Los plegables de Samsung se preparan para dar un salto importante con la llegada de la octava generación, y esta vez no llegan solos. Junto al Galaxy Z Fold 8 tradicional aparecerá un Galaxy Z Fold 8 Wide, una variante más ancha y compacta que cambia por completo la forma de usar este tipo de móviles. Aunque todavía faltan meses para su presentación oficial, las filtraciones de CAD, dimensiones y hardware permiten dibujar un escenario bastante sólido de lo que podemos esperar.
Este nuevo tándem de plegables llega en un momento clave: el mercado se ha llenado de rivales como el OPPO Find N6 o el Google Pixel Fold, y sobre todo se acerca la amenaza del primer iPhone plegable. Todo apunta a que 2026 será el año en el que los móviles flexibles dejen de ser rarezas para convertirse en opciones reales para muchos usuarios, y Samsung quiere adelantarse con dos formatos muy distintos dentro de la misma familia Fold.
Contexto: por qué Samsung lanza un Galaxy Z Fold 8 Wide
Desde la primera generación, la serie Fold de Samsung ha apostado por un formato alto y estrecho en la pantalla externa, sacrificado pero pensado para que, al abrir el móvil, la pantalla interior resultase relativamente cuadrada y cómoda para la multitarea. Esa receta ha funcionado, pero también ha generado críticas constantes: la pantalla frontal es menos práctica en el día a día que la de un smartphone normal.
La competencia ha marcado otro camino. Modelos como el OPPO Find N6 o el Pixel Fold de Google han demostrado que una pantalla externa más baja y ancha, cercana a un móvil clásico, hace que no sea necesario abrir el plegable tanto tiempo. Eso, unido a las filtraciones que apuntan a que el futuro iPhone Fold también será más bien ancho, ha empujado a Samsung a mover ficha.
Según estas filtraciones, Samsung llevaba tiempo experimentando con distintos conceptos, incluso con un prototipo TriFold de tres pliegues que finalmente habría quedado descartado. En su lugar, la marca habría decidido centrarse en dos formatos claramente diferenciados dentro de la gama Z Fold 8: el modelo estándar, continuista, y el nuevo Galaxy Z Fold 8 Wide, con un diseño totalmente reorientado.
El objetivo es ofrecer dos ergonomías opuestas pero complementarias: un Fold 8 clásico, alto y delgado, para quienes quieren la máxima diagonal interior, y un Fold 8 Wide más pequeño y ancho, con enfoque tablet compacto, para quienes priorizan comodidad, estabilidad y mejor uso de apps sin necesidad de abrir el dispositivo a cada momento.

Diseño y dimensiones: formato alto frente a formato ancho
Las primeras diferencias claras entre el Galaxy Z Fold 8 y el Galaxy Z Fold 8 Wide están en las medidas y proporciones de ambos formatos. Sobre el papel pueden parecer parecidos en tamaño global, pero en mano y sobre la mesa van a sentirse como dispositivos muy distintos.
Para el Galaxy Z Fold 8 estándar, las filtraciones hablan de unas dimensiones desplegado de 158,4 x 143,2 x 4,5 mm. Esto significa un dispositivo algo más alto, con una pantalla interior de aproximadamente 8 pulgadas, siguiendo la línea continuista respecto a los Fold anteriores, con esa sensación de “libreta digital” al abrirlo.
En cambio, el Galaxy Z Fold 8 Wide apostaría por un cuerpo más bajo pero notablemente más ancho. Desplegado, se situaría en torno a los 123,9 x 161,4 x 4,9 mm, lo que supone prácticamente invertir las proporciones: menos altura, más anchura. Cerrado, las medidas apuntadas son de unos 123,9 x 82,2 x 9,8 mm, un formato mucho más compacto en altura que se parecería más a un smartphone tradicional en la mano.
La clave está en la relación de aspecto. Mientras el Fold 8 mantiene un ratio cercano a 6:5 en la pantalla interna, bastante cuadrado, el Fold 8 Wide apostaría por unas proporciones 3:4, muy similares a las de las tabletas iPad. Es una elección nada casual: ese formato 3:4 está muy probado para lectura, navegación y productividad, y es justo el tipo de experiencia que Apple quiere llevar a su futuro iPhone plegable.
También hay diferencias en grosor: el Galaxy Z Fold 8 Wide sería ligeramente más grueso, con unos 0,4 mm extra cuando está abierto y cerca de 0,8 mm más cuando está plegado respecto al modelo estándar. A cambio, se gana robustez y una sensación más contundente en la mano, además de espacio interno para ubicar batería y componentes en un chasis más ancho.
En el uso cotidiano, esto se traduce en que el Fold 8 Wide será más portátil en el bolsillo por su menor altura, pese a ser algo más ancho. En la práctica, al guardarlo y sacarlo del pantalón o el bolso se notará menos largo y aparatoso que el Fold 8, y su pantalla externa, más parecida a la de un móvil normal, resultará más amigable para consultas rápidas.
Pantallas: diagonales, proporciones y experiencia de uso
Más allá de las medidas físicas, las mayores diferencias entre Fold 8 y Fold 8 Wide están en las diagonales de pantalla y sus proporciones, tanto fuera como dentro. A simple vista las cifras podrían engañar, porque el modelo con pantalla más grande no es necesariamente el más cómodo de usar.
El Galaxy Z Fold 8 estándar mantendría una pantalla interior plegable de 8 pulgadas y una pantalla externa de alrededor de 6,5 pulgadas. Esto refuerza su papel como dispositivo “maximizado” para quienes buscan la mayor superficie de visualización posible dentro de un formato tipo libro, con un panel frontal todavía relativamente estrecho y alto.
El Galaxy Z Fold 8 Wide, por su parte, reduciría las diagonales a números algo menores, pero cambiando radicalmente la experiencia. La pantalla externa se quedaría en unas 5,4 pulgadas, y la interna en torno a 7,5-7,6 pulgadas según las distintas filtraciones; sin embargo, esas pantallas serían notablemente más anchas, con una proporción 3:4 en la interior y un frontal muy alejado de la típica pantalla “alargada” de los Fold previos.
Esto significa que, pese a tener menos diagonal interior nominal, el Fold 8 Wide puede ofrecer un área de trabajo que muchos usuarios perciban como más útil. En un panel más ancho caben mejor dos aplicaciones en modo pantalla partida situadas lado a lado, se leen documentos y webs con menos desplazamiento vertical y los vídeos en formato horizontal se ven con una franja central más generosa.
La pantalla externa también presenta cambios. En vez de ese panel muy alto y estrecho típico del Fold (ideal para notificaciones y poco más), el Fold 8 Wide ofrecería una pantalla más baja y bastante más ancha, con un formato que recuerda a un smartphone clásico o incluso a una tableta colocada en vertical. Esto hace más cómodo escribir, chatear, revisar redes sociales o navegar sin tener que abrir el dispositivo cada dos por tres.
Los analistas coinciden en que esta versión Wide es la respuesta directa al enfoque más ancho que se espera del iPhone plegable de Apple, y también un guiño a los usuarios que han probado otros plegables tipo libro y han descubierto que prefieren ese estilo “tablet pequeña” antes que el formato alto tradicional de Samsung.
Cámaras: triple sensor frente a configuración recortada
Una de las áreas donde más se apreciará la diferencia entre ambos modelos será el módulo de cámaras traseras. El Galaxy Z Fold 8, siguiendo la estela de su predecesor, mantendría una configuración fotográfica muy completa con tres sensores, mientras que el Galaxy Z Fold 8 Wide apostaría por algo más sencillo.
En el Fold 8 estándar se espera una cámara principal de 200 megapíxeles, un teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico 3x y un ultra gran angular de 12 megapíxeles. Este combo está pensado para ofrecer versatilidad: desde fotografía detallada y recorte digital de calidad, hasta zoom óptico “de verdad” sin pérdida apreciable, pasando por escenas amplias en viajes y paisajes.
El Galaxy Z Fold 8 Wide, en cambio, habría tenido que renunciar al teleobjetivo debido a las limitaciones de espacio vertical derivadas de su diseño más compacto en altura. Por las representaciones CAD y las filtraciones, se habla de un módulo con solo dos cámaras traseras, lo más probable una lente principal y un ultra gran angular.
Este sacrificio de la tercera cámara no es solo un tema de diseño; tiene impacto también en el precio. Al prescindir del teleobjetivo y de parte del hardware asociado, el Fold 8 Wide podría situarse ligeramente por debajo en coste respecto al Fold 8 estándar, aunque todo apunta a que las diferencias no serán enormes. La idea de Samsung sería mantenerlos cerca para no canibalizar ninguno de los dos formatos, pero dejando al Wide como opción algo más “asequible”.
En cualquier caso, los dos dispositivos se beneficiarían de la experiencia acumulada de Samsung en fotografía móvil y del empuje de las nuevas funciones de inteligencia artificial, que deberían mejorar el procesado de imagen, el modo noche, el retrato y la grabación de vídeo, incluso sin ese tercer sensor destinado al zoom óptico.
Hardware interno, batería y rendimiento

Donde no habrá grandes diferencias será en el corazón de los nuevos plegables. Tanto el Galaxy Z Fold 8 como el Galaxy Z Fold 8 Wide montarían el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, el nuevo chipset de referencia de la gama alta Android, con mejoras en CPU, GPU y especialmente en capacidades de IA generativa y procesamiento en el propio dispositivo.
Las configuraciones de memoria irían desde 12 hasta 16 GB de RAM, acompañadas de opciones de almacenamiento que podrían llegar hasta 1 TB sin posibilidad de ampliación por microSD, siguiendo la política habitual de Samsung en sus gamas más premium. Esto sitúa a ambos Fold 8 como auténticos sustitutos de portátil ligero para tareas de productividad, multitarea y consumo multimedia intensivo.
En el apartado de batería hay ligeras diferencias entre filtraciones, pero el consenso apunta a capacidades en torno a los 4.660 mAh divididos en dos celdas para el Fold 8 Wide y hasta unos 5.000 mAh para el Fold 8 estándar. Pese al chasis más pequeño, el Wide mantendría una autonomía muy competitiva, apoyada además por el menor tamaño de sus pantallas y una buena optimización de consumo.
Ambos modelos compartirían también la carga rápida por cable de 45 W, además de carga inalámbrica y carga inalámbrica inversa para accesorios, tal y como Samsung ha venido ofreciendo en sus últimos tope de gama. A nivel de software, llegarían con One UI 9.0 basada en Android de última generación, repleta de mejoras para el uso multitarea y con la experiencia previa de One UI 8, repleta de atajos específicos para ventanas flotantes, arrastrar y soltar y división de pantalla.
Todo este conjunto de hardware se apoya en años de evolución del sistema de bisagra de Samsung, que cada generación ha ido reduciendo grosor, mejorando la resistencia y minimizando el pliegue visible. Ambas versiones del Fold 8 deberían beneficiarse de esos avances por igual, manteniendo un perfil premium tanto en construcción como en rendimiento.
Ergonomía y experiencia de uso: ¿para quién es cada modelo?
Más allá de las especificaciones, lo que realmente va a marcar la diferencia es cómo se siente cada modelo en la mano y en el día a día. Aquí es donde cobra sentido que Samsung ofrezca dos interpretaciones distintas de un mismo concepto plegable tipo libro.
El Galaxy Z Fold 8 tradicional apuntaría a quienes quieren la máxima superficie de pantalla posible dentro de un formato todavía relativamente esbelto. Su pantalla externa alta permite usarlo con una mano, aunque con algunas concesiones en comodidad, mientras que al abrirlo se consigue un panel amplio perfecto para trabajar con varias apps, tomar notas, dibujar o consumir contenido en un espacio superior al de un móvil normal.
El Galaxy Z Fold 8 Wide se dirige claramente a usuarios que priorizan la usabilidad de la pantalla externa y una ergonomía más similar a la de un móvil clásico. Cerrado, el dispositivo será más bajo y más ancho, facilitando escribir, hacer scroll y usar aplicaciones como si se tratara de un teléfono “de toda la vida”, pero con el extra de poder abrirlo y convertirlo en una pequeña tableta 3:4 cuando haga falta.
En multitarea, muchos verán ventajas claras en el Fold 8 Wide. La pantalla interna más ancha encaja mejor dos apps colocadas una al lado de la otra, sin que ninguna de las dos se sienta excesivamente comprimida. También encaja bien para lectura de documentos en formato PDF, edición ligera de hojas de cálculo, gestión de correo o cualquier tarea en la que el ancho de columna importe más que la altura.
En cambio, para quienes usan mucho el zoom óptico, la fotografía de retrato a larga distancia o valoran la mayor diagonal de 8 pulgadas, el Fold 8 estándar seguirá resultando más atractivo. Al final, se trata de que cada usuario pueda elegir el tipo de compromiso que prefiere: más sensores de cámara y más diagonal, o mejor portabilidad y un frontal mucho más cómodo.
Precio, lanzamiento y competencia directa
En cuanto a precios, las filtraciones apuntan a que el Galaxy Z Fold 8 Wide se posicionará muy cerca del Fold 8 estándar, con un precio de salida en torno a los 2.000 dólares, ajustado según mercados y configuraciones de memoria. La pérdida del teleobjetivo y algunas diferencias en panel podrían empujar ligeramente a la baja el coste del Wide, pero no se espera que haya una brecha enorme entre ambos.
La estrategia parece clara: Samsung quiere que la elección entre Fold 8 y Fold 8 Wide sea una decisión basada en el formato y no tanto en el presupuesto. Es decir, que el usuario decida por ergonomía, tipo de pantalla y uso previsto, y no porque uno sea sensiblemente más barato que el otro.
En el calendario, todo indica que los nuevos plegables se presentarán en verano, probablemente en julio, durante el segundo evento Galaxy Unpacked del año, con disponibilidad casi inmediata en tiendas en las semanas posteriores. La idea sería adelantarse al primer iPhone Fold, que se espera para septiembre, y colocar los Galaxy Z Fold 8 como la referencia a batir dentro del segmento.
Junto a estos Fold, se esperan también el Galaxy Z Flip 8 y la familia Galaxy S26, que completarán el catálogo de gama alta de Samsung. No obstante, la compañía es consciente de que, al menos a nivel mediático, gran parte del foco se lo llevará la nueva versión Wide del Fold 8 por ser la apuesta más disruptiva que han lanzado desde el Galaxy Z Fold 3.
Con todo lo anterior sobre la mesa, el duelo Galaxy Z Fold 8 vs Galaxy Z Fold 8 Wide no va tanto de cuál es “mejor”, sino de qué tipo de plegable encaja mejor con la forma de usar el móvil de cada persona: un libro alto con pantalla gigante y triple cámara completa, o una libreta compacta y ancha, más cercana a una tablet pequeña, con fotografía algo más sencilla pero un día a día bastante más cómodo.