Android P promete introducir bastantes cambios a muchos niveles. Una de las novedades más recientes hace referencia a la API de cámara, que cambiaría su comportamiento para que las aplicaciones de terceros puedan usar más efectos avanzados y aprovechar mejor el hardware fotográfico de cada dispositivo.
La API de cámara de Android P mejorará sus efectos

Las cámaras son hoy en día parte fundamental de la experiencia con un teléfono inteligente. Sin embargo, tan importante es tener buenos sensores en nuestro dispositivo como contar con un software de captura que permita usar todas sus capacidades. No se trata solo de subir el número de megapíxeles o implementar cámaras duales, sino también de ofrecer una aplicación de cámara profesional con un gran postprocesado que permita resultados fantásticos.
Por detrás, y teniendo en cuenta lo que los desarrolladores deben saber, se encuentra la API de cámara, el componente que permite conectar el sistema operativo, las aplicaciones y los sensores físicos. Con cada iteración de Android, esta API ha ido mejorando, y de cara a la novena versión del sistema operativo, volverá a hacerlo. La idea es que los desarrolladores tengan a su alcance la posibilidad de incluir más efectos de cámara nativos, con mayor control sobre exposición, enfoque, zoom, modo retrato, vídeo y muchos otros ajustes avanzados (como ya se vio en la nueva interfaz de la cámara de Android N).
Dentro del framework de Android conviven varias capas de acceso a la cámara. Por un lado está la API clásica Camera, hoy considerada obsoleta; por otro, la potente camera2; y sobre ambas se sitúa CameraX, una biblioteca de Jetpack que simplifica el acceso al hardware y añade extensiones de efectos listas para usar, como HDR, modo retrato o mejora nocturna. Android P supone un paso clave porque mejora la integración entre estas APIs y el hardware moderno, incluida la compatibilidad con múltiples cámaras en un mismo dispositivo.
Esto se traduce en que las aplicaciones podrán capturar fotos y vídeos tanto de forma rápida con Intents (usando la app de cámara existente) como mediante experiencias totalmente personalizadas que aprovechen al máximo las capacidades del teléfono. Los desarrolladores podrán decidir si su app necesita solo una captura sencilla o una interfaz de cámara avanzada con controles manuales, histogramas, bracketing, RAW o modos creativos.
Las apps de terceros y móviles con cámaras duales, las principales beneficiadas

Las aplicaciones de terceros y los móviles con cámaras duales se beneficiarán al máximo con los cambios de la API de cámara. ¿Por qué? Puedes hacer una prueba en este instante y sacar la misma fotografía usando la aplicación de cámara del sistema, la cámara de WhatsApp o incluso instalar la aplicación cámara de Motorola. Es habitual que los resultados de esta segunda sean peores, con una calidad de imagen inferior de forma más o menos palpable. Esto se debe a las limitaciones del acceso actual a la API de cámara y a que muchos fabricantes solo exponen una parte de las funciones avanzadas del sensor.
La idea con Android P es que las apps de terceros puedan acceder más fácilmente a esta API y a una plétora de efectos nativos, lo que debería mejorar sus resultados. Mediante android.hardware.camera2 y, sobre todo, a través de CameraX, los desarrolladores obtienen una capa de abstracción que gestiona por ellos buena parte de la complejidad: elección de sensor, configuración de la vista previa, formatos de salida, gestión del flash, enfoque continuo, disparo en ráfaga, vídeo en cámara lenta o incluso integración con cámaras externas y enlaces directos con Google Fotos y modos de captura especiales.
Los móviles con cámaras duales -y triples o más en el futuro- serán los más beneficiados debido a algunos de los efectos avanzados que contempla la API. Android introduce el concepto de cámara lógica: un identificador de cámara que en realidad agrupa varias cámaras físicas orientadas en la misma dirección. El resultado es que una app puede abrir una sola cámara lógica y el propio sistema decide si usar el ultra gran angular, el sensor principal o el teleobjetivo según la longitud focal, el nivel de zoom o la región de recorte solicitada.
En este contexto se habla de modos bothie -usar la cámara trasera y frontal al mismo tiempo-, zoom óptico mejorado -con menos problemas para cambiar de una lente a otra-, efectos bokeh -que, aunque se pueden lograr con un solo objetivo y software, son más precisos con dos sensores-, conexiones con cámaras externas, estabilización de imagen avanzada, vídeo HDR, ráfagas inteligentes o incluso vídeo en time lapse gobernado directamente desde la API.
Los cambios en el framework también afectan a la gestión de múltiples flujos de cámara a la vez. Android define reglas claras para abrir varias transmisiones simultáneas desde una misma cámara lógica, permitiendo por ejemplo combinar dos salidas YUV a resolución máxima correspondientes a dos cámaras físicas diferentes siempre que formen parte del mismo grupo lógico. Esto hace viable, desde el punto de vista de rendimiento y consumo, casos de uso como zoom fluido combinando sensores o la creación de mapas de profundidad más precisos para aplicar desenfoques de fondo y otros efectos creativos.
Al mismo tiempo, Android endurece las reglas de privacidad y permisos. Para acceder a determinados campos sensibles de getCameraCharacteristics() relacionados con la calibración de lentes y el sensor, las apps deben contar con el permiso CAMERA. Además, a partir de ciertas versiones del sistema, las apps en segundo plano no pueden acceder a la cámara salvo que utilicen un servicio en primer plano, lo que protege al usuario frente a grabaciones no deseadas.
En paralelo, herramientas como CameraX Info se vuelven especialmente útiles: esta app permite comprobar qué extensiones de CameraX y qué niveles de la API de cámara expone realmente cada dispositivo. De este modo, tanto usuarios como desarrolladores pueden saber si un móvil es capaz de aprovechar modos como HDR, retrato, night mode o zoom avanzado en aplicaciones de terceros o si, por el contrario, el fabricante ha decidido restringir parte de esas capacidades a su app nativa de cámara.
Varios trucos y efectos pueden dar como resultado aplicaciones de cámara más interesantes y potentes en la Play Store. Gracias a CameraX y camera2, es posible implementar controles manuales de exposición, enfoque, ISO, balance de blancos, disparo en RAW (DNG), histogramas en pantalla, zebra stripes, focus peaking, bracketing de exposición o incluso modos de enfoque y medición basados en áreas específicas de la escena o en detección de rostros. El hardware de cámara sigue siendo un recurso compartido que se debe administrar cuidadosamente, liberándolo cuando la app se pausa y evitando conflictos con otras aplicaciones, pero el framework proporciona ahora utilidades más robustas para gestionar la apertura, bloqueo, uso y liberación del dispositivo de cámara y del grabador de vídeo.
Al final todo dependerá de lo que los equipos desarrolladores quieran hacer, de hasta dónde estén dispuestos a explorar las capacidades reales del sensor y de cuánto les permita el fabricante en términos de acceso al ISP y a las funciones internas. Lo que sí parece claro es que, con la evolución de la API de cámara en Android P y el impulso definitivo de CameraX, los consumidores serán los más beneficiados: más calidad en apps como Instagram, WhatsApp o clientes de mensajería, mejores filtros creativos sobre la marcha, vídeos más estables y un ecosistema de apps fotográficas cada vez más rico.
Todo este movimiento en la API también abre la puerta a que aplicaciones profesionales como Open Camera o soluciones de edición avanzada integren más controles creativos sin renunciar a la compatibilidad con la mayoría de móviles. Y a la vez impulsa a los fabricantes a exponer más funciones de hardware a través de la API pública, reduciendo la brecha entre las fotos que se obtienen con la app nativa y las que logran las aplicaciones de terceros que usas a diario.
