en el sistema operativo.

Además de este tutorial explicado con sencillez, también podrás ver algunas recomendaciones sobre dispositivos móviles pensados para gamers que son opciones bastante destacables, y que te aseguran un buen rendimiento con tus títulos favoritos de la Google Play. Todo ello con trucos prácticos que puedes aplicar incluso en móviles de gama media o veteranos, sin necesidad de root ni configuraciones peligrosas.

Causas y soluciones para acelerar los juegos de Android

optimizar juegos Android

Que un videojuego vaya lento puede deberse a varios factores, desde una mala configuración del propio juego, hasta un problema de hardware, pasando por falta de recursos del sistema o por mala optimización del código por parte del desarrollador. La clave para acelerar juegos Android es atacar todos esos frentes de forma ordenada.

En términos generales, el rendimiento en juegos se ve afectado por elementos como el procesador y la GPU, la cantidad de memoria RAM disponible, el espacio libre en el almacenamiento, el estado del sistema operativo y, en los títulos online, la calidad de la conexión a Internet. A continuación se detallan las causas más frecuentes y qué puedes hacer en cada caso.

Juegos online

Todos los videojuegos online, como los multijugador, los de plataformas de streaming como Google Stadia o NVIDIA GeForce Now, o títulos competitivos tipo battle royale, necesitan una buena conexión a la red. Si el ping o el ancho de banda son malos, entonces podrían estar ralentizando el juego por eso, incluso aunque tu móvil sea potente. Los síntomas típicos son tirones, teletransportes de personajes o acciones que responden con retraso.

  • Conexión: si son problemas de la conexión, puedes probar lo siguiente, ya sea para la tarifa de datos móviles o para WiFi:
    • Uso en segundo plano de la red: puede que se esté haciendo uso intensivo de la red por parte de otras apps que están abiertas en segundo plano o por actualizaciones que se están descargando e instalando sin que te des cuenta.
      • Demasiadas apps abiertas: ciérralas desde la vista de multitarea (o usando el botón flotante cuadrado en dispositivos que lo tengan) para liberar tanto ancho de banda como memoria RAM que el juego puede aprovechar.
      • Actualizaciones: es probable que el sistema esté descargando actualizaciones o que lo esté haciendo Google Play. Vigila esto y espera a que termine si es así, porque estas descargas pueden disparar el consumo de datos y provocar lag.
      • Malware: algunos códigos maliciosos también pueden estar usando la red sin que te percates, y ralenticen las otras apps que la necesitan, entre ellas los juegos. Conviene usar de vez en cuando un antivirus confiable para descartar que sea este el problema.
    • Conexión pobre: otro motivo puede ser que la propia red no esté a la altura de las demandas del juego:
      • Velocidad/ancho de banda bajo: con conexiones 4G+, 5G, o fibra WiFi, no debería haber demasiado problema. Pero en algunas zonas rurales con mala cobertura para los datos móviles, o con líneas de conexión más lentas o inestables, podrían estar causando cortes en el videojuego o falta de rendimiento. En estos casos, es buena idea limitar la calidad gráfica o desactivar el chat de voz para reducir el tráfico de datos.
      • Mala cobertura: si se está haciendo uso de una red sin cables, deberías probar a moverte para coger mejor cobertura, ya sea de los datos móviles o del WiFi, sin obstáculos, paredes, etc. Siempre que puedas, juega cerca del router o incluso con redes de 5 GHz si tu móvil lo soporta, ya que suelen ofrecer menor latencia.
  • Hardware/Sistema operativo: si la conexión es buena, pero el juego online sigue yendo a tirones, el problema puede estar relacionado con el mismo tipo de causas que afectan a los videojuegos offline (véase Videojuegos offline), como falta de RAM, sobrecalentamiento o demasiadas apps en segundo plano.

Mundo abierto

Cada vez hay más juegos de mundo abierto por lo divertidos que son. Estos entornos enormes necesitan acceder a gran cantidad de datos en el medio de almacenamiento secundario, o a la microSD. Es decir, que si los accesos son lentos, ahí estaría el causante de la falta de rendimiento. Incluso podría afectar a los FPS del título al que estás jugando, produciendo bajones bruscos al cargar nuevas zonas o texturas.

  • Almacenamiento: si se debe a problemas con el almacenamiento, entonces deberás vigilar:
    • Latencia de accesos: asegúrate de que la microSD que tienes es lo más rápida posible; a veces se prioriza la capacidad y se olvida la velocidad, pero ésta también es importante. Mejor si la memoria interna es UFS 3.0 o superior y si la tarjeta microSD es de clase alta para reducir las esperas durante la carga de mapas.
    • Unidad demasiado saturada: por otro lado, podría ocurrir que sí tienes una memoria rápida, pero está casi llena o llena del todo. En ese caso bajará el rendimiento. Si quieres recuperarlo, toca hacer limpieza y eliminar todo aquello que no necesites para dejar más hueco en la memoria interna. Es recomendable mantener siempre un porcentaje de espacio libre (al menos un 15-20%) para que el sistema pueda gestionar bien la caché y los archivos temporales.
  • Hardware/Sistema operativo: los juegos de mundo abierto también son muy exigentes con la CPU y la GPU, así que cualquier limitación en el SoC o en la RAM, o un sistema poco optimizado, se notará incluso más (véase punto de Videojuegos offline).

Videojuegos offline

Por otro lado están los juegos offline, los que no necesitan conexión a la red, sea el tipo que sea. En estos casos, los problemas podrían estar causados por otros componentes o sistemas diferentes a lo visto en los anteriores casos. Aquí influyen mucho la configuración del propio juego, la gestión de RAM, el calor y la optimización general del dispositivo.

  • Sistema operativo: es probable que los recursos sean insuficientes para mover de forma ágil el sistema y los juegos:
    • Desactualizado: actualiza tu sistema operativo por OTA. Los parches no solo son de seguridad, a veces también los hay para optimizar el código y hacerlo más rápido. Además, muchos juegos se apoyan en APIs recientes, por lo que una versión muy antigua de Android puede limitar su rendimiento.
    • Uso de memoria: es probable que la memoria esté saturada por procesos en segundo plano que tendrás que borrar como ya sabes. Cerrar redes sociales, apps de mensajería pesadas o servicios que no necesitas mientras juegas puede marcar una diferencia notable en la fluidez.
    • Caché: también puede haber problemas de pérdida de rendimiento por la caché o los archivos temporales. Para solventarlo, trata de ir a Ajustes > Aplicaciones > y allí busca el juego que está dando problemas. Entra y borra la caché y prueba si se ha solucionado. En caso contrario, puedes tratar de eliminar la caché del sistema completo. Para esto último, con el móvil apagado, presiona el botón de bajar volumen (-) y el de encendido simultáneamente. Mantén pulsados durante unos segundos hasta que el móvil se reinicie en el Recovery Mode. Después, usa -/+ del volumen y el botón de encendido para moverte por el menú y aceptar respectivamente. Debes entrar en la opción Wipe Cache Partition. Acepta y espera a que se complete.
  • Hardware: si nada de lo anterior ha funcionado, lo más probable es que sea un problema de hardware, de que no pueda dar la talla como debería y que te esté indicando que es hora de comprar un nuevo dispositivo móvil más potente:
    • Memoria RAM insuficiente, que no se podrá reemplazar ni ampliar, puesto que suele estar soldada; lo único que te queda es comprar un dispositivo nuevo. Cuando la RAM es escasa, el sistema cierra procesos de forma agresiva y los juegos sufren más tirones y pantallazos de carga.
    • SoC de bajo rendimiento: es posible que el hardware sea muy modesto o antiguo y que tengas un chip demasiado poco potente. Incluso si es nuevo, a veces montan chips de bajo rendimiento y más baratos. Asegúrate de que el chip es un Samsung Exynos, Qualcomm Snapdragon 800x Series, o Mediatek de gama alta, de esa forma contarás con un buen SoC de alto rendimiento para gaming (véase el apartado Los 6 mejores móviles gaming).
    • Throttling por temperatura: cuidado con las temperaturas altas, ya que podrían generar bajadas de rendimiento porque el sistema ha detectado que de seguir a pleno rendimiento se podría alcanzar temperaturas peligrosas. Por tanto, ten precaución si ocurre esto. Evita jugar con el móvil enchufado durante horas, reduce el brillo y procura no tapar las zonas de ventilación para minimizar el estrangulamiento térmico.

Configura bien los gráficos y los FPS de cada juego

ajustar gráficos juegos Android

Más allá del estado del sistema, uno de los pasos más directos para acelerar juegos Android es revisar cómo tienes configurada la calidad gráfica en cada título. Forzar el máximo de gráficos en un móvil que no puede con ello solo te llevará a caídas constantes de FPS y tirones, incluso aunque el resto de ajustes estén bien configurados.

En la mayoría de juegos puedes cambiar parámetros como la resolución interna, la calidad de las texturas, las sombras, los efectos de iluminación o la distancia de dibujado. También suelen ofrecer un ajuste de tasa de fotogramas por segundo (FPS) que conviene adaptar a la potencia de tu dispositivo.

Si tu móvil es de gama entrada o tiene ya unos años, lo ideal es bajar la calidad gráfica a un nivel equilibrado (medio o bajo, según el juego) y reducir la tasa de FPS a un valor estable. Es preferible jugar a 30 FPS constantes con gráficos medios que a 60 FPS teóricos con tirones constantes y tiempos de respuesta irregulares.

Para juegos especialmente exigentes, puedes empezar usando los ajustes recomendados por el propio juego (muchos incluyen un test automático al iniciarlos) y luego ir aumentando poco a poco detalles específicos, como la calidad de las texturas, hasta encontrar el punto en el que tu móvil siga siendo fluido.

Liberar memoria y espacio: el primer paso para acelerar tu móvil

Mantener el móvil ligero y con espacio libre es imprescindible para que los juegos funcionen sin frenos. Cuanto más lleno esté el almacenamiento, peor gestionará Android la memoria y más bruscos serán los tirones en partida, sobre todo cuando el juego cargue nuevos niveles o recursos.

Es recomendable que dediques unos minutos a estas acciones antes de tus sesiones de juego más exigentes:

  • Borra archivos basura, fotos duplicadas y vídeos que ya no necesites. Este tipo de contenido suele ocupar gigas enteros sin que te des cuenta.
  • Desinstala aplicaciones que no uses habitualmente. Muchas apps, como redes sociales o plataformas de vídeo, siguen funcionando en segundo plano aunque no las abras, restando potencia y consumiendo datos.
  • Cierra todas las aplicaciones en segundo plano antes de jugar. Esto libera RAM y hace que el juego tenga más recursos para funcionar como toca. Puedes hacerlo desde la vista de multitarea o usando herramientas específicas de limpieza segura.

Si quieres eliminar apps que no usas, que suele ser lo que más espacio ocupa, sigue esta ruta:

  • Ve a Ajustes.
  • Selecciona el menú de Aplicaciones o Gestor de aplicaciones.
  • Selecciona la aplicación que deseas desinstalar.
  • Toca Desinstalar.

En móviles más veteranos, puede venir bien apoyarse en herramientas como Advanced Task Killer, que ayudan a cerrar procesos en segundo plano que no necesitas. Úsalo con moderación, enfocándote en liberar recursos justo antes de jugar y evitando cerrar servicios del sistema imprescindibles.

Desactiva las animaciones del sistema para ganar sensación de velocidad

Una de las claves menos conocidas para acelerar la sensación de rapidez en tu móvil es reducir o eliminar las animaciones de Android. Las animaciones suavizan los cambios entre aplicaciones y menús, pero también requieren potencia gráfica y memoria, y hacen que todo parezca más lento aunque el hardware responda bien.

Para cambiar este comportamiento debes activar primero las Opciones de desarrollador y luego ajustar tres parámetros clave:

  • Escala de animación de ventana.
  • Escala de animación de transición.
  • Escala de duración de animación.

Ponlas en 0.5x o directamente en Animación desactivada. Así, las transiciones serán casi instantáneas y liberarás un pequeño margen de recursos para el juego. No aumenta la potencia real del dispositivo, pero sí reduce el tiempo que tarda el sistema en mostrar cambios de pantalla.

Opciones de desarrollador: ajustes avanzados para optimizar Android

Las opciones de desarrollador de Android son un menú oculto repleto de herramientas avanzadas muy interesantes para mejorar el rendimiento, especialmente en juegos. Activarlas es muy sencillo y no requiere root:

  1. Abre los Ajustes de tu móvil.
  2. Entra en «Acerca del teléfono» o «Información del dispositivo».
  3. Pulsa varias veces (normalmente siete) sobre «Número de compilación» hasta que el sistema te indique que eres desarrollador.
  4. Vuelve a Ajustes y verás el nuevo menú de Opciones de desarrollador.

Además de las animaciones, aquí encontrarás funciones que pueden ayudarte a acelerar juegos Android si las usas correctamente:

  • Limitar procesos en segundo plano: Reduce el número de apps que se mantienen abiertas, dando prioridad al juego. Si lo pones demasiado bajo, podrías notar que apps como mensajería o música se cierran con frecuencia, así que prueba valores intermedios.
  • Forzar aceleración por GPU: Obliga al sistema a usar la GPU para ciertas tareas visuales en lugar de la CPU. En algunos dispositivos, esto puede aportar una sensación extra de fluidez en menús y animaciones, lo que hace que llegar al juego y moverte entre pantallas sea más rápido.
  • Desactivar “Datos móviles siempre activos”: Si juegas conectado a WiFi, desactiva esta opción para evitar que el móvil mantenga activa la conexión de datos en segundo plano, reduciendo consumo de batería y procesos de red innecesarios.
  • Forzar MSAA 4x: Mejora la calidad de gráficos en juegos compatibles, suavizando bordes, pero incrementa mucho el consumo de recursos. Si tu prioridad es el rendimiento puro, prueba a desactivarlo para ganar fluidez y evitar caídas de FPS.

Ten en cuenta que limitar excesivamente los procesos en segundo plano puede afectar a apps que deben permanecer activas (como WhatsApp o servicios de correo). Lo ideal es ir probando ajustes hasta encontrar el equilibrio entre rendimiento en juegos y uso diario cómodo.

Reduce el brillo y activa el modo oscuro: menos calor y más batería

Parece un detalle menor, pero ajustar el brillo de la pantalla y activar el modo oscuro puede aliviar la carga sobre el procesador gráfico, además de ahorrar muchísima batería. Jugar continuamente con el brillo al máximo dispara la temperatura y puede hacer que el procesador reduzca su frecuencia para no calentarse demasiado.

Siempre que te resulte cómodo, pon el brillo en un nivel intermedio o bajo y desactiva el brillo automático si está reaccionando de forma errática. En entornos interiores o por la noche, un brillo contenido no solo cuida tu vista, también ayuda a que el teléfono se mantenga más fresco.

Activa el modo oscuro tanto en el sistema como en las apps y juegos que lo permitan. En pantallas OLED o AMOLED, los píxeles negros consumen menos energía, algo que repercute en sesiones largas de juego con menor calentamiento y más autonomía, especialmente en títulos con interfaces muy luminosas.

Desactiva conexiones y servicios en segundo plano

Otra manera sencilla de acelerar juegos Android es asegurarte de que solo tienes encendido lo que de verdad necesitas mientras juegas. Conexiones como Bluetooth, NFC, GPS o redes móviles adicionales consumen recursos del procesador, batería y a veces hasta ancho de banda, aunque no las estés usando directamente.

Antes de comenzar una partida exigente, puedes:

  • Desactivar Bluetooth si no estás usando mandos inalámbricos ni auriculares.
  • Apagar NFC cuando no sea imprescindible para pagos o emparejamientos rápidos.
  • Desactivar los servicios de localización en juegos que no necesitan tu ubicación.
  • Usar el modo No molestar o un modo juego para bloquear notificaciones y llamadas emergentes que, además de molestar, pueden hacer que el juego minimice y pierda rendimiento al volver.

Con esto consigues que la CPU y la memoria RAM se concentren en lo realmente importante: mover el juego con la máxima estabilidad posible, evitando procesos secundarios que compitan por recursos.

Activa el optimizador de juegos del móvil (Game Booster)

La mayoría de móviles Android modernos incluyen un modo de optimización para juegos integrado en la capa del fabricante. Suele llamarse Game Booster, Modo Juegos, Game Space o similar, y está pensado precisamente para priorizar los recursos cuando detecta que estás jugando.

Este tipo de herramientas suele ofrecer funciones como:

  • Desactivar notificaciones emergentes y llamadas mientras juegas, para que nada te saque bruscamente de la partida.
  • Optimizar el uso de RAM y CPU, cerrando procesos en segundo plano y asignando más recursos al juego.
  • Ajustar el brillo y el volumen de forma automática para mejorar la experiencia sin que tengas que tocar nada.
  • Permitir grabar la pantalla, hacer capturas rápidas o activar herramientas flotantes para monitorizar FPS o temperatura.

Normalmente, estos modos vienen habilitados por defecto y se activan cuando abres un juego, pero si no es tu caso, busca en tu móvil una app llamada «Game Booster», «Juegos» o similar y actívala. Si tu dispositivo no tiene esta función, puedes recurrir a una aplicación externa que imite este comportamiento y ayude a priorizar el rendimiento durante las partidas.

Apps aceleradoras

Por último, no te deberías fiar de algunas supuestas apps para acelerar los juegos de Android, ya que algunas no sirven de nada e incluso pueden mostrar publicidad invasiva o consumir más recursos de los que ahorran. Lo mejor es que tomes medidas por ti mismo como las que has visto, aunque puedes ayudarte de ciertas aplicaciones que sí que contribuyen realmente.

Algunas recomendables son:

Game Booster 4x Faster
Game Booster 4x Faster
Developer: G19 Mobile
Price: Free
Droid Optimizador
Droid Optimizador
Developer: Ashampoo®
Price: Free

Estas aplicaciones pueden ayudar a limitar procesos en segundo plano, liberar memoria RAM, limpiar archivos temporales o configurar perfiles específicos de rendimiento para cada juego, siempre que las utilices con moderación y las descargues desde fuentes oficiales.

Herramientas y apps avanzadas para un plus de optimización

Si buscas un extra o tienes un móvil más veterano al que le cuesta mover los títulos más exigentes, existen otras aplicaciones centradas en mejorar la experiencia gaming. No hacen magia, pero sí logran arañar unos cuantos FPS o reducir los tirones cuando el hardware va justo.

  • Advanced Task Killer: cierra procesos en segundo plano que quedan residuales en memoria, liberando RAM antes de iniciar tus juegos. Es útil justo antes de abrir un título pesado, aunque no conviene abusar de él constantemente.
  • GFX Tool – Game Booster: permite desbloquear resoluciones y tasas de FPS en juegos compatibles, ajustar la calidad gráfica más allá de las opciones estándar e incluso reducir algunos efectos para mejorar la estabilidad de la imagen en dispositivos de gama baja.
  • Gamers GLTool: ofrece perfiles de optimización para cada juego, ajustando parámetros como la resolución, el uso de los núcleos del procesador, la prioridad de la GPU o la cantidad de RAM que puede usar cada título. Entre sus funciones destaca la posibilidad de incrementar la velocidad de lectura de los juegos almacenados y aprovechar mejor todos los recursos del SoC.
  • Auto Gaming Mode: ajusta automáticamente la RAM y la potencia de procesador y gráfica para que el juego funcione de la mejor forma posible, pero sin llevar al límite el teléfono móvil. Resulta útil si no quieres estar configurando cada juego a mano.

Utiliza estas herramientas con cabeza y solo descarga apps de fuentes oficiales y seguras. Una mala configuración o el uso de perfiles demasiado agresivos podría causar cierres inesperados, sobrecalentamientos o consumos excesivos de batería. Lo ideal es ir probando distintos niveles de ajuste y quedarte con aquel que ofrezca el mejor equilibrio entre calidad de imagen y fluidez.

Actualiza el sistema operativo y las aplicaciones

Muchos usuarios lo pasan por alto, pero tener tu Android y tus apps al día es fundamental para el rendimiento. Las actualizaciones suelen incluir mejoras de estabilidad, optimización del uso de CPU y GPU, y correcciones de errores que pueden estar afectando directamente a la experiencia en juegos.

Comprueba de forma periódica desde los Ajustes del móvil si tienes alguna actualización pendiente tanto del sistema como de los juegos que más utilizas. En Google Play, entra en tu perfil y revisa la sección de actualizaciones disponibles, ya que muchos estudios lanzan parches específicos para mejorar el rendimiento en determinados modelos o versiones de Android.

Trucos extra para exprimir tu móvil en juegos

Además de todo lo anterior, hay una serie de pequeños detalles que, sumados, pueden marcar la diferencia cuando quieres acelerar juegos Android:

  • No juegues siempre con el móvil cargando: hacerlo de forma continua genera más calor y puede provocar throttling, reduciendo la velocidad del procesador en mitad de la partida.
  • Desactiva la vibración y el tacto háptico dentro de los juegos. Cada vibración supone una pequeña demanda extra de energía y puede aumentar el consumo global de recursos.
  • Cierra sesiones de apps que no utilices, como clientes de correo corporativos, redes sociales o servicios de streaming en segundo plano, para liberar ancho de banda y RAM.
  • Evita fondos de pantalla animados, widgets muy pesados o launchers extremadamente cargados, ya que todo ello consume recursos que podrían estar aprovechando los juegos.

También es buena idea vigilar de vez en cuando el rendimiento general de tu dispositivo con apps de monitorización de temperatura y uso de CPU, para detectar si hay picos de consumo anormales o apps que se comportan de forma ineficiente y conviene desinstalar o limitar.

Los 6 mejores móviles gaming

móviles gaming para Android

Por último, si nada de lo anterior es suficiente, entonces lo más probable es que tu móvil no necesite acelerar los juegos de Android, sino que esté pidiendo un cambio para conseguir un smartphone gaming con un hardware potente que no tenga esos problemas y que no quede obsoleto tan pronto. Si eres un jugador muy exigente y quieres disfrutar de los títulos más pesados con altos FPS y gráficos al máximo, un móvil gaming dedicado te dará una experiencia más consistente.

En ese caso, te recomendamos estos 6 modelos de móviles para gamers, que destacan por sus pantallas rápidas, sus procesadores de alto rendimiento, sus sistemas de refrigeración y sus baterías pensadas para largas sesiones de juego:

  • ASUS ROG Phone 5: una verdadera obra de arte para los gamers, con pantalla AMOLED de 6.78″ FullHD+, con una sorprendente tasa de refresco de 144 Hz, HDR10+, 256 GB de memoria flash UFS 3.1, hasta 16 GB de RAM, poderoso SoC Qualcomm Snapdragon 888 5G (5 nm) de 8 núcleos de procesamiento y potente GPU Adreno 660, sonido DTS:X, batería de Li-Po de 6000 mAh, y Android 11. Además, tiene un sofisticado sistema de refrigeración que ayuda a mantener un rendimiento estable durante sesiones intensas.
  • Lenovo Legion Phone Duel: otro monstruo del gaming, con pantalla FullHD de 6.65″ de 144 Hz, potente SoC Qualcomm Snapdragon 865+ de ocho núcleos de procesamiento y GPU Adreno 650, 12 GB de RAM, 256 GB de flash ultrarrápida tipo UFS 3.1, Android 10, sonido estéreo frontal de calidad, 2 baterías de 2500 mAh cada una, y un sistema de refrigeración mejorado que reduce los picos térmicos.
  • Realme GT: también tienes este otro a un precio intermedio, con un chip Qualcomm Snapdragon 888 5G, pantalla de la marca Samsung tipo SuperAMOLED de 6,43″ y 120 Hz, FullHD, batería de larga duración de 4500 mAh, refrigeración por vapor en tubos de acero inoxidable, sonido Dolby Atmos, sensores de cámara Sony, 12 GB de RAM LDDR5 y almacenamiento de 256 GB flash UFS 3.1.
  • Black Shark 5G: otra maravilla de precio intermedio, con un SoC Qualcomm Snapdragon 870, 12 GB de memoria RAM y 256 GB de memoria flash UFS 3.1, pantalla de 6,67″ de alta resolución y hasta 144 Hz, con panel tipo AMOLED E4, conectividad 5G y WiFi 6, y un sistema de refrigeración líquida tipo sándwich que mejora la disipación del calor.
  • ZTE Nubia Red Magic 6: este otro móvil chino también merece la pena, ya que tiene una pantalla FullHD+ de 6,8″, panel AMOLED, tasa de refresco de 165 Hz, chip Snapdragon 888, 12 GB de memoria RAM, y hasta 256 GB de almacenamiento interno, Android 11, batería de 5050 mAh, y mucho más, todo pensado para ofrecer una experiencia gaming de alta gama.
  • POCO x3: esta marca propiedad de Xiaomi ha creado un modelo muy asequible y poderoso. Por muy poco tendrás un gran móvil gaming con pantalla FullHD DotDisplay de 6.67″, SoC Snapdragon de 8 núcleos y GPU Adreno, batería de Li-Ion de gran autonomía, 6 GB de memoria RAM, memoria interna de 128 GB, calidad, fantástico sonido, y con sistema de refrigeración mejorado.

Con todos los consejos anteriores, más la opción de dar el salto a un dispositivo específicamente preparado para gaming cuando tu presupuesto lo permita, puedes lograr que Android se convierta en un centro de videojuegos portátil capaz de mover con solvencia desde los juegos casuales hasta los títulos más exigentes, siempre que dediques unos minutos a ajustar bien cada detalle.