Android no deja de crecer y es ya el sistema operativo más utilizado en el mundo. Android Nougat sigue su expansión gracias a la salida al mercado de los nuevos gama alta de cada marca y a las actualizaciones de otros modelos. Mientras tanto, Android O ultima sus detalles para su salida al mercado, aunque aún quedan meses.
Aunque aún no ha sido lanzado de forma oficial, ya conocemos muchos de los detalles que llegarán con la gran actualización del sistema operativo de Google. Android O aún tardará en llegar y será probablemente el Pixel 2 el que estrene el sistema operativo. Aún queda mucho tiempo pero seguimos conociendo nuevos detalles. El último tiene que ver sobre el nuevo sistema de autenticación por SMS de algunas de las aplicaciones.
En muchas ocasiones, cuando instalas una aplicación en el teléfono, te pide una autenticación de un código que llega a través de SMS. Lo hemos visto, por ejemplo, al instalar WhatsApp. Pero no es la única. Para poder leer el código que llega por SMS y escanearlo, estas aplicaciones piden permisos de lectura de los SMS. Ahora, con Android O se implementaría una nueva API que permitiría a este tipo de aplicaciones leer el código que llega por SMS para confirmar sin necesidad de tener que otorgarles permiso de lectura de forma general a los mensajes. Sólo como algo puntual, la aplicación podrá leer el código recibido. Puedes consultar cómo hacerlo en cómo gestionar los permisos si quieres revisar estos accesos en tu dispositivo.
No es una mejora a la que vayan a hacerle demasiadas fiestas los usuarios ya que no supone un gran cambio en el día a día. Sin embargo, es importante vigilar los permisos de las aplicaciones porque mejorará la seguridad y hará que nuestros datos y nuestro teléfono esté siempre más protegido. Para aprender a vigilar los permisos de las aplicaciones hay guías y herramientas que ayudan a detectar usos indebidos.
Android O
De Android O sabemos otras funciones o características con las que llegará. El nuevo sistema operativo hará que mejore la autonomía de nuestros teléfonos gracias a que gestionará mejor las aplicaciones en segundo plano y hará que no consuman batería si no las estamos utilizando. También permitirá, por ejemplo, el modo PIP que nos permitirá reproducir un video mientras ejecutamos, a la vez, otra aplicación. Lo que nos permitirá hacer tareas a la vez que seguimos viendo un video, sea del tipo que sea.
También habrá mejoras en las notificaciones, que podrán agruparse por canales, silenciarse durante un tiempo determinado u organizarse de modo más eficiente. Las notificaciones podrían también apagarse solas en caso de que dejasen de ser útiles. Algo especialmente llamativo cuando se trata de avisos de promociones en juegos, de ofertas de restaurantes por tiempo limitado, etc.
Permisos en Android: cómo funcionan y cómo gestionarlos
Android basa su seguridad en un sistema de permisos y en la prevención del exceso de accesos; existen tres grandes categorías: permisos de instalación (normales y de firma), permisos de tiempo de ejecución y permisos especiales. Los de instalación se otorgan automáticamente cuando instalas la app si su impacto es mínimo; los de tiempo de ejecución requieren que aceptes un diálogo del sistema cuando la app los necesita; los especiales protegen operaciones particularmente delicadas (por ejemplo, dibujar sobre otras apps). Puedes leer más sobre por qué muchas aplicaciones piden tantos permisos y cómo interpretarlo.
Además, Android organiza algunos permisos en grupos lógicos (como SMS o Contactos) para reducir el número de diálogos, aunque estos grupos pueden cambiar y no conviene asumir relaciones fijas entre ellos.
Para cambiar permisos de una app concreta: Ajustes > Aplicaciones > elige la app > Permisos y selecciona entre opciones como Permitir, No permitir, Solo mientras se usa o Preguntar siempre (esta última válida hasta que cierras la app). En permisos como ubicación puede existir “Todo el tiempo”. Si lo que quieres es retirar accesos, consulta cómo eliminar permisos de aplicaciones en tu móvil.
Para revisar por tipo de permiso: Ajustes > Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos > elige un permiso (p. ej., Cámara) y verás qué apps lo usan. Toca cada app para ajustar su acceso.
Android también incorpora funciones que refuerzan el control: revocación automática de permisos de apps en desuso (Ajustes > Aplicaciones > elige la app > activa Pausar actividad si no se usa) y conmutadores globales para desactivar el acceso a la cámara o al micrófono desde Ajustes > Seguridad y privacidad > Privacidad > Controles de privacidad. La posibilidad de otorgar o denegar permisos automáticamente facilita este control.
Qué permisos existen y qué implican
Estos son permisos habituales y lo que pueden hacer al concederlos: Calendario (lee/crea eventos), Registros de llamadas (consulta y escribe el historial), Cámara (fotos y vídeo), Contactos (accede a tu agenda), Archivos (lectura de archivos del dispositivo), Salud y forma física o “sensores corporales” (datos de actividad y constantes), Ubicación (aproximada y precisa), Micrófono (graba audio), Música y audio (acceso a ficheros de audio), Dispositivos cercanos (buscar/conectar con dispositivos próximos), Notificaciones (enviar avisos), Teléfono (gestiona llamadas), Fotos y vídeos (acceso a la galería), Actividad física y SMS (enviar y leer mensajes). Puedes ampliar la explicación sobre los distintos tipos de permisos y su alcance.
En permisos de alto impacto como cámara o micrófono, el sistema muestra indicadores y facilita explicar por qué se solicitan. Si ves dos solicitudes seguidas, normalmente la primera es un aviso informativo de la app y la segunda el diálogo oficial de Android que otorga o deniega realmente el permiso.
Permisos especiales a vigilar de cerca
- Accesibilidad: imprescindible para ayudas avanzadas, pero permite a una app ver lo que aparece en pantalla y actuar por ti. En manos equivocadas puede facilitar robo de contraseñas o control del dispositivo. Actívalo solo si es claramente necesario.
- Administrador del dispositivo: posibilita acciones como bloquear o borrar el teléfono y dificulta su desinstalación mientras esté activo. Úsalo únicamente en apps de confianza (por ejemplo, políticas de empresa o localizar/borrar tu dispositivo).
- Mostrar sobre otras apps: permite superponer ventanas. Es útil para burbujas o flotantes, pero podría usarse para capturar toques o simular formularios. Evítalo si no está justificado.
- Acceso a todos los archivos: concede lectura/modificación de la mayoría de archivos compartidos del dispositivo. Solo tiene sentido en gestores de archivos, copias de seguridad, antivirus o cifrado. Desconfía si otra app lo solicita.
- Gestión de multimedia: orientado a apps que necesitan organizar, modificar o eliminar fotos y vídeos. Comprueba para qué lo quieren.
- Instalar aplicaciones de orígenes desconocidos: permite iniciar instalaciones fuera de la tienda. El proceso no es automático, pero podrían inducirte a instalar otra app. Desactívalo si no lo necesitas.
Buenas prácticas para usuarios y desarrolladores

- Pide/concede lo mínimo: solicita o acepta solo los permisos imprescindibles para la acción que estás realizando en ese momento.
- Asocia los permisos a acciones: mejor solicitar el permiso justo cuando el usuario pulsa “grabar audio” o “hacer foto”.
- Transparencia: explica con claridad qué dato se usa y por qué; como usuario, busca esa explicación y revoca si no encaja.
- Revisa dependencias: bibliotecas de terceros pueden traer requisitos de permisos. Comprueba qué añade cada SDK.
- Indicadores de acceso: si el sistema no los muestra, las apps deberían ofrecer señales visibles cuando usan cámara o micro.
Un apunte útil: si vas a instalar una app, puedes revisar en su ficha qué permisos pedirá y, si la obtienes en formato APK, usar analizadores para comprobar permisos antes de instalar. Además, el Panel de privacidad de Android muestra qué permisos se han usado recientemente para que detectes comportamientos anómalos.
Android O no solo trajo mejoras como PIP, canales de notificación y límites al consumo en segundo plano; también marcó un antes y un después en cómo las apps piden y usan permisos, con APIs como la de verificación por SMS sin acceso completo a tus mensajes y con controles cada vez más granulares para el usuario. Si revisas periódicamente los permisos por app y por tipo, activas la revocación automática y desconfías de los permisos especiales cuando no estén plenamente justificados, maximizas tu seguridad sin renunciar a las funciones que de verdad necesitas.