¿Qué es el bloatware?

¿Qué es el bloatware?

Carlos González

Bloatware se podría traducir al castellano como ‘software inflado’, o ‘software de relleno’. Y se denomina así, de forma peyorativa, porque son programas informáticos –aplicaciones, en el caso de dispositivos móviles- que se consideran de escasa o nula utilidad. Y que, por supuesto, vienen preinstalados. Y en el ecosistema Android, el bloatware suele ser producto de las capas de personalización de los fabricantes de teléfonos inteligentes.

El concepto de bloatware ha evolucionado en gran medida. Y lo que anteriormente se consideraba únicamente ‘software inflado’, ahora se considera más bien ‘software de relleno’. La diferencia radica en que anteriormente se consideraba bloatware a las aplicaciones de mayor peso y consumo de recursos que versiones predecesoras sin causar un impacto positivo a los usuarios finales. Ahora, sin embargo, se considera bloatware a toda aquella aplicación preinstalada con escasa o nula utilidad real. Es decir, aplicaciones que parecen estar ahí solo para extender la lista de ‘servicios’ ofrecidos.

Qué es exactamente el bloatware y por qué se considera una molestia aunque parezca enfocado al usuario

El bloatware, a estas alturas, son aplicaciones que como decíamos carecen de una utilidad realmente práctica para el usuario. Algunos fabricantes tienen capas de personalización con un amplio listado de aplicaciones propias, de las cuales pocas parecen realmente enfocadas a favorecer al usuario. Y por tanto, son una potente herramienta de mercadotecnia, pero que realmente son una molestia por diferentes motivos.

El primero, que suponen un gasto innecesario del espacio de almacenamiento del dispositivo; el segundo, porque ocupan un espacio en pantalla en el cajón de apps, en el que pueden ‘perderse’ las apps realmente útiles e interesantes. Y el tercero, aunque podríamos encontrar otros, que suponen un consumo de recursos del sistema que se podría aprovechar de mejor manera. La CPU, la RAM o la conectividad pueden verse afectadas por apps y servicios que el usuario realmente no quiere.

Se han dado casos especialmente graves en que fabricantes, tiempo atrás, instalaban bloatware en los móviles para tomar información sobre los usuarios y el uso de sus dispositivos. Y evidentemente, también hay aplicaciones preinstaladas que sí suponen una diferenciación respecto al software de otros fabricantes. Que sí prestan utilidades interesantes, y que sí pueden afectar a la decisión de compra por el impacto positivo para el usuario final del dispositivo.