La plataforma Android One fue anunciada en la primera presentación del evento Google I/O, y lo hizo justo al empezar, por lo que hay que entender que es importante para la compañía de Mountain View. Pues bien, se ha podido saber que el procesador que se utilizará en los terminales será de MediaTek.
Y esto encaja como un guante, ya que Android One es un desarrollo pensado para que sea una opción más que viable en los países emergentes (y extender el uso de estos dispositivos de forma global), como por ejemplo India, por lo que no se busca el máximo rendimiento sino dispositivos básicos que permitan realizar procesos habituales y que no tengan un precio desorbitado -unos 100 dólares-. Y, MediaTek, tiene SoC que encajan perfectamente con esta filosofía.
Según parece, en el transcurso de algunas conferencias se ha visto un prototipo de Android One que estaría fabricado por Micromax y que en su interior utiliza un MediaTek MT6595, lo que vendría a confirmar lo que estamos diciendo. En realidad, la colaboración beneficia a las dos compañías ya que por un lado Google se asegura suministro adecuado por parte del segundo mayor productor de chips a nivel mundial y, por el otro, el fabricante ganaría una cuota de mercado impresionante en un segmento en el que siempre ha destacado: la gama media o de entrada.
Otras características del terminal que se han visto confirman las que se anunciaron hace un par de días. Por ejemplo, su pantalla es de 4,5 pulgadas, dispone de ranura para tarjetas microSD, es tipo Dual SIM e integra Radio FM. Nada despampanante, pero más que suficiente.
Qué aporta la colaboración Google–MediaTek a Android One

De forma oficial se comunicó que los primeros Android One integrarían el MediaTek MT6582 con CPU quad ARM Cortex-A7. Estos procesadores se gestionan con la tecnología CorePilot, que equilibra rendimiento, temperatura y consumo para ofrecer una buena experiencia sostenida y un notable rendimiento por vatio. El propio SoC incluye hardware multimedia (audio, vídeo, gráficos y cámara) y capacidades de módem UMTS, reduciendo la complejidad para los fabricantes.
- MediaTek y Google plantean una solución integral: hardware, software y pruebas coordinadas para fabricantes de todo el mundo.
- Teléfonos pre-certificados y pre-probados que permiten llegar antes al mercado compartiendo diseños y componentes.
- Enfoque super-mid: dispositivos de gama media con experiencia cercana a la premium a precio contenido.
En el arranque participaron marcas como Micromax, Karbonn y Spice, con debut en India y una hoja de ruta de expansión a mercados como Indonesia, Filipinas, Bangladesh, Nepal, Pakistán y Sri Lanka. El objetivo de precio se mantuvo próximo a los 100 dólares, haciendo accesible el smartphone a un público masivo.
Además de un Android sin capas, Google destacó elementos prácticos que facilitan el día a día: almacenamiento ampliable mediante microSD, soporte Dual SIM, cámaras frontal y trasera de buena calidad y una autonomía optimizada gracias a la coordinación estrecha entre software y silicio.
Android One se parece, y mucho, a Android Silver
Pues la verdad es que podría ser así, ya que la recientemente anunciad tiene características que se esperaban en Android Silver. Por ejemplo, control del sistema operativo por parte de Google (sin modificaciones) y, también, unas características hardware similares para que no existan diferencias y el software cumpla las expectativas. Eso sí, nada de gama alta, lo que hace dudar que sean lo mismo, pero se parecen tanto…
El caso es que MediaTek es de la partida en Android One y, esto, puede significar que la relación con Google sea mucho mejor y, por lo tanto, todos sus procesadores se integren mejor en Android y no existan problemas y retrasos en las actualizaciones de los controladores. Esto sería algo esencial para que las nuevas versiones Android sean de la partida en los teléfonos que utilizan estos SoC. De ser así, serían muy buenas noticias.

Más allá del rendimiento, la alianza aborda la fabricación: diseños de referencia, componentes validados y pruebas conjuntas reducen costes y tiempos, y permiten coordinar la distribución de firmware y parches de seguridad a través de un canal único. Este enfoque disminuye fragmentación, acelera ciclos de soporte y mejora la consistencia de la experiencia entre fabricantes y regiones.
Android One con MediaTek nace para acercar un smartphone competente y actualizado a más usuarios, manteniendo precios ajustados sin renunciar a funcionalidades clave. Un stack común, chips eficientes y un software gobernado por Google son los pilares que explican su impacto en el segmento de entrada y en el llamado super-mid market.
Fuente: DigiTimes.
