Cuando adquirimos un nuevo móvil Android, podemos notar que hay una serie de aplicaciones instaladas por defecto. Algunas corresponden a Google, otras son incorporadas por el fabricante y, en ocasiones, incluso por la propia operadora. Sin embargo, no todas serán realmente útiles para los usuarios y suelen venir acompañadas de juegos promocionales, apps duplicadas y herramientas que nunca vamos a abrir.
Al contrario de aportar valor, generalmente representan un consumo de espacio de almacenamiento importante para apps y archivos, además de cargar procesos en segundo plano, mostrar notificaciones que no nos interesan y hacer que el cajón de aplicaciones se vea saturado. Por ello, queremos enseñarte todas las formas posibles de eliminar, desactivar o limitar las aplicaciones preinstaladas en Android, sin necesidad de ser usuario avanzado y priorizando siempre los métodos más seguros.
Los mecanismos que presentaremos para quitar el bloatware de tu equipo no contemplan contar con acceso al usuario Root como requisito. En ese sentido, cualquier persona podrá ocuparlos para deshacerse de esas apps innecesarias fácilmente. Más adelante también comentaremos qué implicaría hacer root y si merece la pena solo para esto.
¿Qué es exactamente el bloatware en Android?
El Bloatware es una manera que aprovechan tanto el fabricante del sistema operativo, como del dispositivo y la operadora, para incorporar y dar promoción a sus soluciones de software, servicios asociados o acuerdos comerciales. Pueden ser herramientas de copia de seguridad, suites de productividad, apps de streaming o simples accesos directos a tiendas y juegos patrocinados.
En el mundo del PC, bloatware se utilizaba sobre todo para referirse a software enormemente pesado o «hinchado», ya viniera o no preinstalado. En Android, el término ha evolucionado y suele emplearse casi siempre para las aplicaciones que vienen preinstaladas y que el usuario no ha pedido, especialmente cuando no se pueden desinstalar con el método tradicional.
El problema es que, siendo honestos, muchas veces las apps del fabricante solo ocupan espacio y duplican funciones que ya cubren las aplicaciones de Google u otras alternativas que tú prefieras. Tener dos calendarios, dos galerías, dos navegadores o varias apps de notas no suele aportar nada más que confusión y consumo extra de recursos.
Es importante saber que las aplicaciones del sistema se guardan en una partición distinta al resto (la partición del sistema). Por eso, borrarlas o desinstalarlas para tu usuario no siempre libera gran cantidad de espacio en el almacenamiento disponible para tus fotos, vídeos o apps descargadas. Lo que sí ganas es que no arranquen, no se actualicen, no acumulen datos y desaparezcan del cajón de apps, lo que hace tu móvil más ordenado y ligero.
Además, en muchos móviles actuales ya contamos con bastante capacidad de almacenamiento, pero eso no quita que el bloatware consuma memoria, batería y red en segundo plano. Reducirlo al mínimo es una forma eficaz de mejorar el rendimiento general y evitar notificaciones molestas, sin necesidad de hacer cambios drásticos en el sistema.
¿Cómo eliminar aplicaciones preinstaladas en Android?
Si tienes un nuevo móvil y viene con unas cuantas apps preinstaladas que no te interesan en absoluto, hay varias formas de librarte de ellas. Vamos a ir de menos a más complejidad: desde lo que puedes hacer directamente desde los ajustes del propio teléfono, hasta soluciones más avanzadas con ADB y herramientas específicas, siempre priorizando los métodos que no requieren root.
Si intentamos desinstalar estas apps de la manera convencional, es decir, seleccionándolas y arrastrándolas hacia el icono de la papelera o manteniendo pulsado el icono para ver la opción de desinstalar, muchas veces no estará habilitada la opción para borrarlas. En ese sentido, parece que no podemos hacer nada respecto al espacio que ocupan y a su presencia en el cajón de apps.
La buena noticia es que sí es posible eliminar o, al menos, inhabilitar gran parte de ese bloatware, aunque debamos tomar caminos alternativos. Veremos cómo hacerlo desde el menú de aplicaciones, cómo usar métodos sin root con ADB y cómo apoyarnos en herramientas gráficas que simplifican el proceso.
Revisa el menú Aplicaciones del sistema
Como mencionamos antes, al intentar seleccionar y arrastrar una de estas aplicaciones, no aparecerá el icono de la papelera para eliminarla. Sin embargo, algunas de estas apps muchas veces pueden eliminarse a través de la sección Aplicaciones de los Ajustes del Sistema, igual que cualquier otra app descargada desde Google Play.
En ese sentido, despliega la barra de notificaciones y verás el icono del engranaje en la parte superior para entrar a Ajustes. No obstante, en algunas capas de personalización de Android, el acceso directo a Ajustes se encuentra en la pantalla principal o en el cajón de aplicaciones. Una vez dentro, ingresa en el menú Aplicaciones o Apps (el nombre puede variar ligeramente según el fabricante).
De inmediato, busca la aplicación preinstalada que quieres eliminar y verifica si el botón “Desinstalar” aparece habilitado. De ser así, tócalo y procede a la eliminación de la app. Este será el caso, por ejemplo, de algunas apps promocionales, juegos que venían de serie o herramientas de terceros incluidas por acuerdos comerciales.
En caso de que el botón esté deshabilitado o no aparezca, no podrás eliminar la app desde el propio dispositivo con el método tradicional. Pese a ello, podemos tomar acciones para que no aparezca en el cajón de aplicaciones ni se ejecute en segundo plano. En ese sentido, solo tendrás que inhabilitar o deshabilitar la app desde el botón del mismo nombre en el menú de apps.
Para encontrar todas las apps del sistema, puede que tengas que pulsar en Ver todas las apps y posteriormente activar la opción Mostrar sistema en el menú de tres puntos. De este modo verás también los componentes internos y las aplicaciones de fábrica que normalmente están ocultas.
La ventaja de este mecanismo es que podrás olvidarte de la existencia de esa aplicación, puesto que no aparecerá en el menú ni se abrirá por error. Además, si en algún momento te resulta necesaria, podrás traerla de vuelta rápidamente siguiendo el mismo proceso anterior, pero volviendo a habilitarla. Aunque no es una forma de eliminar aplicaciones preinstaladas en Android al nivel de borrar el archivo del sistema, permite tomar acciones seguras y reversibles que evitan riesgos innecesarios.
Lo que ganas al inhabilitar aplicaciones del sistema
Cuando combates el bloatware, en la mayoría de las ocasiones te encontrarás con aplicaciones que no se pueden desinstalar, pero sí inhabilitar. Al inhabilitar una app del sistema, deja de aparecer en el cajón de apps y deja de poder abrirse. Se detiene su ejecución, no se actualiza y se eliminan sus datos de usuario y su caché.
En la práctica, esto significa que esas apps dejan de consumir recursos de CPU y memoria, dejan de enviar notificaciones y liberan el espacio que ocupaban sus datos y actualizaciones. La APK original permanece en la partición del sistema, pero queda inactiva para tu usuario.
La ventaja de inhabilitar es que no corres el riesgo de romper el sistema, ya que Android evita que desactives componentes realmente críticos. Además, siempre puedes revertir la acción volviendo al mismo menú y pulsando en Habilitar si detectas que algo ha dejado de funcionar como esperabas.
Eliminar apps preinstaladas con ADB sin root
El método anterior te valdrá para muchas aplicaciones preinstaladas, pero no todas. Algunas aplicaciones clave del fabricante o del ecosistema de Google pueden tener desactivadas incluso las opciones de inhabilitar. En estos casos, todavía es posible limitar o eliminar su disponibilidad usando comandos ADB (Android Debug Bridge), sin necesidad de root.
Desinstalar apps preinstaladas con comandos ADB es posible, aunque requiere usar un ordenador y seguir ciertos pasos técnicos. La idea es que el sistema deje de tener esas apps instaladas para tu usuario principal (usuario 0), aunque el archivo original siga existiendo en la partición protegida. Técnicamente, el paquete continúa en el sistema, pero no está disponible para el usuario indicado, por lo que no aparece ni se ejecuta.
Un ejemplo típico sería el de YouTube o ciertas herramientas de Google que no quieres tener. A través de ADB puedes ejecutar comandos como:
pm uninstall -k --user 0 com.google.android.youtube
De esta forma, la aplicación desaparece del cajón y queda “desinstalada” para tu usuario, aunque puedes recuperarla más adelante. Este método es especialmente útil para eliminar bloatware resistente sin root, pero es importante tomar precauciones y no tocar paquetes esenciales del sistema.
Universal Android Debloater: elimina bloatware con interfaz gráfica
Esta alternativa para eliminar aplicaciones preinstaladas en Android brinda resultados muy positivos, aunque tendremos que recurrir al ordenador. Universal Android Debloater es una aplicación para Windows, Linux y Mac que sirve como interfaz para la eliminación de bloatware a través de comandos ADB. Es decir, en lugar de enfrentarnos a la consola y escribir comandos uno por uno, tendremos un intermediario con el que simplemente haremos algunos clics.
Su gran ventaja es que incluye listas y perfiles predefinidos que te orientan sobre qué paquetes suelen ser seguros de eliminar en la mayoría de dispositivos, diferenciando claramente entre lo recomendable y lo que conviene no tocar. De este modo reduces mucho el riesgo de eliminar algo crítico.
Antes de comenzar con este proceso debemos activar la Depuración USB desde las Opciones de Desarrollo y tener a la mano el cable USB. Para ello, entra en Ajustes, ve a Acerca del teléfono y toca varias veces sobre Número de compilación hasta que se activen las opciones de desarrollador. Luego, entra en ellas y activa Depuración USB. Ten a mano el cable y, al conectar el móvil por primera vez, acepta en el móvil la petición de permitir la depuración USB desde ese ordenador para autorizar la comunicación.
Adicionalmente, deberás instalar Universal Android Debloater y también los drivers ADB de acuerdo con tu sistema operativo. Puedes descargar las Platform-Tools oficiales desde los siguientes enlaces: Windows, Linux o Mac. Una vez descomprimido el paquete, Universal Android Debloater usará estos componentes para comunicarse con tu teléfono.
De inmediato, conecta el móvil al ordenador y espera a que finalice el trabajo de reconocimiento. Luego, ejecuta Universal Android Debloater y, al cabo de unos segundos, la aplicación también reconocerá el móvil. Así, se desplegará en la interfaz la lista de aplicaciones que tienes en tu dispositivo y solo tendrás que hacer clic en el botón «Uninstall» junto a cada una de las que quieras eliminar para tu usuario. El programa suele indicar con colores o etiquetas qué paquetes son seguros, cuáles conviene revisar con más calma y cuáles es mejor no tocar.
Cabe resaltar que, el programa también admite la selección de múltiples elementos para luego eliminarlos por lotes. Esto es excelente si estás decidido a deshacerte de absolutamente todo el bloatware posible: bastará con hacer clic en cada casilla y luego hacer clic en «Uninstall selection». Aun así, se recomienda ir poco a poco, probar el teléfono durante un tiempo y asegurarte de que todo funciona correctamente antes de seguir eliminando más apps.
ADB manual y otras herramientas relacionadas
Si prefieres tener un control todavía más fino, puedes usar directamente ADB desde la terminal. El flujo básico consiste en conectar el móvil, verificar que el dispositivo aparece con el comando adb devices y, a continuación, usar adb shell para entrar en la consola del teléfono.
Desde ahí, puedes listar las aplicaciones instaladas y sus nombres de paquete con comandos como pm list packages o filtrando por palabras clave, y luego desinstalar para el usuario 0 con el comando:
adb shell pm uninstall -k --user 0 nombre.del.paquete
Para saber el nombre exacto del paquete, muchas guías recomiendan instalar apps como App Inspector en el móvil, que te muestran esta información de forma muy clara. Otra opción es abrir la página de la app en Google Play desde el navegador y fijarte en lo que aparece tras «id=» en la URL, que suele ser el nombre del paquete.
En caso de que te arrepientas, puedes restaurar una app eliminada mediante el comando:
adb shell cmd package install-existing nombre.del.paquete
De este modo no tienes que descargar nada de nuevo, porque la APK sigue residiendo en la partición del sistema. Todo este proceso se puede hacer también con herramientas gráficas como ADB AppControl, que, aunque no es estrictamente necesaria, simplifica la gestión para quienes no se sienten cómodos con la línea de comandos.
¿Vale la pena hacer Root solo para eliminar bloatware?
Acceder al usuario Root del sistema siempre será una opción sobre la mesa, sin embargo, en estos momentos no es tan simple ni tan recomendable como antes para la mayoría de usuarios. Existen métodos para obtener root en muchas marcas y modelos, pero suelen implicar desbloquear el bootloader, seguir tutoriales complejos y aceptar riesgos adicionales.
En la web existen decenas de mecanismos que prometen activar el usuario Root, pero siempre dependerán de la marca y el modelo del móvil. Así, se tratará de un proceso de ensayo y error hasta encontrar la forma que funcione, y no siempre es posible en todos los dispositivos. Además, muchos de esos métodos quedan obsoletos con nuevas actualizaciones del sistema.
Adicionalmente, es de resaltar que, en la tienda de aplicaciones hay muchas apps que prometen rootear el equipo con un solo toque y todas son engañosas o peligrosas. La verdad es que el acceso a Root es algo no permitido por Google, y en ese sentido, este tipo de apps van en contra de las normas y son un foco de malware potencial. Pero, además, hay muchas apps similares en internet y estas pueden resultar mucho más peligrosas al no pasar por ningún control.
Con acceso root sí podrías eliminar completamente las aplicaciones del sistema borrando sus archivos de la partición protegida, pero eso no quiere decir que vayas a ganar una gran cantidad de espacio adicional para tus datos. El principal beneficio sería tener un sistema extremadamente limpio y sin componentes que no usas, a costa de una mayor complejidad y riesgo.
Si bien puede ser beneficioso acceder a Root, sobre todo para eliminar aplicaciones preinstaladas en Android hasta el último archivo, el camino puede ser complicado y conllevar pérdida de garantía, inestabilidad o bloqueos si se comete algún error. Por ello, lo mejor será ocupar las alternativas que recomendamos antes y dejar el root para perfiles muy avanzados que realmente sepan lo que están haciendo y necesiten ese nivel de control.
En la práctica, para el usuario medio, los métodos sin root basados en desinstalación, inhabilitación y ADB son más que suficientes para disfrutar de un móvil mucho más limpio, con menos procesos en segundo plano, menos notificaciones molestas y un aspecto más ordenado en el cajón de aplicaciones.
Adoptar un enfoque progresivo, empezando por quitar lo que el sistema permite, inhabilitar lo prescindible y usar ADB o herramientas como Universal Android Debloater para lo más resistente, te permitirá reducir al mínimo el bloatware sin comprometer la estabilidad del dispositivo. Con unos pocos ajustes bien realizados, tu móvil puede pasar de estar lleno de iconos que no usas a mostrar solo las aplicaciones que realmente te interesan.