LG ha sido uno de los primeros fabricantes de smartphone en lanzarse de lleno a la piscina de las pantallas curvas con su LG Flex de 6 pulgadas lanzado inicialmente en Corea del Sur. Sin embargo, parece que no han tardado en surgir algunas informaciones que tratan de ensombrecer el avance del terminal. Y es que según informan desde Corea, el LG Flex podría presentar pequeños bultos sobre su pantalla.
Concretamente es el diario Korea Times quien da e ilustra la noticia. Y es que como puede verse en la imagen que podéis ver a continuación, el LG Flex presenta unos pequeños bultos sobre su pantalla. La fotografía fue tomada por el periódico en un distribuidor de Seúl, quien asegura que ha visto más de un dispositivo con el mismo problema. Recordamos que el LG Flex tiene una pantalla curvada con la posibilidad de aplanarse, para rápidamente volver a su estado original.
El diario, que también ha podido hablar con un funcionario de la Asociación de la Industria de Pantallas de Corea, asegura que LG era consciente de este pequeño inconveniente, lo que le hizo dudar sobre el lanzamiento o no del producto, que finalmente vio la luz en Corea.
La contestación de LG
El fabricante coreano no ha tardado en dar respuesta al diario, asegurando que estos pequeños bultos no afectan en ningún caso al rendimiento del terminal: “Debido a que algunos componentes clave dentro del LG Flex como la cubierta de cristal, la pantalla OLED, la batería o el marco son elásticos, una fuerza excesiva y frecuente aplanando el terminal puede producir los bultos.”
LG asegura que dichos bultos desaparecen al cabo del tiempo, además de poder ser eliminados presionando ligeramente con el dedo sobre la pantalla.
Lo cierto es que estas informaciones no ayudan demasiado a popularizar este nuevo tipo de terminales. Tras su lanzamiento en Corea, la compañía reportó miles de unidades vendidas en su mercado local y el modelo fue llegando a otros países a través de los principales operadores. Y vosotros, ¿apostaríais por un teléfono con pantalla curva?
Fuente: phoneArena.
¿Qué son esos bultos y cómo evitarlos?
Esos “bultos” suelen ser microdeformaciones superficiales que aparecen cuando se ejerce presión repetida para aplanar el terminal. En pantallas POLED (Plastic OLED), las capas internas y el marco tienen cierto grado de elasticidad, por lo que una fuerza localizada puede provocar pequeñas ondulaciones que tienden a estabilizarse con el tiempo.
Según la propia LG, no comprometen el desempeño. Aun así, conviene seguir unas pautas de uso responsables para minimizar su aparición:
- Evitar aplanar a menudo el terminal por pura prueba o curiosidad; flexionar se admite, pero el abuso incrementa el estrés mecánico.
- No aplicar presión puntual con objetos duros ni apoyar el teléfono en superficies irregulares que generen cargas concentradas.
- Cuidar la temperatura: el calor excesivo reblandece materiales plásticos y puede favorecer la formación temporal de ondulaciones.
- Si aparecen, presionar suavemente con el dedo sobre la zona afectada ayuda a redistribuir la tensión y acelerar su desaparición.
Pantalla POLED, extras del LG Flex y puntos a revisar
El LG Flex apostó por un panel POLED de 6 pulgadas y curvatura longitudinal. Este formato aporta una sensación de inmersión diferente en navegaciones y vídeo, pero también trae limitaciones respecto a paneles planos equivalentes de su época: resolución 720p y una densidad de píxel contenida que reduce el detalle fino.
Algunos usuarios detectaron retenciones puntuales (persistencia momentánea de la imagen previa) y blancos con granulado en las primeras horas de uso; ambos efectos suelen mitigarse al estabilizarse el panel. La parte trasera integra un recubrimiento con microautorreparación que atenúa los microarañazos del día a día, manteniendo mejor el aspecto con el paso del tiempo.
En rendimiento, el conjunto con plataforma de gama alta y 2 GB de RAM ofrece fluidez general, y la batería de 3.500 mAh destacó por su autonomía por encima de la media. En contrapartida, la cámara se situó por debajo de otros modelos del catálogo de LG en nitidez y procesado nocturno, y el altavoz externo no brilló, aunque la salida por jack resultó competente.
Detalles diferenciales como los botones traseros y el doble toque para encender/apagar la pantalla (KnockON) mejoran la ergonomía en un dispositivo sin ranura microSD y con diseño unibody pensado para la curvatura.
Curvas vs. flexibles: lo aprendido en TV y monitores
En televisores, la idea de curvar la pantalla vivió un auge y un declive rápido por coste y compromisos de visualización para espectadores fuera del eje. El enfoque reciente ha sido la flexibilidad bajo demanda: el caso de la LG OLED Flex (televisor) permite alternar entre plano y curvo, con 20 posiciones hasta ~900R, pensada para usos distintos como juego o cine.
Más allá de la forma, ese equipo demuestra que la experiencia depende del conjunto: panel OLED con negros puros, hasta 120 Hz, VRR con G‑Sync/FreeSync, 1 ms de respuesta y latencias de imagen muy contenidas, compatibilidad con HDR10, Dolby Vision y HLG (sin HDR10+), conectividad con 4 HDMI 2.1, USB, Ethernet, WiFi 6 y Bluetooth 5.0, y audio de 40 W con Dolby Atmos. Su soporte integra el motor de curvatura, control de altura e inclinación y luces RGB.
Incluso ahí, algunos usuarios han reportado un pantallazo negro al salir del reposo que se soluciona temporalmente desconectando y reconectando la corriente; las recomendaciones pasan por actualizar el firmware, revisar apps vinculadas como LG TV Companion y restablecer ajustes si persiste. La lección extrapolable al móvil es clara: la forma por sí sola no basta si no va acompañada de fiabilidad, rendimiento y un claro caso de uso.
La tendencia en móviles con pantalla curva
Tras los primeros modelos con bordes curvados, muchos fabricantes han reducido o eliminado la curvatura en generaciones recientes para minimizar toques fantasma, sombras en los bordes, reflejos indeseados y costes. Se mantiene un término medio con curvaturas sutiles que suavizan el agarre sin penalizar la interacción, mientras la etiqueta “curvo = premium” ha perdido fuerza frente a paneles planos de gran calidad.
Con todo, siguen existiendo propuestas muy curvas por diferenciación estética, pero la apuesta general prioriza la usabilidad y la consistencia del panel. En ese contexto, el LG Flex quedó como un valiente primer paso en mostrar que la flexibilidad estructural es viable y puede aportar ventajas concretas si se usa con criterio.
Los bultos en la pantalla del LG Flex son un efecto conocido y generalmente transitorio asociado a la elasticidad de sus capas. Si se utiliza con cuidado, el terminal ofrece una experiencia diferente apoyada en su batería, su diseño y la singularidad de la curvatura; si se abusa del aplanado o se esperan los mismos compromisos que un panel plano de alta densidad, afloran sus límites. La clave está en entender el por qué y el cómo de la curvatura y decidir si encaja con tu uso diario.