Uno de los terminales que esperábamos con más ganas es el OnePlus One. Este modelo promete competir en la gama alta con un precio muy contenido, por lo que resulta tremendamente atractivo para quienes buscan rendimiento y buena experiencia en Android. Pues bien, hemos grabado un vídeo en el que explicamos cómo es.
Lo primero que llama la atención del terminal cuando se tiene en las manos -el modelo Chino es el que hemos podido analizar-, es que ofrece una sensación de durabilidad realmente elevada. Bien es cierto que el material utilizado es el plástico (policarbonato), pero este es de calidad. Eso sí, el peso es algo superior al de otros modelos, pero no en exceso.
La ergonomía está bien cuidada, pese a que el OnePlus One dispone de una pantalla de 5,5 pulgadas a 1080p, lo que se consigue en parte por una ligera curvatura en la parte posterior que hace que el agarre sea bueno. En cuanto a la calidad del panel, este es bueno, pero no llega al que ofrece el LG G3 (que será el siguiente que pasará por nuestras manos) e, incluso, el Samsung Galaxy S5.
A continuación os dejamos la grabación que, como es habitual, en una parte de ella se puede ver en ejecución el benchmark AnTuTu, por lo que se puede situar en lo referente al rendimiento en el mercado actual:
Lo cierto, es que quedamos realmente sorprendidos por la fluidez que ofrece este OnePlus One al ejecutar cualquier tipo de aplicación y, como no, el sistema operativo de CyanogenMod (otro de sus atractivos diferenciales). La combinación de Snapdragon 801 a 2,5 GHz y 3 GB de RAM es muy solvente, y supera a todos los modelos que hemos probado hasta la fecha.

Esperamos que el vídeo que hemos grabado os sirva para conocer detalles de este OnePlus One, que por cierto sufre retrasos en sus envíos fuera de China, como por ejemplo que integra dos altavoces o que la tarjetas SIM va en un lateral (por cierto, el no poder ampliar la memoria con microSD es un fallo, todo hay que decirlo). Teniendo en cuenta su relación calidad/precio, es uno de los phablets más interesantes que se pueden comprar en la actualidad.
Diseño y experiencia en mano
El OnePlus One apuesta por líneas limpias y acabados muy cuidados para su rango de precio. La trasera con textura tipo Sandstone aporta agarre y un tacto distintivo, mientras que el marco de policarbonato reduce el peso sin sacrificar solidez. Los botones de volumen y encendido tienen buen recorrido, y la bandeja nanoSIM está en el lateral para facilitar el acceso. La ausencia de microSD obliga a elegir bien entre 16 y 64 GB, pero a cambio se mantiene un chasis más rígido.
El reparto de peso está bien conseguido: pese a sus 5,5 pulgadas, no resulta aparatoso y se deja usar con una mano si se tienen manos medianas. El frontal es sobrio, con marcos contenidos para su época y botones capacitivos fuera de pantalla que liberan superficie útil de visualización.
Pantalla: 5,5″ Full HD bien calibrada
Su panel IPS de 5,5 pulgadas con resolución 1080p ofrece una densidad suficiente para texto nítido y contenido multimedia definido. La reproducción de color es natural y el contraste resulta convincente en interiores; al aire libre el brillo cumple si evitamos luz directa muy intensa. Los ángulos de visión son amplios y el tacto del vidrio (con protección anticorrosión y oleofóbica) facilita deslizamientos precisos. La calibración es conservadora para no saturar en exceso, algo que muchos agradecerán para fotografía y lectura.
Detalle útil: CyanogenMod 11S añade perfiles de color, ajuste de temperatura y gestos con pantalla apagada (doble toque para encender, trazo para activar cámara o linterna), lo que mejora la usabilidad sin recurrir a botones físicos.

Rendimiento y benchmarks
El corazón es un Qualcomm Snapdragon 801 a 2,5 GHz con GPU Adreno 330 y 3 GB de RAM. En la práctica, la experiencia es muy fluida: las transiciones del sistema son rápidas, la multitarea se sostiene con varias apps abiertas y los juegos 3D se mueven con solvencia manteniendo temperaturas bajo control. En AnTuTu (visible en el vídeo) se sitúa en la zona alta de la tabla, y en uso real destaca por la constancia del rendimiento sin caídas apreciables tras sesiones largas.
El almacenamiento interno es veloz para su generación, con tiempos de apertura de apps cortos y cargas ágiles en juegos pesados. CyanogenMod 11S suma optimizaciones en programación de CPU/GPU y gobernadores que priorizan suavidad, lo que se traduce en una sensación de inmediatez al navegar, escribir o editar fotos.
Software: CyanogenMod 11S como valor diferencial
CyanogenMod 11S es uno de los grandes motivos por los que este modelo marcó diferencia. Llega limpio de bloatware, con Theme Engine para temas completos, AudioFX, controles granulares de permisos, perfiles de rendimiento y gestos útiles. La interfaz es cercana a Android puro, con extras bien integrados y actualizaciones frecuentes que fueron puliendo estabilidad, seguridad y funciones.
Para desarrolladores y usuarios avanzados, otra ventaja clave fue el ecosistema abierto: kernels, ROMs y herramientas contaron con un soporte muy activo. Esto prolongó su vida útil y facilitó personalización profunda sin sacrificar estabilidad.
Sonido y multimedia
El terminal integra doble salida de audio en el borde inferior y con Cyanogen AudioFX se logra un perfil equilibrado para música, series y juegos. A volumen alto mantiene el tipo sin distorsionar en exceso y el jack de 3,5 mm ofrece potencia suficiente para auriculares de consumo. En vídeo, el Full HD a 5,5 pulgadas luce muy bien y el control gestual facilita pausar/activar desde pantalla apagada.
El reproductor y la galería son sencillos, con soporte para los formatos habituales. La decodificación por hardware del Snapdragon 801 permite reproducción fluida en archivos exigentes.
Autonomía y carga
Con su batería de 3.100 mAh, la jornada completa de uso mixto (redes, cámara, correo, navegación y algo de vídeo) está al alcance sin necesidad de trucos. Cyanogen incluye modos de ahorro y optimiza sincronizaciones, lo que ayuda a contener consumos en reposo. La carga por microUSB 2.0 es estable y segura; no es la más veloz, pero prioriza temperatura controlada y salud de batería.
Cámaras: 13 MP trasera con RAW y vídeo 4K
La cámara principal de 13 MP con apertura luminosa hace buen trabajo con luz diurna: color realista, rango dinámico correcto y nitidez homogénea. En baja luz sube el ruido, pero el procesado mantiene detalle si apoyamos bien el terminal. La frontal de 5 MP cumple con selfies y videollamadas, con tonos de piel naturales.
Valor clave para entusiastas: el sistema permite captura en RAW y controles avanzados (ISO, exposición) con apps compatibles, ayudando a exprimir escenas complejas. En vídeo, graba hasta 4K con buena definición y 60/120 fps en resoluciones inferiores para cámara lenta.
Conectividad y extras
Completo en su categoría: WiFi dual, Bluetooth, GPS/GLONASS, NFC y OTG vía microUSB. La cobertura y la estabilidad en redes móviles son buenas, con conmutación rápida entre celdas. Detalle práctico: el slot nanoSIM lateral facilita cambios sin retirar la carcasa.
Almacenamiento, SIM y lo que debes tener en cuenta
Se comercializó en 16 y 64 GB. Al no contar con microSD, nuestra recomendación es optar por la de mayor capacidad si haces muchas fotos/vídeo o descargas series para viajes. La decisión compensa a medio plazo y evita gestiones constantes de espacio.
Disponibilidad y estrategia
El modelo nació con una estrategia de invitaciones que generó expectación y listas de espera. Eso implicó retrasos puntuales en envíos y roturas de stock en algunos mercados, aunque la comunidad se volcó compartiendo invitaciones y tutoriales para conseguirlo. Fue una jugada de marketing que impulsó su visibilidad, pero conviene tener presente esos ciclos de disponibilidad.
Lo mejor y lo mejorable
- Rendimiento y fluidez: el 801 con 3 GB y CyanogenMod 11S siguen dando una experiencia rápida y estable.
- Pantalla 5,5″ bien calibrada para leer, ver vídeo y jugar, con colores naturales.
- Software limpio y personalizable: Theme Engine, AudioFX, gestos y permisos granulares marcan la diferencia.
- Cámara versátil con RAW y 4K; la frontal cumple y el vídeo es sólido para su época.
- Sin microSD ni batería extraíble, y disponibilidad variable por el sistema de invitaciones.
El OnePlus One se ganó su fama por ofrecer un hardware de alto nivel con software ligero y precio ajustado. Si priorizas fluidez, pantalla grande bien calibrada y una cámara capaz con opciones avanzadas, sigue siendo una referencia muy recordada entre los grandes ‘flagship killers’ de su categoría.