Android XR: el sistema operativo de Google y Samsung que quiere convertir tus gafas en el centro de la realidad extendida

  • Android XR es la plataforma abierta de Google y Samsung para gafas y visores de realidad extendida, con soporte para AR, VR y realidad mixta.
  • Su principal diferenciador es la integración profunda con Gemini, que permite interacciones multimodales por voz, gestos y visión en experiencias cotidianas y profesionales.
  • El ecosistema se apoya en socios como Samsung, XREAL, Magic Leap, Qualcomm y Sony para cubrir desde visores avanzados hasta gafas ligeras de uso diario.
  • Entre sus retos clave destacan la batería, la privacidad, el precio y la creación de contenido, factores que determinarán si las gafas XR se convierten en el próximo dispositivo masivo tras el smartphone.

Android XR sistema operativo para gafas de realidad extendida

Es un hecho que la inteligencia artificial (IA) ha abierto un universo de oportunidades de innovación en cuanto a tecnologías y la manera en la que interactuamos con nuestros smartphones, tabletas, ordenadores y otros dispositivos conectados. Estos avances abren también el camino para nuevos dispositivos de realidad extendida (XR) tales como cascos, visores y gafas inteligentes siempre conectadas.

En este contexto, Android XR se presenta como el sistema operativo de Google y Samsung para gafas y visores de realidad extendida, con el que ambas compañías aspiran a marcar un estándar en el sector. A lo largo de este artículo descubrirás qué es Android XR, cómo funciona, qué aporta frente a la competencia y de qué forma pretende cambiar tu visión del mundo digital y físico al mismo tiempo.

¿Qué es Android XR?

Qué es Android XR

Android XR será el nuevo sistema operativo diseñado para la próxima generación de ordenadores espaciales, gafas y visores de realidad extendida, creado a partir de una colaboración estratégica entre Google y Samsung en la que también participa Qualcomm en la parte de procesadores. Android XR combinará los años de trabajo de estas grandes empresas en temas relacionados con inteligencia artificial, realidad aumentada y realidad virtual, de forma tal que revolucione totalmente la manera en que interactuamos con nuestros dispositivos y con la información digital que nos rodea.

El diseño de este sistema operativo está enfocado en que sea una plataforma abierta para cascos y lentes XR. Esto significa que los usuarios podrán acceder a sus aplicaciones favoritas desde nuevos dispositivos antes no explorados, como gafas ligeras de uso diario o visores de realidad mixta para trabajo y entretenimiento. Los desarrolladores tendrán mayores oportunidades en la creación de experiencias totalmente novedosas en dispositivos que hacen uso de todas las herramientas, APIs y frameworks del sistema operativo Android, pero adaptados a un entorno tridimensional.

Dentro de la visión de Google, Android XR no es un proyecto aislado, sino una evolución natural del ecosistema Android y de otros proyectos anteriores como Google Glass, Cardboard o Daydream. Tras años de aprendizaje, éxitos parciales y fracasos, la compañía busca ahora una base sólida y duradera para todo tipo de gafas inteligentes, desde modelos discretos similares a unas gafas convencionales hasta visores avanzados para productividad profesional y ocio inmersivo.

El concepto clave es la llamada realidad extendida (XR), un paraguas que agrupa realidad aumentada (AR), realidad virtual (VR) y realidad mixta (MR). Android XR está pensado para adaptarse a cualquiera de estos escenarios, ofreciendo desde simples superposiciones de información en el entorno —por ejemplo, subtítulos en tiempo real o indicaciones de navegación— hasta mundos totalmente virtuales en los que la realidad física queda en un segundo plano.

Para conseguirlo, Android XR apuesta por una interfaz basada en gestos, voz y visión, en la que los menús flotantes, ventanas y elementos interactivos se controlan con movimientos de manos, comandos de voz y, en algunos dispositivos, incluso mediante seguimiento ocular avanzado. El objetivo es que la interacción resulte tan natural como mirar a tu alrededor o hacer un gesto con los dedos.

Plataforma Android XR para gafas de realidad extendida

Android XR deslumbra en el escenario de la realidad extendida

Gafas con Android XR

Aparte de la creación de un nuevo software y hardware, Google ha decidido incursionar nuevamente en el mercado de la XR. De esta manera, con esta plataforma abierta y sus auriculares, gafas y aplicaciones XR, se prepara para hacer frente a grandes empresas como Meta y Apple que actualmente dominan el mercado global de visores y gafas inteligentes con propuestas como Meta Horizon OS o visionOS.

El hecho de ser una plataforma abierta da la posibilidad de que cualquier desarrollador pueda implementar sus ideas y aplicarlas en una infinidad de dispositivos usando herramientas y marcos de Android de dominio público. Este enfoque recuerda a la estrategia que convirtió a Android en el sistema dominante en móviles: un ecosistema abierto, con muchos socios de hardware y una tienda de aplicaciones enorme gracias a Google Play y a la compatibilidad con motores como Unity u OpenXR para contenidos inmersivos.

Dentro de este ecosistema se enmarca también el universo Galaxy XR, impulsado por Samsung, cuyos dispositivos y aplicaciones serán compatibles con todos los productos Android XR. Esto permite que una app desarrollada para un visor concreto pueda acabar funcionando en gafas de otros fabricantes, creando economías de escala que un sistema cerrado tiene más difícil de alcanzar y motivando a los creadores a apostar por esta plataforma.

Por supuesto, esto solo se traduce en beneficios para los usuarios, que en un futuro tendremos más oportunidades y variedades de dispositivos para explorar estas tecnologías. Los mismos vendrán de diferentes desarrolladores y marcas, ofreciendo experiencias totalmente diferentes gracias a la competencia para innovar y destacar de manera constante en ámbitos como el contenido inmersivo, la productividad o el juego.

Además, Android XR llega en un momento en el que el mercado de gafas inteligentes vive un crecimiento muy acelerado. Distintos análisis apuntan a que las gafas con IA integrada representan ya una parte muy significativa de los envíos de dispositivos XR, con empresas como Meta, Xiaomi o XREAL apostando fuerte por este segmento. En este contexto, Google no quiere quedarse atrás y busca posicionar Android XR como el estándar sobre el que se construyan las próximas generaciones de gafas conectadas con IA y visores de realidad mixta.

El contexto competitivo muestra además un panorama cada vez más fragmentado, con Meta dominando la categoría de gafas inteligentes de uso diario, fabricantes chinos creciendo rápidamente y rumores constantes sobre movimientos de Apple en este terreno. Frente a ese escenario, la ventaja de Google pasa por su combinación de Android XR y Gemini, junto con una robusta red de socios de hardware que incluye a Samsung, XREAL, fabricantes de gafas de moda e incluso empresas especializadas en óptica avanzada.

Experiencias de realidad extendida con Android XR

Integra Android XR a tu vida e incluye inteligencia artificial

El lanzamiento de Android XR ocurrirá en cascos y gafas, transformando completamente la forma en la que miras, trabajas e interactúas con un mundo donde será difícil separar entre lo virtual y lo real. Gracias a los cascos y al sistema operativo Android XR, podrás rodearte de aplicaciones y todo tipo de contenido, desde vídeos inmersivos hasta paneles de productividad colocados en tu salón, pasando por asistentes contextuales que entienden tu entorno.

Uno de los pilares de la propuesta es Gemini, el asistente de inteligencia artificial de Google. Además, gracias al asistente virtual impulsado por inteligencia artificial, Gemini, podrás hablar sobre lo que ves y controlar tus dispositivos. La idea de Google es que puedas mantener una conversación natural con el sistema: pedirle que traduzca lo que oyes, que identifique un objeto que estás mirando o que te muestre información contextual sin necesidad de tocar nada ni sacar el móvil del bolsillo.

Gemini en Android XR es capaz de procesar información de forma multimodal, combinando voz, imágenes de la cámara y contexto del entorno. Esto habilita funciones como la traducción en tiempo real durante una conversación, el reconocimiento de objetos, consultas enciclopédicas sobre lo que tienes delante o asistencia contextual mientras trabajas, estudias o viajas. Todo ello se apoya en modelos de IA de última generación que pueden entender el lenguaje natural y tu entorno visual de manera conjunta.

Para activar estas funciones, Google apuesta por una interfaz basada en gestos y voz. Los menús flotantes, las ventanas y los elementos interactivos se controlan con movimientos sutiles de manos y dedos, o simplemente hablando. En algunos dispositivos también se integran controles físicos mínimos, como un botón para despertar a Gemini o para bloquear el visor, pero la filosofía es que las gafas sean un acompañamiento discreto y no una molestia, alejándose de la sensación de llevar un dispositivo intrusivo en la cara.

Muchas de las aplicaciones que ya conocemos tales como YouTube y Google TV se adaptarán a esta nueva tecnología. Podrás utilizar estas plataformas para ver vídeos con tus cascos, o incluso utilizar la aplicación Google Fotos 3D para revivir momentos especiales con efecto de profundidad. Google Maps te permitirá explorar ciudades y países de una manera totalmente diferente: sobrevuela ciudades, pasea por barrios o visita sitios de interés a través de funciones avanzadas como Inmersive View, ampliadas con información superpuesta directamente en tu campo de visión.

Google Chrome es otra de las aplicaciones que se integra perfectamente con este nuevo sistema operativo y te permitirá mantener varias pantallas abiertas y realizar búsquedas de manera simultánea con un solo gesto, como si tuvieras varios monitores virtuales flotando a tu alrededor. Todo ello con una interfaz visual que prioriza la transparencia, el contraste intenso y la sutileza, para que la información no sea intrusiva y se muestre principalmente en la parte inferior del campo de visión, difuminando suavemente el entorno cuando es necesario centrar la atención en el contenido digital.

Realidad extendida con Android XR

La experiencia de uso también tiene en cuenta el confort y la adaptación del usuario. Google ha optado por transiciones suaves, con pequeñas animaciones y tiempos de espera de hasta unos segundos antes de que un elemento ocupe tu atención por completo. De esta forma, el sistema te da tiempo para pasar de lo que estabas haciendo en el mundo real al contenido digital, reduciendo el riesgo de sobresaltos, fatiga visual o mareos, algo crucial si se pretende que las gafas puedan utilizarse durante largos periodos.

La combinación de estas decisiones de diseño deja claro que las gafas y visores Android XR no están pensados para sustituir al smartphone de un día para otro, sino para acompañarlo. La idea es que saques el móvil del bolsillo cada vez menos, confiando en tu voz, tu mirada y tus manos para interactuar con la información que necesitas sobre la marcha. Las gafas se convierten en un intermediario entre tu entorno físico, la nube de servicios de Google y la IA de Gemini, difuminando las fronteras entre ambos mundos.

Project Moohan de Samsung, las nuevas Vision Pro con Android XR

Samsung Project Moohan con Android XR

Conjuntamente con el lanzamiento de Android XR, la empresa surcoreana presentó en el mercado lo que sería un prototipo de sus primeros cascos de realidad mixta, con los cuales planea competir contra Apple y sus Vision Pro. Estos dispositivos se han convertido en los primeros que utilizarán este nuevo sistema operativo para gafas inteligentes producto del trabajo conjunto de Samsung y Google, con Qualcomm aportando el procesador y buena parte de la plataforma de referencia para la XR.

No se conoce mucho sobre las prestaciones y especificaciones de estas gafas de realidad extendida que utilizarán la realidad virtual y la realidad aumentada. De los pocos detalles que se han revelado, es que utilizarán la plataforma Snapdragon XR2+ Gen 2, además de que su diseño será bastante liviano en comparación con otras gafas de realidad virtual que ya conocemos tales como la Vision Pro. En el interior se espera una combinación de pantallas de alta resolución, amplio campo de visión y una batería externa que permite aligerar el peso del visor en la cabeza para mejorar la comodidad.

Las demostraciones realizadas con este visor dejan ver un enfoque muy claro en la comodidad y en la interacción con las manos. El sistema es capaz de detectar con gran precisión la forma de la mano y el movimiento de los dedos, no solo reconociendo gestos básicos, sino generando un modelo detallado de la mano en el entorno virtual. Esto hace que seleccionar elementos, arrastrar ventanas o manipular objetos 3D resulte natural y sin una curva de aprendizaje compleja, acercando la experiencia a la de usar tu propio cuerpo como mando.

Además, los gestos están pensados para ser intuitivos, evitando movimientos exagerados o poco naturales. En pocos minutos es posible navegar por menús, abrir aplicaciones o desplazarse por contenidos con soltura. En paralelo, el visor integra controles físicos mínimos, como botones para activar Gemini o ajustar el volumen, pero la prioridad es siempre que la interacción principal se realice con manos, mirada y voz, reforzando la idea de un dispositivo que casi desaparece en el uso diario.

En cuanto a la pantalla, los prototipos de Project Moohan apuntan a un nivel de calidad muy alto, con millones de píxeles micro-OLED para lograr una imagen nítida y de gran densidad, ideal para ver vídeos inmersivos, mapas detallados o aplicaciones de productividad con mucho texto y gráficos. La sensación para el usuario es la de tener un enorme panel flotando delante de los ojos, con la posibilidad de combinar entornos completamente virtuales con la vista del mundo real mediante passthrough a través de cámaras frontales de alta resolución.

Detalles sobre la fecha exacta del lanzamiento de estas gafas de realidad extendida, así como el precio inicial en el mercado son aún todo un misterio. Solo se espera que estos dispositivos ofrezcan experiencias totalmente nuevas y que lleguen pisando fuerte a la competencia actual, sumándose a otros modelos que Samsung podría lanzar en el futuro, como unas potenciales Galaxy Glasses más ligeras y discretas para uso diario, centradas más en la conectividad con el móvil y en la IA que en la inmersión total.

Gafas Samsung Galaxy XR con Android XR

El ecosistema Android XR y sus socios: más allá de Samsung

Aunque Samsung es el socio más visible de Google en Android XR, no es el único actor relevante. La estrategia de la compañía pasa por tejer una red de alianzas que cubra desde el diseño de las gafas hasta los procesadores, los sensores o las ópticas avanzadas que hacen posible proyectar información sobre cristales ligeros y transparentes.

En el ámbito del hardware, marcas como XREAL se han consolidado como socios clave para el desarrollo de gafas transparentes y ligeras, mientras que fabricantes de gafas como Warby Parker o Gentle Monster aportan su experiencia en diseño y estilo, cubriendo desde modelos más asequibles hasta opciones de lujo. La idea es que existan gafas Android XR para diferentes gustos, usos y rangos de precio, desde modelos centrados en moda y fotografía hasta soluciones profesionales.

Por otra parte, la colaboración con Qualcomm en la tecnología de chips y con empresas como Sony en componentes de sensores completa un ecosistema técnico en el que cada socio aporta una pieza de la cadena de valor. Incluso Magic Leap, en la que Google lleva años invirtiendo, podría desempeñar un papel fundamental con su experiencia en óptica y realidad aumentada avanzada, contribuyendo a que la plataforma Android XR se adapte también a entornos empresariales exigentes.

Esta combinación de socios permite que Android XR se oriente a múltiples formatos: desde visores de realidad mixta como los Galaxy XR hasta gafas más discretas, similares a las Ray-Ban Meta, que integren cámaras, micrófonos, altavoces y una pequeña pantalla en una de las lentes para mostrar información contextual. En este último tipo de dispositivo, la prioridad es el uso cotidiano y la integración con el smartphone, donde Android XR podría ofrecer una experiencia de manos libres muy completa.

Además de los grandes fabricantes, Android XR también se apoya en una comunidad de desarrolladores que ya domina herramientas como Android Studio, Jetpack Compose, Unity o Unreal Engine. Google proporciona un SDK específico para XR que permite crear aplicaciones inmersivas, aprovechando lo que ya existe en Android pero adaptándolo a un espacio tridimensional en el que la posición del usuario, sus manos y su entorno importan tanto como los botones en pantalla.

Gafas de realidad aumentada compatibles con Android XR

Android XR, Magic Leap y las gafas más ligeras del futuro

Hace ya varios años de la entrada de Google como inversor principal en Magic Leap, una compañía de experiencias de realidad aumentada que en su momento parecía avanzarse a su tiempo, en una época en la que el gigante de Mountain View jugaba también con unas Google Glass posteriormente malogradas. Siguió su camino en todo caso Magic Leap, mientras la industria maduraba y se encontraban necesidades que cubrir con un wearable tan invasivo como las gafas, que ahora sí parecen augurar un futuro con más sentido gracias al software y a las experiencias con las que trabaja esta empresa.

Es por ello que, en diferentes foros y eventos, Google y Magic Leap han anunciado la extensión de sus acuerdos y de un trabajo colaborativo que tiene como objetivo aterrizar en el mercado con Android XR y unas gafas más parecidas a la experiencia de las Ray-Ban Meta. La clave es ofrecer un formato mucho más cómodo y discreto que el de los visores voluminosos de realidad mixta u ordenadores espaciales como el Vision Pro de Apple o el Galaxy XR de Samsung, priorizando el estilo y el uso diario por encima de la inmersión absoluta.

El nuevo acuerdo entre las dos empresas abarca varios años, dándose un tiempo extra para poder combinar mejor la experiencia del hardware y del software en este tipo de dispositivos. Magic Leap aporta su tecnología en fabricación óptica y sistemas de proyección, mientras que Google pone sobre la mesa su trabajo en cuanto a sistema operativo, visualización, control e IA orientados a estos wearables. Esta colaboración busca que Android XR pueda adaptarse tanto a gafas transparentes ligeras como a visores más potentes.

Uno de los desarrollos más interesantes es un motor de luz microLED Raxium diseñado por Google, cuya función es permitir mostrar contenido proyectado sobre el vidrio de las gafas de forma similar a un HUD de vehículo, mezclando lo que ves en el mundo real con información digital de alta calidad. Se busca una continuidad perfecta entre entorno físico y digital, logrando que la proyección sea visible solo en ciertos ángulos para mantener la discreción y la comodidad, algo esencial en gafas pensadas para llevar en la calle durante todo el día.

Google y Magic Leap trabajarán en la optimización de este sistema microLED de cara a una producción masiva, con el objetivo de desarrollar dispositivos que combinen calidad visual, comodidad, escalabilidad y un ecosistema abierto que sirva como modelo de referencia de lo que puede hacer Android XR. Se podría hablar de unas futuras Android Dev Glasses, al estilo de los primeros teléfonos Nexus, que marquen el camino a los socios a la hora de diseñar gafas que aprovechen al máximo el sistema operativo y sus capacidades de IA.

Usos reales de Android XR: trabajo, ocio y vida diaria

Más allá del impacto técnico, Android XR apunta a transformar la forma en que interactuamos con el mundo en escenarios muy concretos. Entre los campos donde esta plataforma puede tener mayor impacto destacan distintos ámbitos que van desde la educación hasta el ocio cotidiano.

  • Educación y formación: simulaciones inmersivas para aprender habilidades complejas, visitas virtuales a lugares históricos, laboratorios en 3D o entrenamiento en entornos de riesgo sin peligro real. Un alumno podría practicar una disección virtual, recorrer un museo entero o aprender a manejar maquinaria pesada sin exponerse a daños.
  • Salud: terapias basadas en realidad virtual, rehabilitación con ejercicios guiados en AR, entrenamiento hiperrealista para cirujanos o asistencia en tiempo real durante procedimientos mediante superposiciones informativas. Un especialista podría ver datos del paciente proyectados sobre el campo de visión mientras realiza una intervención.
  • Productividad: escritorios virtuales con múltiples monitores flotando alrededor, reuniones inmersivas con avatares realistas, visualización de modelos 3D en arquitectura, diseño o ingeniería, y colaboración en tiempo real desde cualquier lugar. Un equipo disperso geográficamente puede revisar un prototipo 3D a escala real como si estuvieran en la misma sala.
  • Turismo y cultura: exploración virtual de ciudades y monumentos, audioguías enriquecidas con modelos 3D, información contextual sobre lo que ves y posibilidad de “probar” experiencias antes de viajar físicamente. Al visitar una ciudad, las gafas pueden mostrar reseñas, horarios o historias sobre cada punto de interés.
  • Ocio y comunicación: ver películas y series en pantallas gigantes virtuales, videojuegos inmersivos, retransmisiones deportivas con estadísticas superpuestas o videollamadas en las que ves a tus contactos integrados en tu entorno. Android XR también puede hacer que tareas diarias como enviar mensajes, recibir llamadas o tomar notas se realicen mediante voz y gestos, sin necesidad de sacar el móvil.

Estas aplicaciones muestran que Android XR no se limitará al entretenimiento, sino que aspira a mejorar la eficiencia, la creatividad y la forma de relacionarnos con la información y con otras personas, siempre con la IA de Gemini como pieza central capaz de entender el contexto y anticiparse a lo que necesitas en cada momento.

Visor Samsung Galaxy XR con Android XR en demostración

Retos de Android XR: batería, privacidad y precio

Como ocurre con cualquier tecnología emergente, el camino de Android XR no está exento de desafíos. Uno de los principales es la autonomía de la batería: unas gafas inteligentes que haya que recargar cada pocas horas difícilmente podrán convertirse en un dispositivo de uso continuo. La potencia necesaria para ejecutar modelos de IA en tiempo real, procesar vídeo de cámaras y mover gráficos avanzados complica todavía más el equilibrio entre rendimiento y duración.

Otro punto crítico es la privacidad de los datos. Gafas con cámaras y micrófonos siempre disponibles generan preocupación, especialmente en regiones con sensibilidad elevada respecto a la vigilancia. Los indicadores luminosos que avisan de cuándo se está grabando son un paso en la buena dirección, pero no bastan para disipar todas las dudas. La forma en que Google gestione los datos, la transparencia sobre su tratamiento y las opciones de control para el usuario serán determinantes en la aceptación social de estos dispositivos.

El precio también jugará un papel clave en la adopción masiva. Intentos previos como Google Glass se enfrentaron a un coste demasiado alto para un producto con utilidad limitada, mientras que gafas como las Ray-Ban Meta han demostrado que un rango de precio intermedio puede favorecer su uso como accesorio cotidiano. Android XR tendrá que encontrar un equilibrio competitivo para construir una base de usuarios amplia, tanto en visores avanzados como en gafas ligeras conectadas al móvil.

Por último, queda el reto del contenido y las aplicaciones. Aunque el hardware y el sistema operativo avancen rápido, es imprescindible que existan suficientes experiencias de calidad que justifiquen la compra. Aquí entra en juego la comunidad de desarrolladores, que contará con herramientas familiares como Android Studio, Jetpack Compose, Unity, Unreal Engine u OpenXR para crear nuevos tipos de apps XR sobre una base conocida, pero deberá repensar las interfaces desde cero para entornos tridimensionales y manos libres.

A todo ello se suma la necesidad de resolver cuestiones de ergonomía y aceptación social: no todo el mundo está dispuesto a llevar un visor voluminoso en la cabeza durante horas, ni cualquier diseño de gafas resulta cómodo o estético para el día a día. Por eso Google, Samsung y el resto de socios trabajan en formatos cada vez más ligeros, discretos y parecidos a unas gafas convencionales, y en soluciones como baterías externas o diseños que repartan el peso para mejorar la usabilidad.

¿Qué se espera de Android XR para el futuro?

Aunque por el momento este sistema operativo de realidad extendida se encuentra todavía en una fase de despliegue progresivo, ha quedado claro que Google se ha metido de lleno en el desarrollo de dispositivos que sean compatibles con esta nueva plataforma. Muy pronto podemos explorar algo del potencial de Android XR y los beneficios que ofrece la realidad mixta de esta plataforma mediante el auricular de Samsung, Project Moohan, y otros modelos de socios como XREAL o futuras gafas basadas en la tecnología de Magic Leap.

No resultaría extraño que en poco tiempo Samsung lance al mercado otras gafas de realidad aumentada basadas en este nuevo sistema operativo en el cual se encuentran trabajando, con diseños más ligeros y pensados para el día a día. Además, otras plataformas con las cuales está colaborando Google en este momento, como lo son Sony, Magic Leap y Lynx, podrán presentar sus propios proyectos aprovechando Android XR como base común para ofrecer desde soluciones empresariales hasta dispositivos de consumo generalista.

Todo esto apunta a un panorama en el que la innovación y el desarrollo en torno a Android XR no dejarán de sorprender a los usuarios con propuestas nunca antes vistas. Aunque en un inicio el sistema operativo está enfocado en cascos y gafas, no tardará en abarcar dispositivos móviles, tabletas, televisores y otros, resultado de la búsqueda de Google de llevar su ecosistema de realidad extendida a la mayor cantidad de dispositivos posible y de convertirlo en una capa más del propio Android.

En este contexto, muchos expertos consideran que las gafas inteligentes con IA integrada podrían convertirse en una nueva categoría fundamental de dispositivos personales, complementando o incluso sustituyendo parcialmente al smartphone como centro de nuestra vida digital. Android XR, con su combinación de plataforma abierta, soporte para múltiples fabricantes y profunda integración de Gemini, está llamado a ser una de las piezas clave de ese futuro en el que la informática será cada vez más invisible y contextual.

Y esto ha sido todo por hoy. Déjanos saber en los comentarios qué opinas sobre Android XR, el nuevo sistema operativo de Samsung y Google para gafas de realidad extendida que se planea que llegue para los entusiastas de esta tecnología. ¿Estás tan emocionado como nosotros por probar las potencialidades de Android XR? Con todo lo que se está construyendo a su alrededor, parece claro que las próximas gafas que llevemos podrían hacer mucho más que corregir nuestra vista y se convertirán en una puerta constante a la inteligencia digital que nos rodea.