
La nueva versión de Android permitirá desinstalar una actualización ya hecha en una aplicación. Y sí, Android actualmente permite hacer esto con ciertas aplicaciones, pero solo son las apps de sistema, las apps que Google pone en Android de forma nativa.
Además la Play Store siempre está buscando actualizaciones, así que a la mínima que pueda volverá actualizar y vuelve a instalar la última versión. Ahora podremos tener la versión antigua sin problemas. Con Android Q podremos hacerlo con cualquier (o casi cualquier) app de la Play Store. Como siempre estas filtraciones nos vienen directas de XDA Developers, se han descubierto dos nuevos paquetes en el código para hacer downgrade (degradar la app) y volver a la versión antigua (conocido como rollback). Estos paquetes son permisos del usuario para permitir volver a versiones anteriores de las aplicaciones.
Rollback, podremos desinstalar actualizaciones de aplicaciones de manera fácil y sencilla
Por lo que se ve el rollback se podrá hacer directamente desde la Play Store sin mucha complicación, aunque no se sabe a ciencia cierta. Pero sería una muy buena opción poder volver a la actualización antigua en caso de que haya errores en la nueva. Eso sí, no se sabe si será para todas las aplicaciones, para algunas en concreto, según el desarrollador, etc. No sabemos todavía como funcionará.
Sería interesante que al igual que tienes la opción de actualizar la app, tuvieras la de rollback, aunque no esté exactamente en el apartado de actualizaciones. Ya veremos como será la implementación.
La clave de este cambio es que el sistema ofrecería más control sobre las versiones de las aplicaciones. Hasta ahora, si una actualización de una app llegaba con errores, consumo excesivo de batería o cambios de diseño molestos, el usuario estaba prácticamente obligado a mantenerla salvo que usara métodos avanzados como instalar un APK antiguo manualmente. Con el rollback integrado en el propio sistema y en Google Play, la reversión dejaría de ser algo “de expertos” para convertirse en una función accesible para cualquier usuario.
Este enfoque encaja con la tendencia de Android de mejorar la gestión de notificaciones, permisos y privacidad, ofreciendo cada vez más ajustes finos al usuario. Al poder bajar de versión una app, Android añade una capa extra de seguridad práctica: si una actualización rompe algo en tu flujo de trabajo diario, puedes volver atrás de forma rápida sin esperar a que el desarrollador lance un nuevo parche.
Conviene tener en cuenta, eso sí, que el rollback podría estar condicionado por varios factores: que el desarrollador marque versiones como compatibles para reversión, que la app no dependa de servicios de sistema que solo existen en la versión más reciente o que no haya cambios críticos en la base de datos interna. Por ese motivo, es probable que no todas las aplicaciones permitan volver a una versión antigua, o que solo se pueda retroceder a una determinada compilación aprobada.

En paralelo, esta posibilidad de downgrade se complementa muy bien con el control sobre las actualizaciones automáticas. Desde Google Play se puede elegir entre actualizar todas las apps automáticamente, actualizar solo bajo WiFi o no actualizar de forma automática. Combinando estas opciones con el rollback, el usuario podrá decidir si quiere probar siempre lo último sabiendo que puede volver atrás, o si prefiere mantener versiones estables durante más tiempo.
Otras novedades de Android Q: Localización en apps de terceros
Otras novedades de Android Q. Desde hace unos años Google cambió la funcionalidad de la ubicación en apps de terceros (es decir, que no son de Google). Y en cuanto la aplicación se cerraba, la información de la ubicación en vivo se cerraba o se reducía al mínimo de impacto. Esto hacía que tuvieras que tener todo el rato la app en primer plano si querías asegurarte de usar ese cliente de mapas que te gusta o la ubicación para cualquier otra app que pueda necesitarlo.
En un principio podía servir para ahorrar batería, o asegurar más la privacidad (puesto que no están todo el rato observando donde estás). De hecho son ventajas de esta característica, pero muchas apps como mapas, apps de rutas de trecking, running, etc, reducían drásticamente su funcionalidad. Ahora con Android Q las cosas cambian, vuelve la ubicación en segundo plano para las apps de terceros.
Esto ha sido filtrado de la misma manera que la anterior, XDA Developers ha encontrado unos permisos de localización en segundo plano para Android Q, que podrían indicar lo que estamos comentando. La app siempre tendría acceso a la ubicación en tiempo real.
Con el aumento de la duración de la batería y el rendimiento de los teléfonos móviles en los últimos años, no deberíamos tener problemas, y esto nos aportaría más ventajas que desventajas.
Esta recuperación del acceso a la ubicación en segundo plano enlaza con otras mejoras recientes del sistema, como la gestión avanzada de permisos por app, los recordatorios cuando una aplicación usa la localización de forma prolongada o los indicadores visuales en la barra de estado. Android Q refuerza así la idea de que el usuario pueda combinar funciones avanzadas como el rastreo en tiempo real con capas extra de control y transparencia.
En el día a día, este cambio será especialmente apreciable en apps de navegación, deporte o rutas, servicios de transporte o cualquier herramienta que necesite seguir tu movimiento sin que tengas la pantalla encendida. Poder disfrutar de estas funciones y, al mismo tiempo, contar con perfiles de ahorro de energía, limitaciones por app y avisos de consumo, hace que la experiencia sea mucho más flexible que en versiones anteriores del sistema.
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La llegada del rollback de aplicaciones y la mejora de la localización en segundo plano dibujan un Android Q mucho más orientado a la estabilidad, el control y la personalización. Poder volver a una versión anterior cuando algo falla, decidir cómo y cuándo se actualizan tus apps y permitir que las aplicaciones de mapas o deporte funcionen mejor en segundo plano son cambios que, sin ser espectaculares a primera vista, marcan una gran diferencia en la forma de usar el móvil a diario y en la confianza que tenemos en el sistema.

