Si llevas tiempo buscando una alternativa de código abierto a Evernote o Google Keep que cuide de tu privacidad, es muy probable que el nombre de Joplin te haya salido por todas partes. No es casualidad: combina cifrado, sincronización entre dispositivos, soporte multiplataforma y un montón de funciones avanzadas sin obligarte a pasar por caja.
Ahora bien, el mundo de las notas seguras no se acaba en Joplin. Hay todo un ecosistema de aplicaciones de notas privadas, muchas de ellas cifradas de extremo a extremo, que compiten por convertirse en tu bloc digital definitivo: Standard Notes, Notesnook, Cryptee, Simplenote, Laverna, QOwnNotes, Anytype y compañías como EdrawMind cuando necesitas algo más visual. Vamos a poner orden en todo esto y ver dónde encaja exactamente Joplin y qué alternativas reales tienes si lo que quieres es mantener tus apuntes a salvo de miradas ajenas.
Privacidad y amenazas: por qué necesitas una alternativa abierta para notas privadas
Cuando usas servicios tipo Evernote, Google Keep, OneNote o cualquier app propietaria, suele ocurrir que tus notas acaban almacenadas en servidores de terceros sobre los que no tienes control real. Aunque muchas de estas plataformas prometen seguridad, al final estás confiando en que no cambien sus condiciones, no moneticen tus datos y no haya filtraciones.
El primer criterio que suelen plantear estas guías es que los clientes de notas sean totalmente de código abierto. Solo así es posible revisar el código, detectar puertas traseras, validar que el cifrado está bien aplicado y, en general, confiar algo más en que la aplicación hace lo que dice que hace.
El segundo punto clave es que, si la app ofrece sincronización, esta sincronización debe estar protegida con cifrado de extremo a extremo. Es decir, que tus notas se cifren en tu dispositivo con una clave que solo tú posees, viajen cifradas y se almacenen cifradas en el servidor, de forma que ni el proveedor pueda leer el contenido.
Por último, se exige que puedas exportar tus notas a formatos estándar. Nada de bloquearte dentro de un formato propietario opaco. Si mañana te quieres ir de esa app, deberías poder llevarte tus contenidos sin dramas a otra herramienta compatible con Markdown, JSON, PDF o formatos similares.
Soluciones basadas en la nube: Standard Notes, Notesnook, Joplin, Cryptee y compañía
Dentro de las aplicaciones de notas abiertas que se sincronizan con la nube, hay varios proyectos que se han ganado la confianza de la comunidad. Cada uno tiene su propio equilibrio entre privacidad, facilidad de uso y potencia de edición, así que conviene conocer sus matices antes de decidirte.
Standard Notes: privacidad por bandera, pero funciones recortadas en la versión gratuita
Standard Notes se ha posicionado durante años como una de las opciones más serias para quien prioriza la privacidad por encima de todo. Todo gira en torno al cifrado de extremo a extremo y al control sobre los datos: puedes incluso alojar tu propio servidor para no depender de la infraestructura del proveedor.
Desde abril de 2024, el proyecto se ha integrado en Proton AG, la empresa detrás de servicios como Proton Mail o Proton Drive. Esta unión refuerza su enfoque en la seguridad y en el respeto a la privacidad, aunque algunas personas se preguntan cómo afectará esto a largo plazo a su modelo de negocio y a las funciones gratuitas.
La app permite escribir en texto plano, texto enriquecido y Markdown, utilizar etiquetas, agrupar notas en blocs y acceder a todo ello desde escritorio, móvil y navegador. Su diseño minimalista gusta mucho a quien quiere algo limpio, rápido y sin complicaciones.
El problema que señalan bastantes usuarios es que la versión gratuita se queda corta. Echan en falta opciones básicas como negritas cómodas, gestión avanzada de imágenes o extensiones potentes sin tener que pasar al plan de pago. Frente a alternativas como Joplin, muchos tienen la sensación de que Standard Notes se queda en una “buena app básica” y poco más.
Aun así, si tu prioridad absoluta es que tus notas estén cifradas y el servicio tenga un historial claro en materia de seguridad, Standard Notes sigue siendo una alternativa muy digna a Joplin, sobre todo si estás dispuesto a pagar por las funciones extra.
Notesnook: cifrado extremo, interfaz cuidada y código abierto
Dentro del grupo de apps modernas para notas seguras, Notesnook ha ganado visibilidad a base de combinar cifrado de extremo a extremo, código abierto y una experiencia de uso bastante pulida. Puedes crear todo tipo de notas, usar bloques de código, Markdown, formato enriquecido y agruparlo todo en cuadernos.
Una de sus bazas es que permite proteger notas individuales con contraseña, algo muy útil si quieres aislar cierta información especialmente sensible dentro de un mismo entorno. Además, las aplicaciones cliente están publicadas como software abierto en GitHub, de modo que cualquiera puede auditar o incluso personalizar partes del código.
Notesnook ofrece sincronización automática entre dispositivos y se centra mucho en que la organización mediante etiquetas y blocs de notas sea sencilla. En términos de usabilidad general, muchos lo perciben como un punto intermedio entre Standard Notes (muy minimalista) y Joplin (más potente pero también algo más técnica).
Si buscas una app que priorice la privacidad y el cifrado pero con una interfaz más amigable para el usuario medio, Notesnook es una alternativa muy interesante a Joplin, especialmente si no necesitas toda la flexibilidad extrema que aporta este último.
Joplin: la alternativa abierta a Evernote con notas privadas y cifrado
Joplin nació como un proyecto modesto y se ha convertido en una de las alternativas de código abierto más completas a Evernote. Permite tomar notas, gestionar listas de tareas, adjuntar archivos, capturar páginas web y sincronizar todo ello entre dispositivos sin depender de una nube propietaria concreta.
Su base se apoya en notas en Markdown que puedes editar tanto en modo texto como con un editor de formato enriquecido. La interfaz se organiza en tres columnas en escritorio: a la izquierda las libretas (cuadernos) y sublibretas, en el centro la lista de notas y a la derecha el panel de edición y vista previa. En móviles se adapta al formato de pantalla, manteniendo la misma filosofía de estructura.
Una gran ventaja es que Joplin es totalmente gratuito y de código abierto. No hay funciones críticas bloqueadas tras un muro de pago, aunque existe Joplin Cloud como servicio de sincronización y colaboración de pago para quien quiera algo gestionado por el propio equipo del proyecto. Pero si prefieres, puedes sincronizar usando Dropbox, OneDrive, Nextcloud, WebDAV, S3, un servidor Joplin propio o incluso una carpeta local que luego sincronices con otras herramientas.
En cuanto a seguridad, Joplin soporta cifrado de extremo a extremo opcional utilizando una clave maestra que estableces tú. Los datos se cifran en tu dispositivo, viajan cifrados y se guardan cifrados en el servicio de sincronización que elijas. Desde 2023 también ha añadido bloqueo biométrico de la app en Android e iOS, aunque conviene tener claro que la protección por PIN o contraseña de la aplicación en sí sigue siendo limitada en comparación con otros proyectos.
Su flexibilidad llega también al área de extensiones: soporta plugins para añadir funciones avanzadas, desde integración con Jira a mejoras en el editor. Y uno de sus complementos estrella es el Web Clipper, una extensión para Chrome y Firefox que te deja capturar páginas completas, contenido simplificado tipo modo lectura, solo el texto seleccionado o incluso una captura de pantalla, todo ello enviado directo a tu libreta favorita.
Cryptee: notas y documentos cifrados en la web, con base europea
Cryptee se ha ganado la simpatía de muchos usuarios que buscan una experiencia de notas y documentos cifrados muy sencilla, basada en el navegador y con almacenamiento en la Unión Europea. Se presenta como una aplicación web progresiva (PWA), lo que significa que puedes usarla en prácticamente cualquier dispositivo moderno sin necesidad de app nativa para cada plataforma.
Su enfoque principal es el cifrado local: los datos se cifran en tu dispositivo antes de subir a sus servidores, y su infraestructura está construida con la privacidad como prioridad. Ofrece un plan gratuito con 100 MB de almacenamiento y planes de pago escalables, como 10 GB por 3 euros al mes, 400 GB por 9 euros al mes y hasta 2 TB por 27 euros mensuales.
Algunos usuarios que empezaron con Joplin o Standard Notes han acabado cambiándose a Cryptee porque les resulta más directa y menos enrevesada para el día a día, manteniendo un cifrado robusto y un modelo de negocio claro. Si no quieres complicarte configurando sincronizaciones externas y prefieres algo “llave en mano”, es una candidata a tener en el radar.
Eso sí, a diferencia de Joplin, no te ofrece tantísima capacidad de personalización, plugins o elección de proveedor de almacenamiento. La gracia de Cryptee es precisamente que se lo da casi todo hecho al usuario medio, a cambio de aceptar sus límites de espacio en el plan gratuito y su estructura de precios.
Aplicaciones de notas locales: cuando no quieres nada en la nube

Para quienes prefieren que sus notas no salgan jamás del dispositivo, existen opciones más radicales basadas en almacenamiento puramente local. La estrella en este campo, aunque con un perfil muy técnico, es Org-mode, el veterano sistema de notas y organización de Emacs.
Org-mode permite crear notas, listas de tareas, agendas, tablas y documentos complejos usando solo texto plano estructurado. Su potencia es enorme, pero requiere aprender su sintaxis y acostumbrarse al entorno Emacs, lo que para un usuario medio puede resultar bastante cuesta arriba.
La ventaja de este enfoque es que mantienes el control absoluto sobre tus datos al estar todo en archivos locales, normalmente sincronizables mediante herramientas genéricas como Git, Syncthing o similares. La desventaja está clara: no tienes esa experiencia “lista para usar” tipo Joplin o Cryptee, ni aplicaciones móviles tan amigables.
Si te mueves en entornos Linux, valoras el texto plano y te apetece invertir tiempo en aprender una herramienta casi infinita, Org-mode sigue siendo una referencia absoluta como bloc de notas local y sistema de organización personal. Para el resto de mortales, suele ser más razonable optar por apps como Joplin o QOwnNotes.
Otras apps de notas de código abierto a tener en cuenta
Más allá de los grandes nombres centrados en privacidad extrema, existen otras aplicaciones de notas abiertas que ofrecen experiencias muy diferentes. Algunas son minimalistas y ligeras, otras apuestan por la colaboración y otras se acercan al concepto de “espacio de trabajo todo en uno”.
Simplenote: minimalismo extremo, ahora con código abierto
Simplenote es una de las veteranas en el terreno de las notas en la nube, conocida por su interfaz limpia, sincronización rápida y prácticamente cero distracciones. Durante mucho tiempo fue un proyecto cerrado, pero en los últimos años su código se ha publicado como open source, permitiendo que cualquiera lo revise o incluso lo modifique.
La app soporta Markdown básico, historial de versiones y etiquetado sencillo. La sincronización entre dispositivos suele ser impecable, y su rendimiento en móviles y escritorio es excelente. Eso sí, no es una herramienta pensada para cifrado fuerte o para montar sistemas muy complejos de organización.
Si solo quieres apuntar ideas rápidas, listas cortas y notas sin florituras, Simplenote puede ser más que suficiente. Pero si tu prioridad es la privacidad con cifrado extremo, o necesitas estructuras más ricas de documentos, se queda claramente por detrás de Joplin, Notesnook o Standard Notes.
Laverna: alternativa web a Evernote con enfoque en privacidad
Laverna fue durante un tiempo una de las alternativas web más comentadas a Evernote, con un fuerte foco en mantener los datos del usuario del lado del cliente. Se ejecuta en el navegador, utiliza indexedDB como almacenamiento local y permite tomar notas con Markdown, atajos de teclado y una interfaz bastante sobria.
Incluye cifrado de extremo a extremo para proteger el contenido, de manera que solo las personas autorizadas pueden acceder a las notas cifradas. Esto la hacía atractiva para quienes buscaban una app web independientemente del sistema operativo.
Sin embargo, con el tiempo ha ido perdiendo protagonismo frente a proyectos más activos como Joplin, Notesnook o Cryptee. Aun así, sigue siendo un ejemplo interesante de cómo montar un entorno de notas privado directamente en el navegador.
QOwnNotes: notas locales integradas con Nextcloud
QOwnNotes es muy popular entre usuarios de Linux que quieren una aplicación ligera, centrada en el uso offline y con buen encaje con Nextcloud Notes. Guarda las notas en archivos de texto plano (generalmente Markdown), lo que facilita tener siempre una copia local editable con otras herramientas.
Su integración con Nextcloud permite sincronizar las notas entre dispositivos y colaborar con otras personas que usen el mismo entorno. Cuenta además con funciones avanzadas de personalización, un gestor de tareas integrado y guardado automático, de forma que rara vez pierdes trabajo.
Para quien ya tiene su propia nube Nextcloud o está acostumbrado a trabajar con repositorios de archivos locales, QOwnNotes ofrece una experiencia muy flexible, sin atarte a formatos propietarios. Eso sí, la curva de aprendizaje es algo mayor que en apps más “amigables” para el gran público.
Anytype: notas, base de conocimientos y mucho más
Anytype da un paso más allá del concepto clásico de notas para presentarse como un espacio de trabajo modular en el que puedes construir casi cualquier cosa: un bloc de notas, una base de conocimientos personal, un rastreador de hábitos, una pequeña base de datos…
Su interfaz se basa en bloques que puedes combinar a tu gusto, y todo el contenido (texto, código, imágenes, etc.) se almacena cifrado localmente en el dispositivo. La filosofía es que los datos sean tuyos y que ninguna autoridad centralizada tenga que aprobar cómo los compartes o sincronizas.
Además, Anytype adopta una arquitectura descentralizada y protocolos abiertos, lo que le permite ofrecer un modelo de colaboración y sincronización diferente al de las típicas apps centradas en un servidor central. Para quien busca flexibilidad total y no le importa dedicar tiempo a configurar su entorno, es una alternativa muy potente.
EdrawMind: cuando tus “notas” son mapas mentales
Aunque EdrawMind no sea de código abierto, se suele mencionar junto a estas apps porque ofrece una forma distinta de tomar y organizar notas basadas en mapas mentales y diagramas visuales. Tiene una versión gratuita en línea y se centra en que puedas plasmar ideas, proyectos y esquemas de manera muy visual.
Su punto fuerte son las plantillas, símbolos, iconos y herramientas de presentación que permiten montar diagramas complejos sin demasiada fricción. También incluye funciones de colaboración en tiempo real, gestión de tareas y vista de esquema tradicional para quienes prefieren algo más lineal.
No va a sustituir a Joplin o Standard Notes como bloc de notas cifrado, pero puede complementar muy bien a estas herramientas cuando necesitas representar tus ideas de forma visual para reuniones, presentaciones o brainstorming en equipo.
Joplin frente a otras alternativas: ventajas, límites y casos reales de uso
Comparar Joplin con otras apps de notas privadas suele sacar a la luz un patrón bastante claro: ofrece más funciones de serie que muchas de sus competidoras gratuitas, aunque a cambio la curva de aprendizaje es algo más pronunciada.
Frente a Google Keep, por ejemplo, Joplin no tiene un límite de caracteres por nota tan restrictivo y está pensada para manejar textos largos, documentación técnica, apuntes extensos y proyectos complejos. Keep funciona muy bien para notas rápidas y listas simples, pero para contenido denso mucha gente se siente encorsetada.
En comparación con Standard Notes, muchos usuarios señalan que Joplin ofrece más capacidad de personalización y potencia en su versión gratuita. Mientras Standard Notes destaca por su simplicidad y foco en la privacidad, la sensación general es que si quieres funciones avanzadas tienes que pasar por caja, mientras que Joplin te deja jugar bastante más sin pagar.
También se discute a menudo que la interfaz de Joplin necesita algo más de mimo en cuanto a pulido y opciones de personalización. No es tan refinada como algunas soluciones comerciales, y la mezcla de Markdown con vista previa puede asustar al principio a quien no esté acostumbrado a este tipo de edición.
A pesar de estos matices, Joplin se ha ganado su hueco como opción muy sólida para quien quiere apuntes cifrados, multiplataforma y sin suscripciones obligatorias. Entre el Web Clipper, la importación desde Evernote, el soporte de plugins, las versiones para escritorio, móvil y terminal, y la posibilidad de conectar tu propia nube, es complicado encontrar algo igual de versátil en el terreno del software libre.
Criterios para elegir tu app de notas de código abierto para notas privadas
Con tantas alternativas sobre la mesa, resulta fácil liarse. Una forma racional de elegir es aplicar los criterios que recomiendan sitios especializados en privacidad, complementados con tus propias prioridades. Al final se trata de equilibrar seguridad, comodidad y flexibilidad.
Como requisitos mínimos, conviene que la app que elijas cumpla al menos con tres puntos básicos: clientes de código abierto, sincronización cifrada de extremo a extremo (si hay nube) y exportación a formatos estándar. Sin eso, dependerás demasiado de decisiones de terceros y será más complicado cambiar de herramienta en el futuro. Además, conviene complementar con mejores gestores de contraseñas.
En escenarios ideales, además, es muy útil que la copia de seguridad o sincronización local admita también cifrado (por ejemplo, si usas un NAS o una nube privada), y que las plataformas basadas en la nube permitan cierta forma de compartir documentos con otras personas si lo necesitas.
Desde ahí, entran en juego otros factores más personales como: lo cómoda que te resulte la interfaz, si necesitas o no edición Markdown, si valoras las tareas con alarmas o si quieres un sistema de plugins y extensiones. Para algunas personas, la máxima puede ser “que sea simple y funcione siempre igual” (Standard Notes, Cryptee); para otras, “que sea flexible y me deje trastear” (Joplin, Anytype, QOwnNotes).
La buena noticia es que casi todas estas aplicaciones tienen versiones gratuitas o libres que puedes probar sin compromiso. Lo más sensato suele ser instalar dos o tres candidatas, importar algunas notas de prueba, ver cómo sincronizan entre dispositivos y con cuál te sientes más cómodo tras unos días de uso real.
En último término, la decisión entre Joplin y el resto de alternativas de código abierto para notas privadas dependerá de cuánto valoras el control sobre tus datos, lo fino que quieras hilar con el cifrado y hasta qué punto estás dispuesto a sacrificar simplicidad a cambio de potencia. Si das prioridad a esa mezcla de privacidad real, ausencia de suscripciones obligatorias, editor flexible y sincronización configurable, Joplin seguirá apareciendo como uno de los candidatos más fuertes, pero ahora sabes que no está solo y que hay un buen abanico de proyectos a la altura para ayudarte a mantener tus notas verdaderamente privadas.