A lo largo de esta guía vas a ver qué son exactamente los DNS, por qué te interesa cambiarlos en Android, qué opciones de servidores tienes y cómo hacerlo paso a paso según tu versión del sistema. También verás trucos útiles, apps para cambiar DNS de forma rápida y qué hacer si tocas algo que no debes y de repente te quedas sin conexión.
¿Qué es un DNS y cómo funciona en tu Android?
Cuando escribes una dirección como «google.com» o abres tu app de banco, tu móvil no trabaja con esos nombres bonitos, sino con números. Ahí entra en juego el Sistema de Nombres de Dominio (DNS, Domain Name System), que actúa como una agenda de teléfonos gigante: traduce los nombres de dominio que ves a direcciones IP numéricas que las máquinas sí entienden.
Ese trabajo lo hace un servidor DNS. Cada vez que una app o el navegador intenta llegar a una web o a un servicio online, tu Android consulta a ese servidor para preguntarle: «oye, ¿dónde está esta dirección?». El servidor responde con la IP y entonces se establece la conexión. Este proceso pasa continuamente en segundo plano, cada vez que abres webs, aplicaciones o servicios que se conectan a Internet.
Por defecto, tu móvil usa los DNS que le da tu operador de Internet o tu router. Son funcionales, pero no siempre son los más rápidos ni los más respetuosos con tu privacidad. Además, muchos bloqueos a páginas se hacen justamente a través de estos servidores, de modo que cambiar los DNS puede evitar ciertas restricciones.
¿Por qué te conviene cambiar los DNS en Android?
Puede parecer un ajuste muy técnico, pero lo cierto es que cambiar los DNS en Android es un cambio sencillo con efectos muy claros en tu día a día. Hay varios motivos de peso para hacerlo.
Mejorar velocidad y estabilidad de la conexión
Elegir buen DNS ayuda a que las webs respondan antes, haya menos fallos de resolución de dominios y tengas una navegación algo más fluida. No es magia pura, pero es una de esas pequeñas optimizaciones gratuitas que se notan, sobre todo si navegas mucho desde el móvil.
Ganar privacidad frente a tu operadora y algunos servicios
Cada petición DNS deja un rastro muy concreto de por dónde te mueves en la red: qué dominios visitas, a qué horas, desde qué conexión… Con los DNS por defecto, tu operadora (y a menudo grandes proveedores como Google) puede registrar todo ese historial de consultas. No ven el contenido cifrado de lo que haces dentro de cada web, pero sí a qué sitios te conectas.
Si te preocupa mantener un perfil menos expuesto, tiene sentido cambiar a DNS con políticas de privacidad más estrictas. Proveedores como Cloudflare, Quad9, Mullvad o algunos servicios de control de contenido prometen no registrar tu IP o mantener los datos solo el tiempo imprescindible y publican auditorías o políticas muy claras al respecto.
Bloquear rastreadores, publicidad invasiva y dominios maliciosos
Muchas apps de tu móvil incluyen módulos de terceros de analítica y publicidad que funcionan aunque tú no abras nada. Estos componentes generan tráfico en segundo plano hacia servidores de anuncios, servicios de tracking y otras plataformas de medición. Todo ese tráfico se resuelve primero a través del DNS.
Refuerzo de seguridad frente a phishing y webs peligrosas
Algunos proveedores DNS se centran casi por completo en la seguridad. Analizan continuamente listas de dominios asociados a malware, phishing, spyware o redes de bots, y los bloquean a nivel de resolución. Si intentas acceder a una web comprometida que figure en sus listas, la conexión simplemente no se resuelve.
Servicios como Quad9, OpenDNS con filtrado o Cloudflare con perfil familiar funcionan como una especie de cortafuegos ligero a nivel de nombres de dominio. No sustituyen a un antivirus ni a una VPN, pero suponen una capa extra muy útil para evitar caer en webs falsas o descargas sospechosas, tanto en WiFi como, en versiones recientes de Android, con datos móviles.
Evitar bloqueos por DNS y restricciones de contenido
Cuando un gobierno o una autoridad obliga a una operadora a bloquear el acceso a ciertos sitios, lo habitual es que ese bloqueo se haga tocando precisamente los DNS de la operadora. Es decir, el dominio deja de resolverse desde esos servidores, aunque la web siga existiendo.
En muchos casos, con solo cambiar los DNS a un proveedor externo no sujeto a ese bloqueo, vuelves a poder entrar. No es una solución universal a cualquier forma de censura, pero para muchas restricciones básicas basadas en DNS es un truco rápido, gratuito y muy sencillo.
Servidores DNS recomendados para Android

Antes de ponerte manos a la obra, conviene decidir qué servidores DNS vas a usar. Hay muchas opciones, pero algunos destacan por velocidad, privacidad o seguridad. Puedes usar distintos perfiles según lo que más te importe.
Google Public DNS
Es uno de los más conocidos y utilizados en todo el mundo. Google Public DNS apuesta por rendimiento y alta disponibilidad. No es el más privado, pero sí muy estable y fácil de recordar.
Direcciones IPv4 más usadas de Google DNS:
- DNS primario: 8.8.8.8
- DNS secundario: 8.8.4.4
Google también ofrece direcciones IPv6, aunque en Android la mayoría de usuarios se centra en las IPv4 cuando configura manualmente DNS en redes WiFi.
Cloudflare DNS (1.1.1.1) y variantes de seguridad
El DNS de Cloudflare se ha hecho muy popular porque combina gran rapidez y un enfoque fuerte en la privacidad. Según pruebas independientes como DNSPerf, suele situarse entre los más rápidos a nivel global.
Para IPv4, las direcciones principales de Cloudflare son:
- DNS primario: 1.1.1.1
- DNS secundario: 1.0.0.1
Cloudflare promete no registrar permanentemente tu IP ni vender tus datos, y se somete a auditorías externas. Además, ofrece distintos perfiles filtrados (bloqueo de malware, control parental, etc.), muy útiles si quieres bloquear contenido adulto o webs peligrosas desde el propio DNS.
En Android 9 y superiores puedes usar su DNS cifrado mediante nombre de host privado como one.one.one.one. Cloudflare también tiene app oficial para activar su servicio con un toque y crear una especie de VPN DNS.
OpenDNS / Cisco Umbrella
OpenDNS, ahora parte de Cisco, es una opción veterana orientada tanto a usuarios domésticos como a empresas. Destaca por sus opcionales filtros de contenido, control parental y protección frente a malware y phishing.
Direcciones IPv4 típicas de OpenDNS Home:
- DNS primario: 208.67.222.222
- DNS secundario: 208.67.220.220
También existen perfiles como OpenDNS Shield, pensados para bloquear automáticamente cierto contenido (por ejemplo, páginas para adultos), que se pueden aplicar tanto en routers como en dispositivos puntuales, ofreciendo un buen nivel de control sobre lo que se puede visitar desde la red.
Quad9 DNS
Quad9 es un servicio DNS centrado en la seguridad. Su principal objetivo es bloquear dominios maliciosos antes de que tu dispositivo llegue a conectarse, usando listas actualizadas de fuentes de confianza.
Direcciones IPv4 habituales de Quad9:
- DNS primario: 9.9.9.9
- DNS secundario: 149.112.112.112
Es ideal si te preocupa especialmente la protección frente a malware, phishing, spyware o redes de bots. A cambio, puede bloquear algún sitio que no sea realmente peligroso pero esté mal clasificado, algo relativamente normal en cualquier filtrado agresivo.
DNS orientados a privacidad y bloqueo de rastreadores
Si tu prioridad absoluta es cortar el máximo posible de rastreo y anuncios a nivel de red, hay varios proveedores pensados justo para esto. Entre ellos destacan:
- AdGuard DNS (por ejemplo, host dns.adguard-dns.com), especializado en bloquear publicidad, rastreadores y dominios maliciosos.
- Mullvad DNS (como all.dns.mullvad.net o adblock.dns.mullvad.net), gestionado por el equipo de la conocida VPN Mullvad, con una política de no registros muy estricta.
- ControlD / FreeDNS con perfiles familiares (por ejemplo, family.freedns.controld.com), con combinaciones de filtros para adultos, anuncios y malware.
Estos servicios son especialmente interesantes cuando configuras el DNS privado cifrado en Android 9 o superior, ya que unen filtrado, privacidad y cifrado de las consultas en un único ajuste.
Cómo cambiar el DNS en Android 9 y versiones posteriores
Desde Android 9 (Pie), el sistema incorpora una función nativa llamada DNS privado. Con ella puedes configurar un proveedor DNS cifrado mediante TLS que se aplica a todo el tráfico del dispositivo, tanto en WiFi como en datos móviles, siempre que el proveedor sea compatible.
En función del fabricante, las rutas de menús cambian un poco, pero en general los pasos son muy parecidos:
- Abre los Ajustes del teléfono.
- Entra en Red e Internet (en algunos móviles puede llamarse «Conexiones» o similar).
- Busca la opción DNS privado. A veces está dentro de un apartado Avanzado.
- Selecciona Nombre de host del proveedor de DNS privado.
- Escribe el host del servicio DNS que quieras usar. Ejemplos habituales:
- Para Google DNS cifrado: dns.google
- Para Cloudflare DNS cifrado: one.one.one.one
- Para AdGuard: hosts como dns.adguard-dns.com (según el perfil)
- Para Mullvad: all.dns.mullvad.net, adblock.dns.mullvad.net, etc.
- Guarda los cambios y asegúrate de que el modo no queda en Automático, sino en DNS privado con nombre de host.
Al activar esta opción, todas las consultas DNS de tu Android se envían cifradas al proveedor que has elegido, siempre que la conexión lo permita. Si en algún momento tienes problemas de conexión (por ejemplo, alguna red WiFi de un hotel o de la universidad filtra este tipo de tráfico), puedes volver temporalmente a la opción Automático para recuperar el comportamiento por defecto.
Cambiar DNS en Android 8 y versiones anteriores
En Android 8 y versiones previas no existe aún el ajuste de DNS privado a nivel de sistema. Aun así, puedes cambiar los servidores DNS para cada red WiFi a la que te conectes, sin necesidad de root ni apps especiales. Eso sí, no afecta a los datos móviles, solo a las redes WiFi que modifiques.
Los pasos concretos dependen un poco de la capa de cada fabricante, pero la lógica es siempre la misma: pasar la IP a estática, editar la red y rellenar los campos DNS.
- Conecta tu móvil a la red WiFi en la que quieras cambiar los DNS.
- Abre la app de Ajustes del sistema.
- Ve a Redes e Internet (o «Conexiones») y entra en Wi-Fi.
- Mantén pulsada la red a la que estás conectado y elige Modificar red o Administrar ajustes de red. En algunos móviles aparecerá un icono de lápiz para editar.
- Despliega las Opciones avanzadas. Si no ves ese texto, busca el apartado Ajustes de IP.
- En Ajustes de IP, cambia el modo de DHCP a Estático. Esto desbloqueará los campos de IP, puerta de enlace y DNS.
- Desplázate hacia abajo y localiza los campos DNS 1 y DNS 2.
- Escribe en ellos las direcciones de los servidores DNS que quieras usar (por ejemplo, 1.1.1.1 y 1.0.0.1, o 8.8.8.8 y 8.8.4.4).
- Guarda los cambios y espera unos segundos a que se restablezca la conexión WiFi.
Desde ese momento, esa red WiFi concreta usará los DNS que has configurado. Si cambias de WiFi, tendrás que repetir el proceso en cada una si quieres que todas usen los mismos servidores. Para restaurar la configuración original basta con editar de nuevo la red y volver el ajuste de IP a DHCP, o simplemente «olvidar» esa red y reconectarte.
Cómo cambiar los DNS en Android desde los ajustes de WiFi
Aunque ya hemos visto la diferencia entre versiones, es útil tener una visión general del flujo típico que encontrarás al tocar la configuración del WiFi en casi cualquier Android, sobre todo si la capa del fabricante cambia los nombres de los menús.
En la mayoría de móviles, si quieres tocar los DNS de una red WiFi concreta, el proceso se resume en:
- Entrar en la sección de WiFi dentro de Ajustes.
- Tocar o mantener pulsada la red a la que estás conectado.
- Elegir Modificar red o pulsar el icono de edición (lápiz).
- Abrir las opciones avanzadas o el apartado «Ajustes de IP».
- Cambiar IP de DHCP a Estática para desbloquear los campos DNS.
- Rellenar DNS 1 y DNS 2 con los servidores que hayas elegido.
En algunos modelos, las etiquetas pueden ser ligeramente distintas (por ejemplo, «Configuración IP» en vez de «Ajustes de IP»), pero la lógica es idéntica en casi todas las capas de Android.
Apps para cambiar DNS en Android sin complicaciones
Si no quieres ir tocando ajustes de cada WiFi o necesitas cambiar también los DNS que se usan con datos móviles en versiones antiguas de Android, puedes recurrir a aplicaciones específicas. La mayoría lo que hace es crear una interfaz tipo VPN local para redirigir las peticiones DNS, sin necesidad de root.
Entre las más conocidas tienes:
- DNS Changer Pro: permite cambiar fácilmente los DNS tanto en redes WiFi como de datos móviles. Incluye una lista de servidores preconfigurados (Google DNS, OpenDNS, Yandex DNS, Level3, Norton ConnectSafe, DNS.Watch, Comodo Secure, etc.) y también puedes añadir tus propios DNS personalizados.
- Change DNS: pensada para cambiar automáticamente los DNS cuando usas datos móviles o justo al encender el móvil. Es muy útil si quieres sortear restricciones de tu operador móvil o de tu ISP con un par de toques.
- DNS Changer: permite activar o desactivar el cambio de DNS desde una notificación permanente. Además, ofrece protección con PIN y opciones de control parental, así como medidas para evitar que se desinstale fácilmente.
- dnspipe: una de las opciones más completas, con soporte para IPv4 e IPv6, sin anuncios, con bloqueo por PIN y protección contra desinstalación. Es ideal si quieres un control más avanzado sin necesidad de root.
- DNS Change: destaca porque no necesita acceso real a Internet más allá de gestionar la propia interfaz VPN. Esto reduce la posibilidad de que la app recoja datos, ya que su función es solo montar la capa necesaria para redirigir las peticiones DNS.
En todos los casos, recuerda revisar los permisos que das y, sobre todo, entender que al usar una app de este tipo toda tu resolución DNS pasa por ella. Es fundamental elegir herramientas de confianza, actualizadas y con buena reputación.
DNS y otros dispositivos: router, ordenadores y más
Aunque esta guía se centra en Android, el concepto es el mismo para cualquier dispositivo conectado. Puedes cambiar los DNS en Windows, macOS, Linux, iOS e incluso directamente en el router, de forma que todos los equipos de casa pasen a usar esos servidores sin tocarlos uno a uno.
En ordenadores Windows puedes hacerlo desde el Panel de control > Centro de redes > Cambiar configuración del adaptador, entrando en las propiedades de tu tarjeta de red y configurando manualmente los servidores DNS en el protocolo IPv4. Incluso puedes ir un paso más allá y usar PowerShell para automatizar el cambio mediante comandos como Set-DnsClientServerAddress, o ver el resultado con ipconfig -all.
En macOS el cambio se hace desde Configuración del sistema > Red, entrando en la conexión WiFi o Ethernet, y tocando el apartado DNS. En Linux puedes modificar /etc/resolv.conf desde la terminal o gestionar los DNS desde la configuración gráfica de red. Y en iOS, el ajuste se hace por cada red WiFi, desde Ajustes > Wi-Fi > «i» de la red > Configurar DNS > Manual.
Si no quieres ir dispositivo por dispositivo, la alternativa más cómoda es cambiar los DNS en el router. Normalmente basta con entrar en su IP local (algo tipo 192.168.1.1), iniciar sesión, y localizar el apartado de configuración WAN o de Internet, donde suelen aparecer los campos de DNS primario y secundario. Después de guardarlos y reiniciar el router, todos los aparatos conectados en casa utilizarán automáticamente esos servidores.
¿Cómo saber qué servidores DNS son más rápidos?
Si quieres apurar al máximo el rendimiento, puedes comprobar qué DNS son más rápidos para tu ubicación y operador. En ordenador tienes herramientas de benchmarking de DNS que analizan decenas de servidores y te dicen cuáles responden mejor en tu caso concreto.
Algunas de las utilidades más usadas son:
- DNSBenchmark: muy ligera y sencilla de usar. Analiza tanto los servidores públicos como los que tengas configurados (por ejemplo, los de tu operadora). Muestra resultados con gráficos de colores para consultas en caché, no cacheadas y dotcom. Desde la pestaña de datos tabulares y la de conclusiones te ayuda a interpretar qué combinación te conviene más.
- Namebench: desarrollada originalmente por Google, compara diferentes DNS usando tu historial de navegación y conjuntos de datos estándar, ofreciendo resultados más personalizados. Permite ajustar el número de servidores a probar, revisar censura, elegir fuentes de datos (historial o lista de webs populares) y más.
- DNS Performance Test: prueba el rendimiento de distintos DNS usando una base de unas 10.000 webs. Muestra información en gráficos y estadísticas accesibles incluso mientras se está ejecutando el test.
Ten en cuenta que muchas veces los DNS de tu propio operador pueden salir como los más rápidos por pura cercanía en la red. Aun así, puede que prefieras sacrificar un poco de velocidad pura a cambio de más privacidad o filtrado de contenido.
¿Qué pasa si configuras mal los DNS en Android?
Uno de los miedos habituales es «¿y si toco algo y me quedo sin Internet?». Lo más probable si pones mal los DNS (por ejemplo, te equivocas en un número) es que pierdas la capacidad de resolver nombres de dominio: verás que no cargan las webs, aunque el icono de WiFi esté activo.
La solución, eso sí, es muy sencilla:
- Si has tocado los DNS de una red WiFi concreta, vuelve a sus ajustes y pon los Ajustes de IP en DHCP de nuevo, o borra la red («olvidar») y vuelve a conectarte desde cero.
- Si has cambiado el DNS privado en Android 9+, prueba a ponerlo en modo Automático o desactivarlo temporalmente hasta verificar que la conexión vuelve a funcionar.
Como norma general, antes de cambiar nada conviene apuntar en algún sitio los valores originales, por si quieres revertir el cambio exactamente a como estaba. Y si la cosa se complica, siempre puedes reiniciar el móvil y el router o restaurar la configuración de red de tu dispositivo.
Cambiar los DNS en Android es un ajuste rápido, reversible y al alcance de cualquiera, y sin embargo influye directamente en cómo de rápida, privada y segura resulta tu navegación diaria. Entender qué son, qué proveedores existen y cómo configurarlos según tu versión de Android te da margen para afinar tu conexión, reducir el rastreo silencioso de muchas apps y esquivar bloqueos básicos impuestos a nivel de operadora con apenas un par de toques. Comparte este tutorial para que más usuarios conozcan sobre el tema.
