Navegador Comet: la propuesta con IA de Perplexity a prueba

  • Comet integra un asistente que actúa en la web, automatiza tareas y entiende el contexto de tus pestañas.
  • Brilla en modo agéntico (hojas de cálculo, flujos entre servicios), pero es lento en tareas cotidianas.
  • Privacidad local con matices: envía contexto mínimo cuando la petición lo requiere; los permisos profundos exigen cautela.
  • Introduce riesgos nuevos de seguridad (secuestro del agente, inyección de prompts); para datos sensibles, mejor un navegador clásico.

Navegador Comet con IA de Perplexity

Comet, el navegador con IA de Perplexity, ha levantado mucha polvareda: algunos lo califican de soplo de aire fresco y otros lo miran con desconfianza por los nuevos riesgos que introduce. Si te preguntas si merece la pena cambiar el navegador predeterminado para probar algo distinto, aquí tienes un análisis a fondo, con pruebas reales y opiniones encontradas.

La idea tras Comet es clara: pasar del navegador pasivo al que actúa contigo. No se limita a mostrar páginas; entiende lo que hay en pantalla, resume contenidos, abre enlaces, organiza pestañas, redacta correos y hasta completa procesos de compra. Pero, como verás, no todo brilla por igual y conviene entrar con los ojos bien abiertos.

Qué es Comet y qué propone exactamente

Comet es un navegador basado en Chromium con un asistente de IA nativo en una barra lateral. A simple vista cuesta distinguirlo de Chrome: interfaz familiar, compatibilidad con las mismas extensiones y una curva de aprendizaje casi nula. La diferencia clave es ese botón de Asistente que se abre en el lateral y desde el que puedes hablarle de la página actual o pedirle que actúe.

La propuesta es “AI‑first”: la IA no es un añadido como en otros navegadores, sino el núcleo alrededor del que gira la experiencia. El asistente ve lo que hay en la pestaña, entiende el contexto y puede ejecutar acciones encadenadas. Es decir, no solo responde, también hace.

En sus primeras versiones el acceso fue por invitación y con planes de pago altos (hubo un nivel “Max” muy caro), pero desde octubre de 2025 el navegador de escritorio se puede usar gratis. La apuesta de Perplexity es expandir su base de usuarios apoyándose en funciones de IA premium para quien quiera más potencia.

Un detalle de uso importante: la barra de direcciones está orientada al buscador de Perplexity por defecto. Puedes seguir buscando en Google, pero implica un clic extra respecto a Chrome. Si tu flujo gira en torno a Google, lo notarás.

Instalación, primer arranque e importación

El onboarding es muy directo: tras una animación inicial, deslizas para aceptar términos y el navegador te ofrece importar marcadores, contraseñas y demás desde otros perfiles. Funciona como en cualquier Chromium moderno.

También te permite personalizar el perfil con un nombre y un avatar, algo más manual que en Chrome si sueles sincronizar con tu cuenta de Google. En un par de pasos, tienes todo operativo y ya puedes abrir la barra lateral del Asistente.

La sensación inicial es de “Chrome con esteroides”. La interfaz es casi idéntica, las extensiones de la Chrome Web Store van como la seda y recuerda a otros navegadores alternativos a Chrome, y, salvo por la presencia de la IA, no hay fricción al cambiar.

Cómo trabaja el Asistente dentro de las páginas

La magia de Comet es que “ve” la web que tienes delante y actúa. Puedes pedirle que resuma una noticia extensa, que te diga qué canción suena en un vídeo, que te lea el pulso de los comentarios de YouTube, que abra enlaces relacionados o que cree un evento en tu calendario a partir de lo que estás leyendo.

En Gmail, por ejemplo, archiva correos, redacta borradores y busca ajustes. En una prueba real, archivó un email a la primera (algo más lento que hacerlo a mano), redactó un mensaje sin enviar (se olvidó del destinatario) y localizó un ajuste concreto en Configuración desplazándose por la interfaz con bastante acierto.

Cuando le pides que navegue por ti, muestra su proceso abriendo pestañas como lo harías tú. Puedes parar la acción si no te convence, y verás el “aura” de actividad sobre la página mientras la IA identifica elementos, hace clic, completa campos o filtra resultados. Se siente natural, aunque no siempre sea veloz.

Funciones de IA en páginas web con Comet

Casos reales que ponen a prueba a Comet

Búsqueda de hoteles en Booking. Se le pidió: “hoteles en Andorra para 2 adultos y 2 niños de 2 años, puente de diciembre, por La Massana”. La IA entendió el contexto festivo y situó las fechas de forma razonable, ajustó el número de huéspedes correctamente y lanzó la búsqueda. Tardó entre 1 y 2 minutos en completar el flujo y después abrió los cinco primeros resultados en pestañas nuevas con rapidez.

Explorando productos en IKEA. Se probó con “escritorios elevables” y se pidió abrir en pestañas nuevas solo los modelos con motor eléctrico. Lo clavó a la primera. Detalle interesante: en la página de resultados no se indica si un escritorio es manual o eléctrico, así que la IA tuvo que entrar en cada ficha de producto para confirmarlo.

Gestión de enlaces y pestañas. Además de abrir resultados en lotes, puede cerrar pestañas, agruparlas por tema o dejar marcados los enlaces útiles. Es especialmente útil cuando te pierdes entre decenas de páginas y necesitas pegar un “barrer” rápido.

Modo agéntico: cuando Comet brilla de verdad

El salto cualitativo llega cuando conectas tus servicios (si le das permiso): Gmail, Google Calendar, Slack, Google Sheets, etc. En pruebas reales, Comet fue capaz de crear una hoja de cálculo de Google, listar titulares de un sitio web a partir de una fecha concreta y añadir una breve descripción para cada noticia, todo ello en aproximadamente un minuto. En propuestas como Opera One ya se exploran usos similares de la IA integrada.

Desde ahí, las posibilidades se disparan: extraer datos masivos de varias webs, enviar mensajes por WhatsApp Web basados en información capturada, crear colecciones en Shopify, o encadenar flujos entre Notion, Slack y Hojas de Cálculo sin tocar una sola extensión.

Este es el terreno donde la IA integrada tiene más sentido. Para procesos repetitivos y tediosos, el asistente reduce tiempos de manera notable. No obstante, requiere conceder acceso profundo a tus cuentas, y eso no es baladí.

Búsqueda conversacional, memoria y contexto

La búsqueda en la omnibar devuelve respuestas conversacionales con fuentes, al estilo Perplexity, en vez de una lista de enlaces. Si estás investigando, es una forma cómoda de ir directo a lo relevante y luego profundizar en las citas.

Interfaz del navegador Comet con asistente

La memoria contextual marca otra diferencia: el asistente recuerda lo que has preguntado en otras pestañas y puede cruzar información. Por ejemplo, comparar especificaciones entre dos productos abiertos o sintetizar los puntos clave de varios artículos que tengas en diferentes pestañas.

También puedes crear atajos personalizados del tipo “/buscar-ofertas” o “/actualizar-hoja”, para repetir flujos habituales con una sola instrucción, sin tirar de scripts externos.

Privacidad: qué se guarda y qué se envía

Perplexity sostiene que tus datos de navegación se almacenan ampliamente en local en tu propio dispositivo: historial, cookies, pestañas abiertas, permisos del sitio, información técnica del sistema, extensiones, contraseñas, métodos de pago y configuración del perfil. Este enfoque permitiría ofrecer recomendaciones, gestión de pestañas y ayuda con IA sin enviar tu actividad a servidores remotos.

Ahora bien, cuando haces una consulta que requiere contexto personal, Comet transmite datos mínimos y relevantes a los servidores de Perplexity para atender la petición. Esas consultas se pueden borrar del historial o hacerlas en incógnito para que se queden solo en local.

El dilema está en el nivel de acceso que puede llegar a pedir el asistente. Si le concedes permisos a Google o Slack, Comet puede crear eventos, responder correos o incluso leer canales y crear nuevos en Slack. Impresiona por lo útil… y da respeto por lo que implica. Muchos lo ven como un “Caballo de Troya” que abre el ecosistema: por usar Gmail, ¿solo Google debe poder ofrecerte herramientas de IA? Con Comet, esa frontera se difumina.

Seguridad: los riesgos reales que conviene valorar

La misma autonomía que hace potente a Comet introduce vectores de ataque nuevos. Investigadores reportaron “CometJacking”, un escenario en el que una web maliciosa puede, mediante un enlace, secuestrar al asistente y forzarle a interactuar con otras pestañas, extrayendo información sensible de Gmail, Calendario u otros servicios abiertos.

También se ha descrito inyección indirecta de prompts: si una página incluye instrucciones ocultas en su contenido, al pedirle al asistente que la resuma podrías activar órdenes no deseadas, desde filtrar datos hasta abrir conexiones externas. Es el viejo problema del “prompt injection”, pero amplificado por un agente que tiene manos dentro del navegador.

Perplexity responde con parches y con su enfoque de datos locales, pero hay que ser francos: el modelo de seguridad de un navegador clásico lleva más años madurando y la confianza ciega en un agente autónomo no es buena idea para tareas críticas. Para banca, email corporativo o información muy sensible, la prudencia manda.

Rendimiento, velocidad y modo voz

Comet de Perplexity.

Usado como sustituto total de tu navegación diaria, Comet puede desesperar. En tareas sencillas es más lento que hacerlo a mano, especialmente cuando la IA tiene que inspeccionar la interfaz, hacer clics y desplazarse. El consumo de recursos sube cuando el asistente está activo y, aunque es estable, no destaca por ser ligero.

El modo de voz es rápido respondiendo, pero no está tan “pegado” a la web como la experiencia de texto. Se entrecorta a veces y no alcanza el nivel conversacional de ChatGPT o Gemini Live. Es útil para acciones básicas, pero todavía le falta para que fluya una conversación larga sin fricciones.

En el otro extremo, el modo agéntico sí ahorra tiempo: crear documentos, automatizar flujos o recopilar información de varias fuentes se ejecuta en minutos. La clave es elegir bien cuándo tiene sentido pedir ayuda a la IA y cuándo ir a tiro hecho con el ratón.

Comet frente a Chrome y Safari

La comparación corta sería: Chrome y Safari son más rápidos y pulidos; Comet es más listo. Si mides la experiencia por velocidad pura, Chrome sigue al frente. Si valoras la automatización nativa y el contexto cruzado entre pestañas, Comet abre una puerta nueva, similar a Arc Search.

Característica Comet (Perplexity) Google Chrome Safari
Base Chromium con IA integrada Chromium con IA añadida Motor WebKit, foco en eficiencia
Búsqueda Conversacional con citas Lista de enlaces tradicional Integrada con ecosistema Apple
Automatización Alta, agente actúa en la web Baja, extensiones necesarias Baja, atajos y extensiones
Privacidad Datos de navegación en local Telemetría y anuncios Enfoque restrictivo por defecto
Riesgos Nuevos vectores (agente) Modelo maduro y conocido Modelo maduro y cerrado
Extensiones Compatibles con Chrome Ecosistema completo Menor variedad

Lo que opinan los usuarios: entusiasmo y cautela

Hay quien lo ha cambiado por Chrome como navegador por defecto, encantado con el asistente que resume, abre enlaces relacionados, organiza pestañas y automatiza tareas que, de otro modo, implican una buena ristra de clics. Para esas personas, “es lo que Chrome sería con Gemini fully loaded”.

Otros se quejan de la lentitud en el día a día y de los permisos invasivos. El listado de accesos que solicita para Gmail, Calendar o Slack impresiona y no es trivial concederlos con alegría. También hay voces que, tras ver análisis críticos en YouTube, lo perciben como “más turbio que bueno”.

Una parte de la comunidad lo ve como antesala de lo que vendrá: navegadores que entienden la web y actúan. Pero, a corto plazo, recomiendan reservarlo para tareas no sensibles y escenarios donde brilla el modo agéntico.

Navegador Comet de Perplexity.

Preguntas frecuentes que te harás antes de probarlo

¿Es gratis? Sí, el navegador y sus funciones principales se pueden usar sin pagar. La monetización viene de planes Pro/Max con modelos más potentes y extras avanzados.

¿Funcionan mis extensiones de Chrome? Al estar basado en Chromium, sí. Puedes instalar desde la Chrome Web Store y conservar tus hábitos de siempre.

¿Es seguro usarlo ahora mismo? Para tareas sensibles, mejor mantener un navegador tradicional. Perplexity ha parcheado fallos, pero el diseño agéntico implica riesgos distintos. Para investigación, compras o automatización ligera, es perfectamente usable con cabeza.

¿Hay versión móvil? Hay planes para iOS y Android, aunque no hay fecha oficial cerrada. Las apps que veas por ahí que no sean de Perplexity son de terceros.

¿Para quién merece la pena hoy?

Si eres early adopter o te encanta trastear con IA, adelante: te va a ahorrar tiempo en tareas repetitivas, en investigación y en recopilar datos entre múltiples sitios. Te servirá también para diseñar pequeños flujos automáticos sin tocar código.

Si trabajas con información crítica o en un entorno corporativo regulado, úsalo con cautela y en escenarios controlados. Mantén banca, correo corporativo y datos sensibles en un navegador clásico hasta que el modelo de seguridad de Comet madure más.

Si te preocupa la privacidad por encima de todo, quizás no sea tu herramienta principal todavía. Aunque su enfoque de almacenamiento local es atractivo, los permisos profundos y los nuevos vectores de ataque requieren confianza gradual.

La sensación es que Comet adelanta el futuro del navegador: uno que entiende lo que haces, recuerda el contexto y se pone manos a la obra. En flujos agénticos la mejora es tangible; en la navegación cotidiana, el sobrecoste de tiempo y recursos se nota. Lo inteligente es combinarlo con tu navegador tradicional: usa Comet cuando quieras automatizar y exprimir su IA, y vuelve a Chrome o Safari para lo rutinario y lo más sensible.

Navegador Comet de Perplexity.
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