OnePlus 15, REDMAGIC 11 Pro y otros móviles con problemas de temperatura

  • El OnePlus 15 sufre problemas de sobrecalentamiento en benchmarks exigentes, con picos de más de 60 ºC y cierres forzados de apps.
  • Una actualización de firmware ha reducido las temperaturas y estabilizado el rendimiento sin recortarlo de forma drástica.
  • Los REDMAGIC 11 Pro y 11 Pro+ apuestan por refrigeración activa, incluso líquida, para mantener el Snapdragon 8 Elite Gen 5 bajo control.
  • Elegir entre OnePlus 15 y REDMAGIC 11 Pro para gaming pasa por priorizar entre potencia bruta y capacidad de sostenerla sin problemas térmicos.

OnePlus 15, REDMAGIC 11 Pro y otros móviles con problemas de temperatura

Los móviles de gama alta actuales son auténticos monstruos de potencia, pero esa fuerza bruta tiene una cara B que cada vez preocupa más: el calor que generan cuando se les aprieta de verdad. El reciente caso del OnePlus 15, junto a otros modelos como el REDMAGIC 11 Pro, ha vuelto a poner el foco en los problemas de temperatura, la gestión térmica y hasta en cómo reaccionan las marcas cuando las pruebas no salen como esperaban.

En los últimos días se ha ido formando una bola de nieve alrededor de este tema: benchmarks que no se completan, avisos de sobrecalentamiento, funciones que se desactivan y sospechas de intentos de silenciar críticas. A esto se suma que algunos móviles gaming, diseñados precisamente para aguantar sesiones largas y exigentes, apuestan por soluciones extremas como la refrigeración líquida activa para mantener a raya los grados de su procesador.

OnePlus 15: del hype por la potencia al susto por las temperaturas

El OnePlus 15 llegaba al mercado con todo para llamar la atención: un Snapdragon 8 Elite Gen 5 a la última, una cámara de vapor “el doble de eficaz” y un sistema de disipación con compuestos como el llamado Glacier Supercritical Aerogel. Sobre el papel, pintaba a móvil perfecto para presumir en benchmarks, juegos pesados y sesiones de uso intenso sin despeinarse.

Sin embargo, a los pocos días de caer en manos de reviewers y usuarios avanzados, empezaron a aparecer datos preocupantes: temperaturas que se disparaban por encima de los 50 ºC e incluso picos que rondaban los 60 ºC en la CPU y más de 50 ºC en la batería, algo totalmente fuera de lo razonable para un flagship recién lanzado.

Lo más llamativo es que estas pruebas no se estaban realizando en condiciones extremas de calor ambiental, sino en habitaciones a unos 19-21 ºC, con entornos controlados y sin exposición directa al sol. Es decir, el problema no se podía achacar al clima, sino al propio diseño térmico del dispositivo o a su configuración de software.

Además, diferentes testimonios coincidían en que el terminal se calienta en dos escenarios muy claros: cuando se le exige al máximo con juegos y benchmarks, y cuando se aprovecha su carga rápida, donde algunos usuarios han visto cómo el teléfono se plantaba en más de 50 ºC durante el proceso, por lo que conviene proteger la batería del móvil.

oneplus 15 y redmagic 11 pro temperatura

Pruebas sintéticas que destapan el sobrecalentamiento

Los primeros avisos sólidos llegaron de la mano de creadores de contenido especializados en pruebas de rendimiento, que sometieron al OnePlus 15 a benchmarks exigentes como 3DMark Wild Life Extreme, su test de estrés prolongado y Antutu. En teoría, un móvil de esta gama debería ser capaz de completar estas pruebas, aunque recurra a cierta reducción de frecuencia (throttling) para controlarse.

Mientras tanto, en la práctica, pasó todo lo contrario: el OnePlus 15 no fue capaz de terminar los test en varias ocasiones. En 3DMark Wild Life Extreme, por ejemplo, las sesiones se vieron interrumpidas con avisos de sobrecalentamiento, y en el caso del test de estrés, tras varios minutos sometido a carga continua, la app se cerró para evitar que siguiera aumentando la temperatura.

Algo similar ocurrió con Antutu. Un creador relató cómo el terminal empezó la prueba con una temperatura de CPU en torno a 36 ºC y una batería a unos 27 ºC, cifras completamente normales. Sin embargo, a medida que avanzaba el benchmark, el procesador alcanzó unos impresionantes 61,7 ºC mientras la batería superaba los 51 ºC. En ese momento saltó un mecanismo de protección interna del sistema.

La consecuencia de esa protección es muy drástica: el móvil desactiva de golpe todas las aplicaciones salvo el teléfono y los SMS. Literalmente se queda en modo mínimo vital, impidiendo que se siga ejecutando el benchmark. No es el típico throttling suave que reduce un poco las frecuencias; es un corte en seco porque el hardware está fuera de los márgenes seguros.

Los datos de otras comparativas, como las realizadas frente a un iPhone 17 Pro Max, reforzaron la misma lectura. Tras varios ciclos de 3DMark Wild Life Extreme, el iPhone se quedaba en unos 39,5 ºC mientras que el OnePlus 15 escalaba hasta unos 52 ºC. Esa diferencia señala claramente un problema de eficiencia y de disipación en el modelo de OnePlus.

Limitaciones en funciones, cierre de apps y avisos de sistema

Más allá de los números, lo que realmente pone nervioso a cualquier usuario son las consecuencias prácticas de tanto calor. Varios testers han mostrado cómo, al llegar a ciertos umbrales, el OnePlus 15 lanza un aviso de temperatura excesiva y corta funciones como la linterna, el hotspot Wi‑Fi y otras herramientas hasta que el terminal baja a un nivel aceptable.

En algunos casos, el mensaje de advertencia aparece tras unos 8 minutos de estrés continuo en pruebas como 3DMark Extreme, momento en el que el propio sistema operativo tira del freno de mano: cierra el benchmark, limita procesos en segundo plano y deshabilita funciones intensivas para intentar recuperar el control térmico.

Este comportamiento no solo afecta a las pruebas sintéticas: algunos jugadores han reportado que en títulos muy exigentes y con gráficos al máximo, el dispositivo se calienta a un punto en el que deja de resultar cómodo sostenerlo. La situación empeora si se combina juego pesado con carga rápida, un escenario más habitual de lo que parece.

El problema resulta especialmente delicado porque el OnePlus 15 venía promocionando una supuesta cámara de vapor de nueva generación, teóricamente capaz de mejorar de forma notable la disipación. En la práctica, la refrigeración parece insuficiente para contener el empuje del Snapdragon 8 Elite Gen 5 en escenarios prolongados, o bien la gestión térmica por software está mal afinada.

Además, los testimonios subrayan que estas pruebas se realizaron a temperaturas ambiente suaves, por debajo de los 21 ºC. Si en laboratorio ya roza o supera los 50-60 ºC, resulta complicado imaginar su comportamiento en zonas donde en verano se superan fácilmente los 35-40 ºC, como ocurre en muchas regiones de España, y conviene conocer cómo proteger el móvil en altas temperaturas.

El papel del Snapdragon 8 Elite Gen 5 y la eficiencia energética

Buena parte del foco se ha puesto en el corazón del OnePlus 15: el chipset Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm. Este SoC ha demostrado un rendimiento altísimo en pruebas como Geekbench 6, pero a costa de consumir mucha más energía que sus rivales directos.

Comparativas previas frente al Apple A19 Pro, por ejemplo, mostraban que el Snapdragon necesitaba alrededor de un 61 % más de potencia para imponerse en la prueba multinúcleo de Geekbench 6. En números concretos, se hablaba de unos 19,5 W frente a los 12,1 W del chip de Apple, lo que deja claro que la eficiencia no es precisamente su punto fuerte.

Esa demanda energética se traduce en calor, y si el sistema de refrigeración del teléfono no está sobredimensionado para lidiar con ello, la temperatura escala rápidamente y el margen para mantener el rendimiento sostenido se reduce a unos pocos segundos o minutos. Es justo lo que parece estar pasando en las pruebas más duras del OnePlus 15.

Algunos análisis señalan que el modo estándar del dispositivo limita de forma bastante agresiva el comportamiento del procesador, y que solo cuando se activa manualmente el modo de máximo rendimiento pensado para juegos se explota realmente toda la potencia del SoC, accesible desde las opciones de desarrollador.

En el uso cotidiano menos extremo —redes sociales, navegación, fotos, mensajería o incluso juegos algo pesados con sesiones moderadas—, el móvil se calienta, pero suele mantenerse en un rango más o menos razonable. El problema es que un buque insignia se mide también por cómo se comporta al límite, y ahí es donde el OnePlus 15 está quedando señalado.

Actualización de software para contener el sobrecalentamiento

Ante la acumulación de pruebas y quejas, OnePlus ha empezado a mover ficha con el lanzamiento de una actualización de firmware orientada específicamente a corregir el sobrecalentamiento del OnePlus 15. Esta OTA ya está llegando progresivamente a los usuarios y centra sus cambios en la gestión térmica y el comportamiento bajo carga prolongada.

Tras instalar la actualización, las primeras mediciones internas indican una mejora clara en el control de la temperatura: los picos que antes superaban los 52 ºC se reducen ahora a valores más cercanos a los 47 ºC en escenarios de estrés intenso. Sigue siendo un terminal caluroso, pero entra en unos márgenes más aceptables para un chipset de gama alta.

Un detalle importante es que, según estas pruebas, el rendimiento bruto no se resiente de forma apreciable. Los resultados en Geekbench se mantienen estables e incluso el modo de alto rendimiento logra mejores cifras multinúcleo, lo que sugiere que la optimización se ha centrado en mejorar la eficiencia sin recortar a lo bestia la potencia.

En benchmarks gráficos como 3DMark se ha observado también un ligero incremento en los resultados, mientras que en los test de estrés prolongados el comportamiento del móvil se ha estabilizado: tras largos periodos sometido a carga, el terminal reduce su potencia a aproximadamente un 60 % de su máximo, una reacción que entra dentro de lo normal en la mayoría de flagships actuales.

La parte positiva de todo esto es que la actualización parece lograr un buen equilibrio: menos riesgo de apagados, menor probabilidad de cierres forzados por calor y una experiencia de uso más consistente, sin necesidad de sacrificar por completo el rendimiento que vende el dispositivo sobre el papel.

Polémica con reviewers y gestión de la comunicación de OnePlus

Más allá de los aspectos técnicos, el caso del OnePlus 15 también ha dejado un poso de polémica en torno a la relación entre marcas y creadores de contenido. Uno de los reviewers que destapó las cifras más alarmantes, Debayan Roy (Gadgetsdata), explicó que tenía preparada una review completa de batería y cámara, pero que finalmente decidió no publicarla tras la reacción de la compañía a sus críticas.

Según su versión, la marca esperaba únicamente comentarios positivos y no encajó bien que se publicaran capturas y resultados donde se veía claramente que el OnePlus 15 no era capaz de completar Antutu ni 3DMark por exceso de temperatura. Ante esta presión, el creador optó por dejar de hablar del dispositivo y compartir solo la información esencial sobre los problemas térmicos.

Otros analistas y usuarios en redes sociales también han aportado sus propias pruebas, con fotos en las que se observan temperaturas superiores a los 50 ºC durante la carga rápida o sesiones de benchmark, y mensajes del sistema desactivando apps y funciones. Todo ello ha alimentado la sensación de que OnePlus ha intentado controlar la narrativa alrededor del lanzamiento.

En un contexto en el que la comunidad tecnológica está muy atenta y la información corre sola por foros y redes, intentar tapar o minimizar un fallo tan visible suele tener el efecto contrario: más gente interesada en comprobar por sí misma qué está pasando. El resultado es un escrutinio aún mayor del comportamiento térmico del terminal.

Mientras tanto, la empresa no ha emitido grandes comunicados públicos detallando el problema, más allá de la llegada de la actualización de software. La falta de una explicación transparente sobre si se trata solo de un tema de optimización o de un posible límite físico del sistema de refrigeración deja muchas incógnitas abiertas, especialmente para quienes estaban pensando en comprar el dispositivo.

REDMAGIC 11 Pro y 11 Pro+: refrigeración extrema para móviles gaming

En el otro lado del ring encontramos a terminales orientados al gaming como los REDMAGIC 11 Pro y 11 Pro+, que también montan el potente Snapdragon 8 Elite Gen 5 pero acompañados de soluciones de refrigeración mucho más agresivas, pensadas para sesiones de juego largas y sostenidas.

El modelo más llamativo es el REDMAGIC 11 Pro+, que se ha convertido en el primer móvil de producción masiva con refrigeración líquida activa con circulación. Esto significa que no se limita a un simple tubo de calor o una cámara de vapor estática: incorpora un sistema en el que el fluido refrigerante se bombea a través del circuito para extraer calor del procesador y otros componentes, de forma muy similar a los kits de liquid cooling que se usan en ordenadores.

Ya habíamos visto prototipos con ideas parecidas, como el OnePlus 11 Concept con su sistema Active Cryoflux, pero se quedaron en conceptos. El logro de REDMAGIC ha sido llevar esta propuesta a un producto comercial que cualquiera puede comprar, y que se combina con un ventilador integrado en el propio cuerpo del teléfono, algo que ya es marca de la casa en esta familia.

En cuanto a hardware, los REDMAGIC 11 Pro y 11 Pro+ juegan en la liga alta: hasta 24 GB de RAM, hasta 1 TB de almacenamiento, pantalla AMOLED de 6,85 pulgadas con resolución 1,5K y 144 Hz, botones hápticos en el lateral para juegos y un sistema de cámaras con doble sensor trasero de 50 MP (principal con OIS y ultra gran angular), más una cámara frontal de 16 MP escondida bajo la pantalla para no estorbar durante las partidas.

La batería también va en consonancia: 8.000 mAh con carga rápida de 80 W en el REDMAGIC 11 Pro y 7.500 mAh con carga de 120 W cableada y 80 W inalámbrica en el 11 Pro+. Un conjunto claramente pensado para ofrecer muchas horas de juego manteniendo un rendimiento estable, sin que la temperatura se dispare a la primera de cambio.

Disponibilidad y precios del REDMAGIC 11 Pro en Europa

En el mercado europeo, y concretamente en España, por ahora la marca ha confirmado la llegada del REDMAGIC 11 Pro en varias configuraciones de memoria y almacenamiento. El modelo 11 Pro+ con refrigeración líquida activa es el protagonista tecnológico, pero la disponibilidad inicial se centra en el 11 Pro estándar.

Las versiones anunciadas para Europa del REDMAGIC 11 Pro se estructuran de la siguiente manera, con precios pensados para competir fuerte en la gama alta orientada al gaming:

  • 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento: 699 euros
  • 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento: 799 euros
  • 24 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento: 999 euros

Con estas cifras, REDMAGIC se posiciona como una alternativa muy tentadora para quienes priorizan sesiones largas de juego con el rendimiento al máximo, dando por hecho que van a necesitar un sistema de refrigeración superior a lo habitual en los móviles de uso generalista.

¿OnePlus 15 o REDMAGIC 11 Pro para jugar a la máxima tasa de FPS?

Dentro de este contexto, muchos usuarios se están preguntando qué móvil les conviene más para gaming: un OnePlus 15 con especificaciones punteras en pantalla y chip, o un REDMAGIC 11 Pro con una refrigeración claramente más agresiva. La duda es especialmente frecuente en quienes buscan exprimir al máximo la tasa de FPS de sus juegos favoritos.

El OnePlus 15 llega con argumentos muy serios a nivel de ficha técnica: pantalla con tasa de refresco de 165 Hz, chipset Snapdragon 8 Elite Gen 5 de última generación, batería de 7.300 mAh y una tasa de muestreo táctil de 3.200 Hz. Sobre el papel, son características espectaculares para jugar con gran fluidez y respuesta inmediata al tacto.

Por su parte, el REDMAGIC 11 Pro recorta un poco en la pantalla con 144 Hz en lugar de 165 Hz, pero compensa con su sistema de refrigeración con ventilador y, en el caso del 11 Pro+, con la ya mencionada refrigeración líquida activa. Esto hace que, en sesiones largas, pueda mantener mejor el rendimiento sostenido y evitar caídas bruscas de FPS debidas al throttling térmico.

Si las pruebas de estrés que han trascendido del OnePlus 15 se confirman como algo generalizado —aunque la actualización haya mejorado parte del panorama—, el REDMAGIC se perfila como la opción más fiable para quienes vayan a pasar horas seguidas jugando a títulos muy exigentes. Si en cambio el uso va a ser más variado y las sesiones de juego intensas van a ser puntuales, el OnePlus 15, con sus mejoras vía software, puede seguir siendo una opción muy interesante si se priorizan otros aspectos como el diseño o la experiencia general del sistema.

En cualquier caso, la situación actual deja una sensación clara: la carrera por exprimir cada milímetro de rendimiento de los SoC de gama alta ha llegado a un punto en el que la refrigeración ya no es un añadido, sino un elemento central del diseño. Y los problemas de temperatura del OnePlus 15, junto con las soluciones extremas de móviles como el REDMAGIC 11 Pro+, son el mejor ejemplo de ello.

Todo lo ocurrido alrededor del OnePlus 15, con sus pruebas que se frenan por exceso de calor, una actualización necesaria para domar las temperaturas y las comparaciones con móviles gaming mejor refrigerados como el REDMAGIC 11 Pro, deja claro que el gran reto actual en la gama alta Android no es solo ser el más rápido, sino saber mantener ese rendimiento sin quemarse por el camino; quienes vayan a comprar uno de estos dispositivos deberían fijarse tanto en los números de potencia como en cómo gestionan el calor en el mundo real.

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