Samsung ha sacado hace muy poquito sus nuevos teléfonos, los Samsung Galaxy S10, S10+ y S10e, ya hemos hablado alguna vez de ellos en Android Ayuda, pero hoy vamos a tratar un tema de los más interesante para los que os gusta hacer durar la batería al máximo. Os explicamos cómo ahorrar batería con tu Samsung Galaxy S10 y exprimir al límite sus mAh sin renunciar a un buen rendimiento, usando herramientas como 360 Battery Plus.
Sí, quizás si tienes un S10+ con sus 4.100mAh no te hace falta ahorrar batería en tu día a día, pero si eres un usuario muy intensivo o le das caña a tu teléfono y eres poseedor de un S10e, por ejemplo, pues quizás pueda interesarte, te explicamos cómo hacerlo. Hay muchas formas de hacerlo, y de hecho, Android ya te da algunas opciones para optimizar la batería de forma nativa, pero nosotros nos basaremos en Samsung y en las opciones específicas que ofrece One UI para alargar la autonomía.
Además de las herramientas propias de Samsung, veremos ajustes prácticos como el modo ahorro de energía, la gestión de aplicaciones en segundo plano, la resolución de pantalla, el brillo y la sincronización automática. Todo ello explicado paso a paso para que sepas exactamente qué tocar, qué implica cada cambio y cómo afecta realmente a la duración de la batería de tu Galaxy S10, S10+ o S10e.
Adaptive Battery, la nueva funcionalidad para ahorrar batería

Adaptive Battery es un funcionalidad añadida a One UI, la versión de Android 9 Pie de Samsung que permite ahorrar batería a través de la Inteligencia Artificial. Para hacerlo, al activarlo el teléfono se adapta a tus rutinas de uso del teléfono y se ajusta para consumir la menor energía posible sin que notes cambios bruscos en el día a día. Adaptive Battery (o batería adaptativa) ya la incluyeron en el S9 y el Note 9, y sigue estando presente y mejorada en la familia Galaxy S10.
Por ejemplo, imagina que sueles estar diez minutos en Instagram cuando te levantas a las ocho de la mañana, pero entras a trabajar o a estudiar y hasta las dos no vuelves a abrir la app, y eso de forma habitual. Pues tu teléfono Samsung capturará esta información de tu rutina de uso y detendrá Instagram las horas que no la uses aunque no cierres la aplicación desde la multitarea, y luego un poco antes de las dos, retomará la aplicación para que cuando entres no tengas el tiempo de carga de cuando la app está cerrada.
Esto no solo se aplica a Instagram, sino a cualquier aplicación que uses de forma repetitiva: redes sociales, apps de mensajería, juegos o herramientas de trabajo. El sistema aprende qué apps necesitan estar siempre listas y cuáles puede “dormir” durante más tiempo sin que te afecte, lo que reduce el consumo en segundo plano y mejora la autonomía sin que tengas que estar pendiente continuamente.
Sí que es verdad que Samsung ya tenía modos parecidos de ahorro de batería como poner en reposo las apps que no uses durante días, pero este modo es especialmente interesante, debido a que examina tu comportamiento y posiblemente no notes mucha diferencia de uso en el día a día, puesto que se adapta a tus rutinas, pero sí en batería. En la práctica, significa menos drenaje cuando no usas el teléfono y más energía disponible cuando realmente la necesitas. Puedes leer cómo funcionan modos similares como Doze en Android asi es Doze.
Conviene tener en cuenta que Adaptive Battery necesita un tiempo de aprendizaje. Durante los primeros días, puede que la mejora no sea espectacular, pero a medida que el sistema recoja datos de uso, la gestión de energía será mucho más fina. Por eso es recomendable mantener esta función siempre activada, especialmente si eres de los que instala muchas apps o prueba constantemente nuevos servicios.
Cómo activar Adaptive Battery de Samsung

Bien, para activarlo tendremos que ir al apartado de Cuidado del dispositivo y veremos varias opciones, como almacenamiento, memoria, etc. Nosotros seleccionaremos batería, que es donde se concentran la mayoría de funciones de ahorro de energía integradas por Samsung.
Desde este panel de batería podrás ver un resumen del consumo, estimaciones de duración y opciones rápidas para optimizar. Una vez seleccionado, tendremos que elegir el Modo de energía y activar el modo de batería adaptativa. Esta opción suele aparecer como una casilla o interruptor que permite que el teléfono limite automáticamente las apps que menos utilizas.
Además de Adaptive Battery, desde esta misma pantalla se puede gestionar el comportamiento general de la energía con diferentes perfiles. También podemos seleccionar los modos de ahorro de energía desde este menú, que nos permiten capar ciertas cosas del sistema que quizás no necesitemos, como Always-On Display o limitar la potencia de la CPU si somos usuarios que no necesitamos tanta potencia.
Al activar estas opciones, el sistema puede restringir el uso de Wi-Fi y datos móviles en segundo plano, limitar la vibración, reducir el brillo máximo o desactivar animaciones innecesarias. Todo ello contribuye a una reducción real del consumo sin que el teléfono deje de ser funcional. Puedes ajustar estos parámetros para encontrar el equilibrio entre rendimiento y autonomía que mejor se adapte a tu uso diario. Si quieres profundizar en cómo desactivar el uso siempre activo de datos móviles, aquí tienes una guía sobre desactivar datos móviles siempre activos.
Activa y configura el modo «Ahorro de energía» en tu Galaxy S10
Además de la batería adaptativa, Samsung incluye un completo modo «Ahorro de energía» para cuando quede poca batería o simplemente quieras alargar al máximo la autonomía en momentos concretos, como un viaje largo o un día fuera de casa sin cargador.
Para habilitar este modo, vuelve al apartado de Cuidado del dispositivo > Batería y entra en la sección de modos de energía. Aquí podrás elegir entre distintas configuraciones de ahorro, desde un modo ligero hasta uno más extremo, en el que el sistema restringe casi todo lo que consume de forma intensa.
Una vez habilitado el “Ahorro de energía”, se restringe el Wi-Fi y los datos móviles a las aplicaciones en segundo plano, y las funciones que consumen mucha batería, como Always On Display, se deshabilitan para aumentar la duración de la batería. También se puede reducir la velocidad máxima de la CPU para que el procesador consuma menos, algo que apenas notarás en tareas básicas como mensajería, llamadas o navegación web ligera.
Desde este menú puedes seleccionar y ajustar la velocidad de la CPU, el brillo y Always On Display según tus necesidades. Si, por ejemplo, quieres seguir usando la pantalla con cierto brillo pero no te importa perder algo de rendimiento, puedes mantener la CPU limitada pero subir un poco el brillo manualmente. Lo importante es que entiendas que cada ajuste tiene un impacto directo en el consumo y que puedes personalizarlo para adaptarlo a tu caso concreto.
Este modo es especialmente útil cuando ves que te queda alrededor de un 20% de batería y aún te queda mucho día por delante. Al activarlo, el sistema exprime al máximo cada porcentaje restante, lo que puede marcar la diferencia entre quedarte sin móvil a mitad de la tarde o llegar hasta la noche con algo de batería disponible.
Llevar más lejos la batería adaptativa
Si quieres llevar más lejos el modo de batería adaptativa puedes decirle tú mismo qué apps usas más y qué apps usas menos. Para ello tendrás que activar las opciones de desarrollador. Una vez activadas, te diriges a ellas y buscas la opción aplicaciones en segundo plano o una sección similar de límites de ejecución.
En ese apartado podrás seleccionar entre todas las aplicaciones que tienes y decirle con qué frecuencia la usas. Si no tocas nada Samsung lo interpretará a su modo, pero si quieres que alguna app en concreto siempre esté activa, o siempre esté apagada, puedes seleccionarlo desde este menú. Es ideal, por ejemplo, para que una app de mensajería o correo importante no se vea recortada por los límites de batería, mientras que un juego que casi no usas sí quede muy restringido.
No obstante, es importante tener cuidado con estos ajustes avanzados. Si marcas demasiadas aplicaciones como restringidas podrías dejar de recibir notificaciones importantes o notar que algunas tareas, como la copia de seguridad en la nube, tardan más en completarse. Lo ideal es tocar únicamente aquellas apps que sabes que no te importa que estén “dormidas” la mayoría del tiempo.
Si eres un usuario avanzado, puedes ir revisando este apartado cada cierto tiempo para ajustar las apps según tus hábitos reales. A medida que cambias de aplicaciones favoritas o de juegos, puede que te interese ir actualizando qué apps quieres que estén siempre listas y cuáles pueden quedar en segundo plano con limitaciones estrictas.
Cambiar la resolución de la pantalla

Otra opción es bajar la resolución de la pantalla. Si consumes poco contenido en tu teléfono o la mayoría de contenido que consumes es en resolución Full HD, cambia la resolución de la pantalla a Full HD+, puesto que el Samsung Galaxy S10 goza de una pantalla QHD+. Menos resolución significa menos píxeles que mover, y eso se traduce en menos trabajo para la GPU y, por tanto, menos gasto de energía.
Para hacerlo nos dirigiremos a Pantalla > Resolución de pantalla y lo cambiamos a Resolución de pantalla Full HD+. Allí encontrarás diferentes opciones de resolución: la más alta, que ofrece la mejor nitidez, y una o dos intermedias que equilibran calidad visual y consumo.
Así la batería aumentará mucho, y tú quizás ni notes la diferencia. Además, en este menú también puedes bajar el brillo de pantalla, es un clásico, pero te recomendamos que si quieres que la batería te dure mucho más, bajes el brillo de la pantalla, sobre todo en interiores, posiblemente verás igual, y gastarás menos batería.
Incluso si es necesario, podremos cambiar la resolución según la aplicación, eso sí, con una app de terceros como Screen Shift. Esto te permitiría, por ejemplo, mantener una resolución alta para juegos o contenido multimedia y bajar aún más la resolución para apps donde la calidad de detalle importa menos, siempre que sepas bien lo que haces y aceptes los cambios visuales.
También es buena idea revisar otras opciones de pantalla que influyen directamente en la batería, como el tiempo de espera de la pantalla. Cuanto menor sea el tiempo que la pantalla permanece encendida sin uso, menos energía desperdicias cuando no estás interactuando con el móvil. Ajustar el tiempo de apagado automático a 30 segundos o 1 minuto puede suponerte un ahorro considerable a lo largo del día.
Otras posibilidades para alargar todavía más la batería
Hay otras posibilidades como desactivar la sincronización de datos automática de tus cuentas de Google o de Samsung Account, con sus desventajas, claro está. Para hacerlo tendremos que ir a Cuentas y copias de seguridad > Cuentas y desactivar la sincronización automática de datos. Infórmate bien de cada cuándo tendrías que hacer un backup manual o cómo hacerlo al desactivar esto, porque perderás parte de la comodidad de tener todo sincronizado al momento, y consulta cómo calibrar la batería.
Otra opción sería modificar el tiempo que la pantalla está activa mientras no se usa, que podrás hacerlo desde el menú de pantalla. Como comentábamos antes, acortar este tiempo reduce esos minutos en los que la pantalla está encendida sin necesidad, que suelen ser uno de los principales culpables de que la batería baje rápido.
También puedes revisar otras funciones del sistema que, aunque muy atractivas, pueden consumir más de lo que necesitas. Always On Display, por ejemplo, muestra información permanente en la pantalla bloqueada. Si no la usas demasiado o te basta con encender la pantalla cuando quieres ver la hora o las notificaciones, desactivarla o limitarla a unas franjas horarias concretas puede suponer un extra de horas de uso real al final del día.
No olvides, además, controlar el uso de redes. Mantener el Wi-Fi y el Bluetooth siempre activos, o tener la conexión de datos móviles con mala cobertura, son situaciones que hacen que el teléfono consuma más energía al intentar mantener la señal. Cuando sepas que no los necesitas, puedes desactivar temporalmente Wi-Fi, Bluetooth o la localización para reducir el consumo general. Ten en cuenta también artículos sobre cómo funcionan los relojes y pulseras inteligentes junto al Bluetooth y su impacto real en la batería.
¡Comenta tus recomendaciones para ahorrar batería en los comentarios! Con una buena combinación de batería adaptativa, modos de ahorro de energía, ajustes de pantalla y control de sincronización, puedes conseguir que tu Samsung Galaxy S10, S10+ o S10e aguante mucho más tiempo encendido, adaptándose a tu forma de usarlo sin que tengas que renunciar a las funciones que realmente te importan.





