Guía completa para tomar fotos bajo el agua con tu smartphone como un profesional

  • Comprueba la resistencia al agua de tu móvil y refuérzala con fundas o carcasas impermeables para evitar daños.
  • Configura la cámara antes de sumergirte (balance de blancos, ISO, enfoque, modo ráfaga) y usa botones físicos para disparar bajo el agua.
  • Busca buena luz, acércate al sujeto y estabiliza el móvil para lograr fotos nítidas y con colores vivos en entorno acuático.
  • Planifica escenas creativas con objetos, vestuario y composición pensada para aprovechar al máximo el ambiente submarino.

fotografia bajo el agua con smartphone

Capturar instantáneas espectaculares mientras buceas, chapoteas en la piscina o exploras el fondo de un río es una de las experiencias más gratificantes que puedes tener con tu smartphone. En los últimos tiempos, la tecnología ha avanzado tanto que ya no necesitas una cámara submarina profesional para lograrlo. Hoy en día, muchos móviles permiten hacer fotos bajo el agua o, al menos, con la ayuda de accesorios pueden lograr tomas impresionantes sin que el dispositivo sufra daños. Sigue esta guía para saber cómo tomar fotos bajo el agua con tu smartphone con la mayor seguridad y calidad posible.

Eso sí, lanzarse al agua sin preparación puede acabar en desastre. Por eso, aquí tienes una guía completa y detallada con todo lo que necesitas saber para conseguir imágenes impactantes dentro del agua utilizando tu teléfono móvil: desde cómo proteger tu equipo hasta técnicas de composición, configuración de cámara, trucos para manejar el móvil cuando la pantalla no responde y accesorios recomendados. Si alguna vez has soñado con capturar paisajes acuáticos sin arruinar tu móvil, estás en el lugar adecuado.

¿Es tu móvil apto para sumergirse?

movil resistente al agua

Antes de hundir el teléfono en el agua, hay una duda fundamental que debes resolver: ¿tu smartphone es realmente resistente al agua o solo soporta salpicaduras? No todos lo son, y algunos podrían quedar completamente inservibles tras un simple chapuzón. La clave está en la certificación IP (Ingress Protection), que indica el grado de resistencia del dispositivo frente al polvo y el agua.

En esta certificación, el primer número se refiere a la protección frente al polvo y el segundo a la protección frente al agua. Los móviles con clasificación IP67 pueden sumergirse hasta un metro durante unos 30 minutos, mientras que los de IP68 suelen aguantar hasta 1,5 metros durante ese mismo tiempo, e incluso más en algunos modelos avanzados que mejoran estas cifras. Algunos fabricantes especifican profundidades superiores en sus fichas técnicas, pero siempre debes considerar estas cifras como condiciones de laboratorio muy controladas. Por ejemplo, algunos iPhone (como los iPhone 12 y 13) aparecen en especificaciones con capacidad para resistir hasta 6 metros durante 30 minutos, aunque esto depende de las condiciones y del desgaste del dispositivo.

Ten en cuenta además que la resistencia al agua no es eterna. Con el uso, los golpes, los cambios bruscos de temperatura o las caídas, las juntas de goma y los sellados internos pueden deteriorarse. Además, muchos fabricantes señalan que esta protección no está garantizada en entornos como el agua salada, piscinas con cloro muy agresivo o aguas con jabones. Por eso, aunque tu móvil tenga buena certificación, conviene ser prudente.

Por tanto, lo primero es comprobar esta certificación en las especificaciones técnicas de tu móvil, ya sea en la web oficial del fabricante, en la caja del dispositivo o en el manual de usuario. Si no la tiene, si solo ofrece resistencia a salpicaduras o si no te fías por la antigüedad del terminal, no te preocupes: todavía puedes hacer fotos acuáticas con seguridad recurriendo a fundas protectoras especializadas y otros accesorios.

Para más detalles sobre la resistencia al agua de móviles y otros dispositivos, puedes consultar este artículo sobre resistencia al agua, donde se explican con más profundidad las certificaciones y sus límites.

Accesorios imprescindibles para proteger tu equipo

fundas impermeables para hacer fotos bajo el agua

Si tu móvil no está preparado para mojarse o simplemente quieres añadir una capa extra de seguridad, existen varias soluciones para protegerlo mientras capturas fotos bajo el agua. Además de cuidar el teléfono, estos accesorios te ayudarán a sentirte más tranquilo para concentrarte en la creatividad y no en el miedo a que se estropee el dispositivo.

Estas son algunas de las opciones más recomendadas:

  • Fundas universales impermeables: Fabricadas en plástico flexible y transparente, se adaptan a casi cualquier modelo y tienen un cierre hermético de presión o clip que evita la entrada de agua. Algunas, como las de fabricantes conocidos tipo Syncwire, cuentan con certificación IPX8 y permiten sumergir el teléfono a profundidades muy superiores a las de la resistencia estándar del móvil, alcanzando decenas de metros en condiciones controladas. Suelen incluir una correa para colgar al cuello, lo que aporta seguridad extra frente a pérdidas.
  • Fundas rígidas: Proporcionan una protección combinada frente a golpes y agua. Son ideales si practicas snorkel, buceo ligero o realizas actividades más intensas en el mar o en ríos con corriente. Suelen estar diseñadas para modelos específicos de marcas populares (como algunos Huawei o iPhone) y pueden garantizar resistencia a varios metros de profundidad. Además, suelen incorporar botones físicos que permiten accionar la cámara sin depender de la pantalla táctil.
  • Carcasas profesionales: Son las más caras, pero también las más seguras y completas, pensadas para quienes buscan tomas de calidad superior o quieren acercarse a resultados más propios de una cámara submarina. Existen para iPhone, para cámaras réflex y mirrorless, o para dispositivos tipo GoPro, y permiten profundidades muy superiores, pensadas incluso para buceo avanzado. Suelen integrar controles físicos para cambiar parámetros, agarres ergonómicos y roscas para accesorios como focos o filtros.
  • Cámaras sumergibles desechables: Aunque no ofrecen la calidad de un smartphone moderno ni opciones avanzadas de configuración, son una alternativa muy económica para capturar momentos bajo el agua sin poner en riesgo tu móvil. Marcas como Kodak, AgfaPhoto o Seac-Sub tienen modelos sencillos que pueden utilizarse en playas y piscinas, y se pueden encontrar desde aproximadamente 12 euros. Son especialmente útiles si no quieres complicarte con fundas y solo buscas recuerdos básicos de una actividad puntual.
  • Efecto pecera: Se trata de un curioso truco casero que consiste en colocar el móvil dentro de una pecera de cristal y sumergir parcialmente la pecera para tomar fotos sin que el teléfono llegue a mojarse. Sirve solo para fotos en las que el dispositivo permanece fuera del agua y se retrata lo que ocurre al otro lado del cristal, por lo que está limitado a escenas superficiales o tomadas desde el exterior.

Sea cual sea la opción que elijas, hay un paso que nunca debes saltarte: haz siempre una prueba de estanqueidad con papel en el interior antes de usar la funda con tu móvil. Coloca un trozo de papel, cierra la funda como si tuvieras el teléfono dentro e introdúcela durante unos minutos en un recipiente con agua. Si el papel sale seco, el cierre funciona correctamente; si sale húmedo, descarta la funda o revisa con detalle el sistema de sellado.

También es recomendable enjuagar con agua dulce la funda o carcasa tras usarla en el mar o en piscinas con cloro, ya que la sal y los productos químicos pueden deteriorar las gomas de sellado y afectar a la transparencia del plástico con el tiempo. De este modo, alargarás la vida del accesorio y mantendrás una buena calidad óptica en las fotos.

Si te interesa conocer más sobre la resistencia al agua en wearables, y cómo se aplican certificaciones similares en relojes deportivos, puedes echar un vistazo a este artículo sobre el Suunto 9, donde se detallan funciones específicas pensadas para deportes acuáticos.

Cómo controlar el móvil cuando la pantalla no responde en el agua

como tomar fotos bajo el agua con tu smartphone

Uno de los mayores retos al hacer fotos bajo el agua con el teléfono es que la pantalla táctil deja de funcionar correctamente cuando se sumerge. El agua ejerce presión uniforme sobre el panel, provoca toques falsos y, en muchos casos, impide que puedas pulsar botones virtuales o cambiar de modo.

Para minimizar este problema, es fundamental preparar la cámara antes de sumergirte. Deja configurados el modo de disparo, la resolución y los parámetros básicos de la cámara para que, una vez bajo el agua, solo tengas que preocuparte de encuadrar y disparar. Aun así, pueden aparecer gotas en la pantalla o movimientos del agua que activen funciones no deseadas.

Un truco muy práctico consiste en aprovechar que los botones físicos laterales sí se pueden accionar bajo el agua. En muchos modelos de smartphone, puedes:

  • Desbloquear o encender la cámara presionando dos veces el botón de encendido. Esta acción suele abrir la cámara aunque el móvil esté bloqueado, y en algunos dispositivos vuelve directamente al último modo usado (por ejemplo, vídeo si estabas grabando antes de sumergirte).
  • Usar el botón de bajar volumen como disparador. En la mayoría de móviles Android y en muchos iPhone, el botón de bajar volumen permite tomar una foto o iniciar la grabación de vídeo. De esta forma, no dependes de la pantalla táctil, que puede ser imprecisa o inservible bajo el agua.

Es recomendable probar este sistema en seco y en una zona poco profunda antes de lanzarte a una sesión intensa. De este modo te acostumbrarás a desbloquear, cambiar de modo y disparar sin mirar tanto la pantalla, lo que te dará más fluidez durante la sesión acuática.

Eso sí, aunque domines los botones físicos, no hay garantía de que todas las fotos salgan perfectas. Bajo el agua pasan peces, hojas, burbujas y todo tipo de elementos que pueden interponerse en el encuadre o en el enfoque. Por eso es fundamental que combines este truco con una buena configuración de cámara y una planificación previa de las tomas.

Configuración de cámara antes de sumergirte

Sony Xpria Tablet Z resistente al agua

Una vez tengas tu móvil protegido o si es directamente resistente al agua, toca el siguiente paso clave: configura adecuadamente la cámara antes de entrar en el agua. Esto es crucial porque, como acabas de ver, una vez debajo, muchas pantallas táctiles dejan de responder con precisión y no podrás realizar ajustes de forma cómoda.

Además, debes tener en cuenta que el agua tiene propiedades muy distintas al aire: absorbe luz, modifica los colores, filtra progresivamente los tonos cálidos y provoca que las escenas se vean más apagadas y azuladas. Esta realidad física obliga a ajustar bien los parámetros si quieres lograr fotos vibrantes.

Estos son los parámetros principales que deberías configurar de antemano para garantizar la mejor calidad posible:

  • Balance de blancos: Ajusta el modo a luz de día, nublado o uno que tienda a compensar el exceso de azul. Si tu móvil lo permite, activa el formato RAW; esto te permitirá recuperar mejor los colores en edición, corrigiendo dominantes verdosas o azuladas con más precisión.
  • ISO: Cuanto más bajo, mejor. Un valor bajo te permitirá minimizar el ruido y ganar nitidez en entornos donde suele haber menos luz que en superficie. Si el entorno es muy oscuro, sube el ISO con moderación y prueba varias tomas, ya que el ruido puede arruinar los detalles más finos.
  • Apertura: Si tu cámara ofrece control sobre la apertura, elige valores algo cerrados (por ejemplo, superiores a f/8 en cámaras que lo permitan) para aumentar la profundidad de campo. Bajo el agua, el enfoque puede ser más complicado y una mayor profundidad de campo te ayudará a tener más zonas nítidas.
  • Enfoque: Ponlo en automático o en modo continuo. El movimiento del agua y de los sujetos hace que el enfoque manual sea difícil de manejar mientras estás flotando, así que conviene dejar que la cámara haga el trabajo. Si tu móvil ofrece seguimiento de rostro o de objetos, actívalo para reforzar el enfoque en el sujeto principal.

Además, activa el modo ráfaga si tu smartphone lo incluye. Te permitirá capturar varios momentos en pocos segundos y seleccionar después las tomas más nítidas y expresivas. Esta función es especialmente útil cuando hay movimiento constante, como olas, burbujas o personas nadando.

Otro ajuste interesante es revisar la exposición. Bajo el agua, el contraste entre la superficie muy iluminada y las zonas profundas sombrías puede engañar al fotómetro. Si ves que las imágenes salen demasiado claras o quemadas, prueba a subexponer ligeramente usando la compensación de exposición. También es útil dejar que la cámara se adapte a la luz unos segundos antes de disparar, manteniendo el encuadre estable para que la medición sea más precisa.

Por último, si tu móvil ofrece modos específicos de fotografía submarina o acuática, merece la pena probarlos. Estos modos suelen ajustar automáticamente el balance de blancos, la saturación y la nitidez para compensar la pérdida de color y contraste bajo el agua, lo que puede simplificar mucho el proceso si no quieres dedicar tiempo a la edición posterior.

Trucos para obtener imágenes impactantes bajo el agua

tecnicas para fotos bajo el agua

Hacer fotos en el agua es muy diferente a hacerlo en tierra firme. Hay factores como la refracción, el movimiento constante del líquido, la falta de luz o la dificultad para mantener la estabilidad que afectan de forma directa al resultado final. Por eso, además de una buena configuración, necesitas técnica y paciencia para conseguir imágenes realmente llamativas.

Aquí tienes varios consejos prácticos para que tus fotos salgan lo mejor posible:

  • Agarra el teléfono con firmeza: Utiliza ambas manos para sujetar el móvil y mantén los codos cerca del cuerpo para reducir los temblores. En el agua, el más mínimo movimiento puede provocar que la imagen salga movida, sobre todo cuando hay poca luz.
  • Tómate tu tiempo antes de disparar: Una vez introduzcas el móvil en el agua, espera unos segundos para que la cámara ajuste la exposición y el enfoque. Si disparas justo al meterlo, la imagen puede salir muy quemada o desbalanceada, ya que el sistema aún no ha tenido tiempo de adaptarse al cambio de luz.
  • Busca siempre buena iluminación: La luz es clave. Siempre que puedas, dispara en aguas poco profundas y en momentos del día en los que el sol esté alto, pero no en el punto de máxima dureza, para que el agua esté más clara y la luz penetre mejor. Una superficie tranquila te dará reflejos suaves, mientras que un mar agitado puede aportar dramatismo, aunque también complica la nitidez.
  • Acércate al sujeto: El agua reduce la nitidez y el contraste con la distancia, así que intenta estar lo más cerca posible de la persona, pez u objeto que vayas a fotografiar. Con ello, minimizarás la cantidad de agua entre la cámara y el sujeto, obteniendo imágenes más claras y detalladas.
  • Apóyate en elementos flotantes o estables: Siempre que sea posible, utiliza flotadores, bordes de la piscina, rocas u otros apoyos para estabilizar el cuerpo y el móvil. Esta pequeña ayuda puede marcar la diferencia entre una foto borrosa y una toma perfectamente nítida.

Recuerda también que el agua modifica los colores, eliminando progresivamente los tonos rojos y anaranjados a medida que aumenta la profundidad. Esto se traduce en escenas con dominante azul o verde que pueden parecer apagadas. Si disparas en modo RAW, será más fácil recuperar los tonos naturales en la edición, trabajando el balance de blancos y la saturación.

Otro truco interesante consiste en aprovechar la superficie del agua como elemento creativo. Puedes hacer fotos desde debajo apuntando hacia arriba para capturar siluetas recortadas contra la luz, reflejos distorsionados o patrones únicos de brillo. Jugar con estos efectos te permitirá conseguir imágenes mucho más artísticas y personales.

Por último, no olvides respirar y relajarte. En entornos acuáticos, la respiración y los movimientos bruscos del cuerpo se transmiten al teléfono. Haz pausas para estabilizarte, controla la flotabilidad y dispara cuando te sientas cómodo y seguro. Tu tranquilidad se notará directamente en la calidad de las fotos.

Ideas creativas y elementos para enriquecer tus fotos acuáticas

como tomar fotos bajo el agua con tu smartphone creativo

Hacer fotos bajo el agua no tiene por qué centrarse siempre en retratar peces o personas nadando. Con un poco de imaginación, puedes transformar una simple sesión en una escena casi cinematográfica. El agua aporta una atmósfera mágica que, combinada con algunos elementos extra, puede convertir cualquier foto en una imagen muy especial.

Con un poco de creatividad y algunos objetos cotidianos, puedes convertir cualquier toma en una imagen artística. Estas son algunas ideas para decorar tus escenas submarinas y darles un toque único:

  • Telas flotando: Telas ligeras y vaporosas, como gasas o vestidos amplios, crean un efecto onírico y etéreo, como si los sujetos estuvieran flotando en un sueño. Juega con colores vivos para que contrasten con el azul del agua.
  • Objetos cotidianos: Introducir elementos como una guitarra, un libro, muebles ligeros o incluso un columpio puede generar escenas surrealistas e irreales. La clave está en elegir objetos seguros, que no se dañen con el agua y que no ensucien el entorno.
  • Escenarios temáticos: Recrear ambientes tipo “tesoro perdido” con cofres, joyas falsas, lámparas antiguas o vestuario vintage funciona muy bien. Estos detalles añaden profundidad narrativa a la imagen, haciendo que el espectador imagine una historia detrás de la foto.
  • Interacción con la superficie: Fotografiar desde posiciones que mezclen lo que ocurre dentro y fuera del agua en una misma imagen ofrece composiciones muy impactantes. Puedes, por ejemplo, retratar a alguien sumergido mientras otra persona aparece reflejada sobre la superficie, creando escenas de doble mundo.

Además de objetos, puedes jugar con elementos naturales del entorno: bancos de peces, plantas acuáticas, rocas con formas curiosas, burbujas o restos de barcos hundidos. Estos componentes aportan autenticidad y espectacularidad a tus imágenes sin necesidad de grandes montajes.

No subestimes el poder de las burbujas de aire. Pueden convertirse en un elemento compositivo muy atractivo, ya sea saliendo de la boca del modelo, de una máscara de buceo o formando patrones ascendentes en la escena. Si disparas en ráfaga mientras las burbujas suben, podrás elegir después la imagen con la distribución más armónica.

Por último, piensa también en el vestuario. Colores vivos, prendas con vuelo o accesorios como sombreros, coronas de flores o gafas llamativas pueden marcar la diferencia. Solo asegúrate de que sean cómodos, seguros para el agua y fáciles de manejar durante la sesión.

Composición y planificación: claves del éxito

fotografia bajo el agua composicion

Como en cualquier tipo de fotografía, pensar previamente la escena, los elementos y cómo se relacionan entre sí marcará la diferencia entre una imagen corriente y una extraordinaria. Bajo el agua, donde todo es más imprevisible, la planificación previa se vuelve todavía más importante.

Antes de lanzarte, plantéate estas preguntas clave:

  • ¿Quiénes o qué serán los protagonistas? Elige con claridad si el centro de atención será una persona, un pez, un rayo de luz, un objeto cotidiano o una combinación de varios elementos. Cuanto más definido esté el sujeto, más fácil será componer alrededor de él.
  • ¿Qué emoción o historia quieres transmitir? Una sesión pensada como una pequeña historia genera mucho más impacto. Puedes trabajar emociones como tranquilidad, misterio, aventura, romanticismo o incluso humor, y adaptar el posado, el vestuario y la iluminación a esa idea.
  • ¿Dónde colocarás tus elementos decorativos? Distribuye con antelación telas, objetos o elementos naturales. Decide qué irá en primer plano y qué quedará en el fondo, buscando un equilibrio visual que guíe la mirada hacia el protagonista.
  • ¿Necesitarás ayuda? En muchas tomas acuáticas, contar con otra persona que manipule objetos, sujete luces, controle la seguridad o simplemente te asista con el equipo puede hacer el proceso mucho más fluido y seguro.

Una buena estrategia es hacer primero una prueba fuera del agua, montando el mismo escenario que llevarás al fondo. Así puedes visualizar cómo quedará, ajustar posiciones y corregir errores con antelación, sin la presión añadida de estar flotando o buceando.

En términos de composición, recuerda principios básicos como la regla de los tercios, las líneas guía o el uso del espacio negativo. Colocar al sujeto ligeramente descentrado puede aportar dinamismo, mientras que dejar zonas vacías en el encuadre ayuda a transmitir sensación de amplitud o profundidad, algo muy apropiado en escenas submarinas.

También es importante tener en cuenta la dirección de la luz. Bajo el agua, la luz suele llegar desde arriba, lo que genera sombras y reflejos particulares. Experimenta con ángulos en los que el sol quede detrás del sujeto para crear siluetas o en los que ilumine lateralmente para resaltar volumen y textura.

¿Dónde, cuándo y cómo inspirarse para mejorar?

como tomar fotos bajo el agua con tu smartphone inspiracion

Si te falta inspiración, no pasa nada. Observar el trabajo de otros fotógrafos es una de las mejores maneras de aprender y desarrollar tu propio estilo. Hay artistas especializados en fotografía submarina que han convertido el agua en su lienzo creativo, y estudiar sus imágenes puede darte ideas sobre poses, composiciones, vestuarios y juegos de luz.

Algunos referentes en este tipo de fotografía son profesionales como Elena Kalis, Bruce Mozert o Zena Holloway, cuyas obras combinan el surrealismo, la moda y la naturaleza under water. Analizar cómo usan el color, la perspectiva o el movimiento te ayudará a entender qué hace que una imagen acuática resulte realmente memorable.

Además, puedes seguir cuentas en redes sociales especializadas en fotos submarinas, participar en comunidades de fotografía móvil o buscar etiquetas relacionadas con fotografía acuática. Verás desde proyectos profesionales hasta propuestas de aficionados que pueden inspirarte por su creatividad y sencillez.

Otra manera de mejorar es realizar cursos online de fundamentos de fotografía digital y, si existen, módulos específicos sobre fotografía submarina o acuática. Comprender conceptos como exposición, color, enfoque o composición te dará una base sólida para adaptar tus conocimientos al entorno acuático.

Si te interesa, también puedes descubrir más sobre smartwatch que ofrecen funciones interesantes para el agua, como seguimiento de natación o alertas relacionadas con la respiración, en este artículo sobre Samsung. Contar con un reloj de este tipo puede ayudarte a controlar mejor tus tiempos bajo el agua y a practicar con más seguridad.

Por encima de todo, dedica tiempo a practicar en entornos controlados, como una piscina tranquila, antes de lanzarte a ríos, lagos o mar abierto. La fotografía bajo el agua tiene una gran curva de aprendizaje, y aunque las primeras veces puede parecer caótica, con paciencia irás mejorando tu capacidad para controlar el móvil, anticipar el movimiento del agua y dirigir a los modelos.

A medida que ganes experiencia, aprenderás a identificar las mejores horas del día para disparar en cada lugar, los ángulos que más favorecen a tus modelos y las configuraciones que te dan mejores resultados con tu smartphone concreto. Cada móvil, cada funda y cada entorno acuático tiene sus peculiaridades, por lo que la práctica regular será tu mejor aliada.

Con un smartphone bien protegido, una configuración cuidada, un poco de técnica y mucha paciencia, cualquier sesión en la piscina, en el mar o en un río cristalino puede convertirse en una oportunidad para crear fotografías únicas y llenas de vida.


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