Avast Android no es necesario: seguridad real en tu móvil sin antivirus

  • Android integra capas de seguridad como Google Play Protect, control de permisos y actualizaciones que protegen al usuario medio sin necesidad de antivirus.
  • La mayoría de riesgos llegan por apps sospechosas, APK externas y phishing; con buenos hábitos y sentido común se reduce casi todo el peligro.
  • Los antivirus móviles aportan una capa extra y funciones añadidas, pero también son intrusivos, consumen recursos y plantean dudas de privacidad.
  • Elegir o no Avast Android depende de tu perfil de uso: para la mayoría basta con usar la Play Store, revisar permisos y mantener el sistema actualizado.

avast en Android

Puede que a estas alturas como usuario de Android te estés preguntando qué te aporta tener instalado Avast Android, incluso qué te ofrece el hecho de tener un antivirus instalado en tu teléfono móvil Android. Lo que te aportan estas apps en los teléfonos móviles está bastante discutido y por eso para quitarte diferentes dudas hemos querido realizar este artículo, a modo de aclaración. De hecho cada día que pasa diferentes empresas como Google van creando sus propios sistemas de protección ya integrados en los teléfonos, como es el caso de Google Play Protect. Por lo tanto es normal que acto seguido digamos que no, no hace falta instalarse un antivirus como Avast en nuestro Android.

Por eso vamos a comentar diferentes motivos que te hagan salir de dudas y ver si Avast Android, el cual hemos cogido como ejemplo por ser uno de los más descargados, te sirve realmente o no. Incluso durante el artículo vamos a darte determinadas recomendaciones para que tu teléfono móvil sea seguro y que, cuando vayas a descargar diferentes apps (sobre todo externas a la Google Play Store) tengas cierto cuidado. Diferentes tips que probablemente, si los sigues todos, no van a hacer más que reafirmar lo de que Avast no es necesario, pero Avast o cualquier otro antivirus que puedas descargarte. Ya sea gratis o pagando, nos da igual.

¿Por qué no es necesario instalar Avast Android en nuestro teléfono móvil?

avast antivirus en Android

Es cierto que si tienes gente que tiene un iPhone con iOS habrás escuchado infinidad de veces que no es necesario tener un antivirus, y así es. Pero también es cierto que iOS sufre muchísimos menos ataques de spyware, malware y phishing que otros sistemas como Android. También es normal que eso pase ya que Android tiene muchísimas más versiones que iOS y está presente en infinidad de modelos, cosa que iOS no. Esa gran cuota de mercado y diversidad hace que los atacantes se centren en Android porque saben que, si logran explotar una vulnerabilidad o colar una app maliciosa, podrán llegar a muchos más usuarios.

Además, a medida que Android ha ido evolucionando, Google ha reforzado varias capas de seguridad: el sistema de permisos, el aislamiento de aplicaciones (sandboxing), el cifrado del dispositivo, el arranque verificado y, por supuesto, Google Play Protect, que analiza de forma automática las aplicaciones de la tienda y también las que tienes instaladas en tu móvil. Todo esto hace que, para el usuario medio, la principal defensa ya venga de serie y no dependa de un antivirus de terceros. También es clave mantener al día las actualizaciones de seguridad que parchean vulnerabilidades conocidas.

Si miramos el panorama de la seguridad en Android, sí se ha observado con el paso del tiempo un aumento del malware específico para este sistema, sobre todo en forma de aplicaciones maliciosas, troyanos bancarios y campañas de phishing. Se han detectado casos muy sonados, como aplicaciones que se hacían pasar por herramientas relacionadas con noticias sanitarias o apps de escaneo de documentos que resultaron incluir código malicioso. Esto no significa que Android sea un sistema inseguro por definición, sino que, debido a su popularidad, es un objetivo llamativo. Google reacciona continuamente retirando apps maliciosas de la Play Store, endureciendo sus filtros y mejorando Play Protect, pero siempre habrá cierto margen de riesgo.

Por otro lado, el malware no llega solo a través de aplicaciones. Muchas campañas se apoyan en técnicas de ingeniería social: SMS falsos de entidades bancarias, supuestos avisos de empresas de mensajería o correos que simulan ser de servicios populares para llevarte a páginas fraudulentas donde robar tus credenciales o datos de tarjeta. En estos casos, el problema no es tanto la ausencia de antivirus, sino caer en el engaño y facilitar datos confidenciales.

A partir de ahí, no vemos necesidad alguna de —sobre todo— pagar por un antivirus en Android en el caso de un usuario medio que utiliza la Play Store, tiene el sistema actualizado y sigue unas cuantas normas básicas de seguridad. Y eso es porque en nuestro caso y esperemos que también en el tuyo al terminar de leer este artículo, sabemos qué hay que hacer antes de descargar apps en Internet. Y sobre todo, conocemos y conocerás sitios seguros y señales de confianza donde se pasan controles a cada app y los que debes o debemos temer. En definitiva, no es necesario tener instalado Avast Android pero porque si no tienes ningún antivirus instalado, tienes que aplicar todas estas medidas que te vamos a contar en unos párrafos.

Piensa que aunque nos dé igual el nombre de la app o del antivirus, en tu teléfono móvil llevas toda tu vida o gran parte de ella. Incluso si es el teléfono móvil de la empresa, imagínate la de datos que puedes llegar a llevar en él que son confidenciales: correos, accesos a paneles internos, documentación privada, conversaciones, fotos personales, cuentas bancarias o de criptomonedas… Por eso seguir medidas de seguridad básicas y de sentido común es clave. Los métodos de entrada de un virus o un malware en el teléfono móvil se asemejan mucho a los de un virus de tu PC. Al final, tener cuidado en cada documento o archivo que descargues es fundamental.

En teléfonos móviles Android hay que prestar especial atención a las famosas APK que no están en la Google Play Store. Cuando instalas una APK de fuentes externas, estás saltándote el filtro de seguridad que hace Google, por lo que asumes el riesgo completo de que ese archivo contenga código malicioso. Algunas infecciones serias, como ciertos troyanos bancarios o adware agresivo, se han distribuido precisamente a través de repositorios no oficiales o webs de descargas «pirata».

Lo que realmente hace un antivirus como Avast en Android

antivirus avast android no es necesario

Antes de entrar en los cuidados que deberías seguir para no necesitar Avast Android, conviene entender qué ofrece exactamente un antivirus móvil y por qué, aun siendo útil en algunos contextos, no es imprescindible para todo el mundo. Aplicaciones como Avast Mobile Security para Android incluyen varias funciones que van más allá del simple escaneo de virus:

  • Motor antivirus: analiza aplicaciones y archivos en busca de malware conocido, spyware, troyanos, adware o comportamientos sospechosos.
  • Protecciones web: avisa cuando visitas enlaces potencialmente maliciosos o páginas de phishing que intentan robar credenciales.
  • Funciones antirrobo o de localización: permiten localizar el dispositivo o bloquearlo de forma remota si lo pierdes, aunque estas funciones también suelen estar integradas en Google.
  • Bloqueo de aplicaciones y baúl de fotos: permiten proteger con PIN, patrón o huella determinadas apps o fotos, cifrando ese contenido.
  • VPN integrada en algunos planes de pago, para cifrar el tráfico en redes WiFi públicas y ocultar tu IP.
  • Supervisión de filtraciones de datos, comprobando si tus correos o contraseñas han aparecido en brechas de seguridad conocidas.

Todo esto suena muy bien sobre el papel, y de hecho las propias compañías de antivirus defienden que sus soluciones «están para sumar», añadiendo una capa extra de seguridad sobre lo que ya ofrece Google. Algunos expertos del sector explican que un antivirus comercial puede aplicar análisis más dinámicos y continuos que Play Protect, revisando no solo el código de la app cuando se sube a la tienda, sino también su comportamiento en actualizaciones posteriores, las conexiones que realiza o los archivos que descarga.

También señalan que es especialmente útil para usuarios que suelen instalar apps desde repositorios externos o que tocan ajustes avanzados del sistema (los típicos usuarios más «cacharreros»). En estos casos, un antivirus puede servir como red de seguridad adicional, detectando APKs peligrosas descargadas fuera de la Play Store o cortando accesos a webs sospechosas antes de que introduzcas tus datos.

Sin embargo, existen varios matices importantes. Muchos antivirus móviles, incluido Avast, pueden llegar a ser bastante intrusivos en el día a día: muestran continuos avisos de «riesgos» que en realidad no lo son, te notifican en rojo si no ejecutas análisis cada cierto tiempo, recomiendan activar todo tipo de módulos que no necesitas o incluso marcan como problema el hecho de no habilitar funciones de «optimización» que nada tienen que ver con tu seguridad. Esto crea una sensación artificial de peligro constante para justificar su presencia.

A nivel de rendimiento, aunque los fabricantes aseguran que ejecutan sus análisis en «horas no invasivas», todo proceso que se mantiene despierto en segundo plano puede impactar en el consumo de batería, en el uso de datos y en el comportamiento del sistema, sobre todo en móviles más modestos. Y, además, no hay que olvidar que un antivirus móvil necesita permisos muy amplios (acceso a almacenamiento, accesibilidad, red, etc.), lo que abre la puerta a otra cuestión: qué hace exactamente esa compañía con todos esos datos.

Privacidad y confianza: el gran punto débil de muchos antivirus móviles

antivirus en Android innecesarios

Otra parte del debate sobre si es necesario o no Avast Android tiene menos que ver con la tecnología y más con la confianza y la privacidad. Para que un antivirus pueda analizar lo que haces en tu móvil, tiene que disponer de permisos profundos sobre el sistema: acceso a tu almacenamiento, posibilidad de leer archivos, supervisar el tráfico, analizar enlaces que pulsas, ver qué apps utilizas y con qué frecuencia, etc.

Desde el punto de vista de un desarrollador independiente, uno de los mayores problemas de estas soluciones es que se trata de software de código cerrado. Es decir, no podemos auditar fácilmente qué información exacta recopilan, cómo la procesan o con quién la comparten. Hay quien señala, con cierta razón, el conocido dicho de «si no pagas por el producto, tú eres el producto»: muchas soluciones «gratuitas» monetizan recopilando datos de uso, hábitos de navegación o estadísticas del dispositivo para mejorar sus servicios, mostrar publicidad personalizada o incluso vender información agregada a terceros.

En el caso concreto de Avast, la compañía se ha visto envuelta en varios escándalos relacionados con la privacidad y la gestión de datos de los usuarios. Ha habido situaciones en las que se ha acusado a la empresa —y las autoridades han actuado en consecuencia— de recopilar historiales de navegación, datos sobre qué webs visitan los usuarios, qué buscan o incluso a qué horas acceden a determinados sitios, para después comercializar esta información a grandes corporaciones a través de filiales dedicadas al análisis de datos.

También se han detectado en el pasado incidentes preocupantes, como versiones de herramientas muy populares que fueron distribuidas con código malicioso inyectado sin que los usuarios lo supieran, o extensiones de navegador de Avast y marcas adquiridas por ellos que recolectaban y enviaban a sus servidores más información de la estrictamente necesaria para cumplir su función de seguridad. Aunque la empresa ha asegurado en cada caso que ha corregido estos problemas y ha cambiado políticas, para muchos usuarios y expertos esto deja un historial de confianza complicado.

Si combinamos este contexto con el hecho de que el antivirus tiene acceso privilegiado a tu sistema, el resultado es que, en lugar de reducir la superficie de ataque, podrías estar añadiendo un nuevo actor con capacidad de recopilar datos muy sensibles sobre tus hábitos digitales. Y todo ello cuando, en muchos casos, podrías estar igual de seguro —o más— simplemente utilizando Play Protect, manteniendo el dispositivo actualizado y siguiendo las normas básicas que veremos a continuación.

Diferentes cuidados para no tener que instalar un antivirus en tu teléfono móvil

antivirus en Android son inutiles

Como te decíamos, por norma general deberás descargar apps en Google Play Store, ya que la tienda de Google es el lugar más seguro que vas a encontrar. Todas las apps que encuentres en ella tienen el compromiso de Google de que han sido verificadas y analizadas para que no contengan ningún archivo malicioso como un virus. Google Play Protect realiza análisis automáticos sobre las aplicaciones nuevas, revisa su comportamiento a lo largo del tiempo e incluso puede desinstalar de forma remota una app que haya resultado ser peligrosa.

En cualquier caso, no hay que fiarse de todo ni, como dice el dicho, no es oro todo lo que reluce. Se han dado casos de apps maliciosas que consiguieron colarse en la Play Store simulando ser utilidades inocentes, juegos sencillos o herramientas de productividad. A menudo su código dañino se activaba solo después de un tiempo o cuando recibía instrucciones desde un servidor remoto. Por eso, si pretendemos tener la seguridad incluso sin un Avast Android instalado, hay que saber identificar señales de confianza y aplicar una serie de comprobaciones sencillas antes de instalar nada.

Vamos allá con todas esas recomendaciones que te habíamos prometido para que puedas verificar cada descarga y estar totalmente seguro de lo que haces en tu teléfono móvil Android. Ten en cuenta que estos consejos son complementarios: cuantos más sigas, menor será la necesidad real de tener un antivirus de terceros instalado.

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  1. Te recomendamos que no descargues apps sin que estén testeadas. Es decir, procura no descargar diferentes apps totalmente nuevas o sin historial. Procura que sean apps ya calificadas, con un cierto tiempo de margen por medio y que otros usuarios las prueben por ti. Al final esto es como los sistemas operativos, no te conviertas en un beta tester que acabe con tu teléfono. Deja un margen de varias semanas para descargar esa app y así muchos usuarios te dejarán su opinión en los comentarios. Este margen de tiempo permite que, si hay comportamientos maliciosos, sean detectados y reportados antes de que tú la instales.

  2. Deberías de leer todas las reseñas que encuentres en las apps. Al igual que te decimos en el tip de antes, esto es fundamental. Si dejamos pasar un tiempo prudencial, luego hay que leerse las reviews de los usuarios que la han descargado. En caso de que sea una app que lleva mucho tiempo, lo más probable es que acumule muchas descargas y opiniones. Leerte unas cuantas no va a llevarte más de cinco minutos. Fíjate especialmente en reseñas que mencionen comportamientos extraños, consumo excesivo de batería, aparición de anuncios agresivos, redirecciones a webs raras o solicitudes de permisos que no encajan con lo que hace la app.

  3. Comprueba el número de descargas que tiene actualmente la aplicación. A más descargas, debería ser un indicador de seguridad. Y por lo tanto, estos primeros tres tips van totalmente unidos. Si una app es nueva, tiene pocas descargas y no tiene reseñas, desconfía totalmente de ella. Vete al caso opuesto siempre: muchas descargas, muchas reseñas y un tiempo prudencial en la tienda. Además, revisa quién es el desarrollador: si es una empresa conocida, si tiene más apps publicadas, si mantiene actualizaciones frecuentes, etc.

  4. ¿Tiene página oficial la aplicación? Si tiene página oficial puedes informarte más sobre ella en Internet. Comprobar quién está detrás de ella y qué propósito tiene. Por ejemplo, no todas son empresas comerciales, tienes el caso de Signal, la app que ha creado una organización sin ánimo de lucro. Está claro que esa gente ha creado la app para combatir determinadas cosas, por lo tanto, deberíamos de fiarnos de ellos de primeras. Una web oficial también te ayuda a descartar imitaciones: si en la Play Store ves varias apps con nombres parecidos, siempre contrasta con la página del proyecto original para evitar clones maliciosos.

  5. No descargues apps de fuera de la Google Play Store. Y si lo haces, cerciórate perfectamente de quién está detrás y si es un canal oficial o una página web algo pirata. En el mundo Android existen repositorios alternativos legítimos, pero también hay infinidad de portales que reempaquetan aplicaciones e inyectan adware, spyware o incluso troyanos bancarios. Si no tienes muy claro lo que estás haciendo, mantén desactivada la instalación de orígenes desconocidos en los ajustes de seguridad del sistema. Y si consultas información antes de instalar, revisa análisis sobre repositorios alternativos legítimos y su seguridad.

Más allá de las descargas: hábitos esenciales de seguridad en Android

seguridad oficial Android

Los consejos anteriores se centran en cómo escoger apps fiables, pero la seguridad de tu Android no depende solo de la Play Store. Hay varios hábitos clave que reducen enormemente la probabilidad de sufrir malware, phishing o robo de datos, y todos ellos los puedes aplicar sin necesidad de Avast ni de ningún otro antivirus.

  • Mantén Android y tus apps actualizados. Cada actualización suele incluir parches de seguridad que corrigen vulnerabilidades conocidas. Los atacantes se apoyan precisamente en usuarios que no actualizan para explotar fallos ya documentados. Activa las actualizaciones automáticas tanto del sistema como de las apps cuando sea posible.

  • Desconfía de enlaces que llegan por SMS, WhatsApp o correo. Muchas campañas de malware y phishing no necesitan infectar tu dispositivo con un virus clásico: simplemente te llevan a una página web que imita a tu banco, a una mensajería o a un organismo público para que tú mismo introduzcas tus datos. Antes de pulsar, revisa el remitente real, la ortografía, el dominio y pregúntate si tiene sentido ese mensaje.

  • Revisa y limita los permisos de las aplicaciones. Android te permite ver qué apps tienen acceso a la cámara, al micrófono, a la ubicación, a los SMS o a la accesibilidad. Una linterna no necesita saber tu ubicación y un bloc de notas no debería leer tus SMS. Desde Ajustes > Privacidad o Seguridad puedes ajustar estos permisos y bloquear los excesivos.

  • Protege el acceso físico a tu móvil. Usa PIN, patrón, contraseña o biometría fiable (huella, reconocimiento facial seguro) y activa la opción de borrado remoto mediante tu cuenta de Google. Así, si pierdes el dispositivo, otra persona no podrá acceder fácilmente a tus datos, aunque no tenga ningún malware.

  • Evita redes WiFi públicas inseguras para tareas sensibles, como banca online o accesos corporativos. Si necesitas sí o sí conectarte a una red abierta, valora usar una VPN de confianza. Muchas infecciones o robo de credenciales no se producen por virus, sino por interceptación de tráfico en redes mal protegidas.

  • Desactiva el acceso automático a USB y depuración si no los usas. Conectar el teléfono a equipos desconocidos o mantener la depuración activa sin necesidad puede abrir puertas innecesarias a ataques dirigidos.

¿Cuándo podría tener sentido usar Avast u otro antivirus en Android?

antivirus de pago Android

Aunque insistimos en que no es obligatorio instalar Avast Android para estar seguro, sí hay perfiles de usuario y escenarios donde una solución de este tipo puede aportar valor añadido como capa extra. No se trata tanto de que el antivirus sea imprescindible, sino de que puede compensar ciertos riesgos o hábitos.

  • Usuarios que instalan muchas APK fuera de la Play Store. Si sueles descargar versiones beta de apps, mods, tiendas alternativas o APKs de proyectos menos conocidos, un antivirus puede ayudarte a filtrar archivos maliciosos. Ahora bien, eso no sustituye la responsabilidad de verificar la procedencia y la reputación de cada archivo.

  • Dispositivos corporativos o de uso compartido. En móviles de empresa, con acceso a correos sensibles, VPN corporativas o documentos internos, añadir una suite de seguridad gestionada puede formar parte de la política de la compañía. En estos casos, lo importante es que la solución se integre en la gestión centralizada de dispositivos (MDM) y que la empresa supervise configuraciones y actualizaciones.

  • Personas con pocos conocimientos técnicos o que tienden a pulsar en cualquier enlace que reciben. Un antivirus con protección web y filtros de phishing puede actuar como airbag digital, avisando cuando una página o un adjunto es sospechoso, aunque la persona no detecte el engaño por sí misma.

  • Usuarios que valoran funciones adjuntas (baúl de fotos cifradas, bloqueo de apps con PIN, VPN integrada, monitorización de brechas de correo, etc.). En estos casos, se utilizan más las herramientas de privacidad y control que el motor antivirus en sí.

Incluso en estos escenarios, conviene tener claro qué hace la app que instalas, qué permisos requiere y qué modelo de negocio hay detrás (suscripción de pago, publicidad, recopilación de datos, etc.). Es importante revisar la política de privacidad y, siempre que sea posible, desactivar el envío de datos de uso que no sea estrictamente necesario para tu protección.

También es interesante considerar alternativas menos invasivas, como herramientas open source centradas en aspectos concretos: monitores de red WiFi, aplicaciones para detectar llamadas o SMS sospechosos, gestores de contraseñas de código abierto, etc. En repositorios como F-Droid puedes encontrar apps que, sin ser antivirus al uso, cubren necesidades específicas de seguridad sin exigir permisos tan amplios ni recopilar tantos datos.

Qué hacen realmente los antivirus frente al malware en Android

Para entender mejor por qué los antivirus no son la panacea —y por qué pueden ser prescindibles si actúas con cabeza— conviene repasar cómo se comporta el malware en Android y qué tipos de amenaza son más habituales.

En móviles, es poco frecuente encontrarse con virus en el sentido clásico de la palabra (programas que se autorreplican infectando otros archivos del sistema). Lo que más abunda son otras formas de malware:

  • Spyware, diseñado para recopilar información de forma silenciosa: mensajes, listas de contactos, ubicaciones, pulsaciones de teclado, historiales de navegación, etc.
  • Ransomware, que cifra archivos o bloquea el acceso al dispositivo para pedir un rescate a cambio de «liberarlo».
  • Gusanos, capaces de propagarse de forma autónoma a través de SMS, MMS o redes, aunque son menos frecuentes en el ecosistema móvil moderno gracias a las medidas de aislamiento.
  • Troyanos, apps que parecen legítimas pero que, una vez instaladas, descargan otros componentes maliciosos, inyectan publicidad agresiva, roban credenciales bancarias o inscriben tu número en servicios de SMS premium.
  • Adware intrusivo, que muestra anuncios a pantalla completa, abre páginas en segundo plano o instala accesos directos no deseados.

Los antivirus como Avast intentan detectar estas amenazas combinando bases de datos de firmas conocidas y técnicas de análisis de comportamiento. Pueden identificar, por ejemplo, que una app que se presenta como juego infantil solicita permisos de SMS, accesibilidad y superposición de pantalla, algo sospechoso para intentar interceptar códigos o mostrar pantallas falsas sobre la app del banco.

Sin embargo, muchos de estos comportamientos también se pueden mitigar con las medidas integradas de Android (control de permisos, restricciones de accesibilidad, bloqueo de instalación desde orígenes desconocidos, avisos del sistema cuando una app se superpone a otras, etc.) y con un uso prudente por parte del usuario. Un antivirus suma, pero no sustituye a tu criterio ni a las capas de seguridad que ya trae tu dispositivo.

Además, ningún antivirus es capaz de detectar el 100 % del malware existente, especialmente en el caso de amenazas muy nuevas o dirigidas. Por eso, confiar ciegamente en «tengo Avast, así que ya puedo descargar lo que quiera» es una falsa sensación de seguridad peligrosa.

Cómo reconocer si tu Android podría estar infectado

Otra ventaja de entender bien el funcionamiento del malware en Android es que podrás detectar señales tempranas de infección incluso sin un antivirus. Algunos indicios típicos de problemas son:

  • Aplicaciones que se bloquean mucho sin motivo aparente, sobre todo si antes funcionaban bien.
  • Aumentos sin explicación en el uso de datos móviles, aun cuando usas el teléfono como siempre.
  • Aparición constante de anuncios emergentes, incluso fuera del navegador o de apps gratuitas que sabes que llevan publicidad.
  • Batería que se agota muy rápido en un dispositivo relativamente reciente, sin que hayas cambiado tu patrón de uso.
  • Subidas repentinas en la factura telefónica, con cargos de SMS o servicios premium que tú no has contratado.
  • Apps desconocidas o que no recuerdas haber instalado, especialmente si coinciden con el momento en que empezaste a notar problemas.
  • Sobrecalentamiento del dispositivo en tareas sencillas o incluso cuando está en reposo.

Si detectas varios de estos síntomas, puedes recurrir a herramientas como Avast Android para escanear el sistema, pero también puedes actuar por tu cuenta: reiniciar el móvil en modo seguro, revisar y desinstalar las apps sospechosas, revocar permisos de administrador a aplicaciones desconocidas y, en último extremo, realizar un restablecimiento de fábrica tras haber hecho copia de seguridad completa de tus datos importantes.

Consejos finales para decidir si necesitas Avast Android o no

La pregunta de si Avast Android es necesario no tiene una respuesta única que valga para todos, pero sí podemos sintetizar varios criterios que te ayuden a tomar tu propia decisión:

  • Si solo instalas apps desde Google Play, mantienes tu Android actualizado, revisas permisos, desconfías de enlaces sospechosos y evitas redes WiFi dudosas para tareas sensibles, en la gran mayoría de casos no vas a necesitar un antivirus. Las capas de seguridad de Google y tus propios hábitos serán tu mejor defensa.

  • Si sueles experimentar con ROMs, APKs de terceros, tiendas alternativas o aplicaciones poco conocidas, un antivirus puede servir como capa de seguridad adicional, siempre sabiendo que no es infalible y que no sustituye a la prudencia.

  • Si valoras mucho funciones extra como el cifrado de fotos, el bloqueo de apps con PIN, la VPN integrada o la monitorización de brechas de correo, puede merecer la pena instalar una suite como Avast, pero siempre revisando su historial de privacidad y desactivando opciones de envío de datos no esenciales.

  • Si te preocupa la recolección masiva de datos y los incidentes de algunas compañías de seguridad, quizá prefieras no instalar ningún antivirus de terceros y confiar en soluciones integradas de Android, combinadas con herramientas open source específicas y buenos hábitos.

Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda y que de ahora en adelante sepas por qué Avast Android no es necesario en tu teléfono móvil en la mayoría de situaciones, siempre que apliques los consejos que te hemos dado. Con todos estos tips que hemos compartido deberías estar mucho más seguro a la hora de descargar diferentes apps, navegar por Internet y proteger tus datos sin recurrir obligatoriamente a un antivirus. Si tienes alguna pregunta, comentario o sugerencia puedes dejarla en la caja de comentarios. Nos vemos en el siguiente artículo de Android Ayuda.

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