Google Maps: Crea My Maps para rutas y lugares personalizados

  • Google My Maps permite crear mapas personalizados avanzados con capas, rutas y descripciones detalladas vinculadas a tu cuenta de Google.
  • Los mapas se estructuran mediante un mapa base visual y hasta 10 capas en las que se agrupan puntos de interés, recorridos y áreas.
  • Es posible consultar y editar los mapas desde ordenador, app de Google Maps o navegador móvil, con opciones limitadas de uso sin conexión.
  • My Maps facilita compartir mapas mediante enlaces, incrustarlos en webs y exportarlos a formatos como KML/KMZ para usarlos en otras aplicaciones.

Crear mapa personalizado en Google Maps

Si te gustan los viajes, la planificación o simplemente tenerlo todo bajo control, crear mapas personalizados con Google My Maps puede convertirse en una de tus herramientas favoritas. Con unos cuantos clics puedes diseñar rutas, marcar sitios que no te quieres perder, organizar por días y hasta compartirlo con tus compañeros de viaje. Y lo mejor: se sincroniza con tu cuenta de Google y lo llevas siempre en el bolsillo.

En esta guía completa vas a aprender cómo crear My Maps en Google Maps paso a paso, cómo editarlos, personalizarlos, consultarlos desde el móvil y compartirlos. También verás trucos prácticos para organizar capas, diseñar recorridos a pie o en coche y sacarle el máximo partido tanto si estás organizando unas vacaciones como si quieres preparar un mapa temático para tu blog o proyecto.

Qué es Google My Maps y en qué se diferencia de Google Maps

Aunque pueda parecer lo mismo, Google My Maps es una herramienta distinta a la app clásica de Google Maps. Google Maps está pensada para buscar direcciones, ver rutas rápidas, consultar el tráfico o guardar algún sitio suelto en listas sencillas. My Maps, en cambio, está orientado a crear mapas personalizados muy detallados, con capas, colores, iconos y descripciones propias.

Con My Maps puedes convertir un mapa vacío en una especie de panel de control de tu viaje o proyecto: marcar restaurantes, hoteles, miradores, rutas de senderismo, carreteras panorámicas, lugares “por si sobra tiempo”… todo separado por capas y perfectamente organizado. Es como pasar de un simple listado de sitios favoritos a un plano totalmente adaptado a lo que necesitas.

Muchos viajeros piensan que estos mapas se crean directamente en Google Maps, pero la edición avanzada se hace siempre en Google My Maps. Luego sí, podrás consultarlos en la app de Google Maps del móvil, pero la magia de crearlos y personalizarlos ocurre en otra interfaz específica.

Para quienes disfrutan planificando, My Maps se convierte en una herramienta imprescindible: permite ver de un vistazo cómo encajan las visitas por días, comprobar distancias, organizar recorridos lógicos y evitar improvisar a lo loco cuando ya estás en destino.

Qué necesitas para usar Google My Maps

Para empezar a usar esta función no hay ningún misterio: solo necesitas una cuenta de Google activa (la misma que usas para Gmail, YouTube, etc.) y un dispositivo con conexión a Internet. Puedes editar mapas tanto desde el ordenador como desde el móvil, aunque para crearlos desde cero es mucho más cómodo hacerlo desde el PC.

En ordenador tendrás una pantalla grande y un panel lateral donde se ven muy claras las capas, el nombre del mapa y las herramientas. Además, mover puntos, arrastrar rutas o escribir descripciones largas es infinitamente más agradable con teclado y ratón que en la pantalla del móvil.

Desde el teléfono podrás consultar tus mapas personalizados usando la app de Google Maps o el navegador, seguir las rutas que has diseñado y hacer pequeños ajustes, pero el trabajo gordo de planificación suele hacerse mejor delante del ordenador.

Cómo acceder a Google My Maps

Hay dos formas principales de llegar a tus mapas personalizados: entrando directamente a la web de Google My Maps o accediendo desde el menú de Google Maps. Son caminos diferentes que acaban en el mismo sitio: tu listado de mapas.

La manera más directa es abrir Google My Maps desde el navegador del ordenador e iniciar sesión con tu cuenta de Google si no lo has hecho ya. Una vez dentro verás la pantalla principal con tus mapas creados, los que has abierto alguna vez y los que otros usuarios hayan compartido contigo.

También puedes acceder pasando por Google Maps clásico. Entra en la página de Google Maps y asegúrate de que arriba a la derecha aparece tu avatar en lugar del botón “Iniciar sesión”. Después pulsa el icono de las tres rayas horizontales en la esquina superior izquierda para desplegar el menú lateral.

Dentro de ese menú verás varias opciones; la que te interesa es “Tus sitios”. Al pulsarla se abrirá una pantalla con varias pestañas (sitios guardados, rutas, etc.). En la pestaña de “Mapas” aparecerán todos los mapas personalizados que hayas creado. Desde esa misma sección tendrás un botón para crear uno nuevo.

Ten presente que acceder a My Maps para editar no es lo mismo que consultar el mapa terminado. Editas desde la interfaz de My Maps, pero luego podrás ver el resultado cómodamente desde la app normal de Google Maps en cualquier dispositivo.

Primeros pasos: crear un mapa nuevo en My Maps

Mapas personalizados Google Maps

Cuando entras a Google My Maps por primera vez, lo que ves es una especie de panel de bienvenida con tus mapas recientes y un gran botón para crear uno nuevo. Si todavía no has creado ninguno, el listado estará vacío y solo verás la opción de empezar desde cero.

Para iniciar tu proyecto, haz clic en “Crear un nuevo mapa”. Esto te llevará a una pantalla que se parece bastante a Google Maps, con un mapa grande en el centro y un panel lateral a la izquierda donde vas a gestionar capas, nombre y opciones. En la parte superior verás también una barra de búsqueda y varios iconos de herramientas.

Por defecto, el mapa se llama “Mapa sin nombre” y tiene ya creada una primera capa genérica. Esta será la base sobre la que vas a empezar a activar funciones, añadir puntos de interés, diseñar rutas y, en general, dar forma a tu mapa personalizado.

Desde este primer momento ya se van guardando los cambios de forma automática en tu cuenta de Google, así que no tendrás que preocuparte de ir guardando a mano cada modificación. Todo queda asociado a tu perfil y accesible después desde tu Google Drive o desde la sección de mapas.

Cambiar el nombre y la descripción del mapa

Antes de volverte loco añadiendo puntos, compensa dedicar unos segundos a poner un nombre claro a tu mapa y rellenar una breve descripción. Esto parece una tontería, pero cuando empieces a acumular mapas de distintos viajes te alegrarás de tenerlos bien identificados.

Para hacerlo, pulsa sobre el texto “Mapa sin nombre” en la parte superior del panel izquierdo. Se abrirá una ventana donde podrás escribir un título (por ejemplo, “Viaje a Oporto 3 días” o “Ruta por la costa norte”) y añadir un texto descriptivo con cualquier información que quieras recordar.

En esa descripción puedes anotar ideas rápidas, el objetivo del mapa, fechas del viaje, notas sobre el tipo de ruta o lo que te apetezca. No tiene límite creativo, simplemente te servirá como recordatorio cuando vuelvas meses después a consultar ese mapa.

Mapa base y capas: la estructura de tu My Map

Una vez que tienes nombrado el mapa, el siguiente paso lógico es configurar cómo se ve el fondo (mapa base) y cómo vas a organizar la información en capas. Estos dos elementos son la estructura sobre la que se construye todo lo demás.

El mapa base es el estilo visual del mapa: colores, tipo de relieve, si muestra fotos de satélite, etc. Mientras que las capas son contenedores donde irás colocando puntos, rutas y áreas para tenerlo todo ordenado.

Elegir el mapa base

En la parte inferior del panel izquierdo verás la opción “Mapa base”. Al pulsar se desplegarán varios estilos diferentes entre los que puedes elegir. Suelen ser unas nueve alternativas, incluyendo mapa clásico, vista satélite, relieve, político claro, monocromo con ciudades, atlas sencillo y variantes físicas clara y oscura.

La mayoría de usuarios se quedan con el mapa estándar porque es el más limpio y fácil de leer, pero si por ejemplo estás preparando una ruta de senderismo puede tener sentido seleccionar un mapa con relieve, y para proyectos más visuales quizá te interese el modo satélite.

Lo bueno es que puedes cambiar el mapa base cuando quieras sin perder nada de lo que has dibujado encima. Así que no te preocupes demasiado: prueba diferentes estilos y quédate con el que te resulte más práctico según el tipo de mapa que estés montando.

Qué son las capas y por qué son tan importantes

Las capas son, literalmente, la herramienta clave para organizar un mapa complejo en Google My Maps. Piensa en ellas como “carpetas” que se apilan unas encima de otras: en cada capa puedes agrupar un tipo de contenido y después mostrarlo u ocultarlo con un solo clic.

En cada capa puedes guardar puntos de interés, trazados de rutas o áreas dibujadas. Esto permite separar la información por categorías o por días, algo especialmente útil cuando tienes muchísimos puntos y no quieres que el mapa se convierta en un caos visual.

Un ejemplo muy práctico para un viaje podría ser organizar las capas de esta manera:

  • Puntos de interés por día (Día 1, Día 2, Día 3…), con monumentos, plazas, museos, etc.
  • Capas de recorridos diarios con las rutas a pie o en coche para cada jornada.
  • “Dónde comer” con todos los restaurantes, bares y cafeterías recomendados.
  • “Dónde dormir” con hoteles, apartamentos y alojamientos.
  • “Por si sobra tiempo” para sitios secundarios que no son imprescindibles.
  • Capas específicas según el destino (bodegas, miradores, playas, spots fotográficos, etc.).

En cada mapa puedes crear hasta 10 capas diferentes, así que conviene pensar un poco cómo agruparlo todo para aprovecharlas bien. En destinos enormes, como grandes ciudades con muchísimos puntos, a veces es más sensato dividir en varios mapas (por ejemplo, uno solo para “Qué ver” y otro específico para “Dónde comer”).

Cómo añadir, editar y ocultar capas

Por defecto, cuando abres un mapa nuevo ya hay creada una primera capa. Puedes cambiarle el nombre pulsando sobre el texto “Capa sin nombre” y escribiendo algo más descriptivo, como “Día 1 – Centro histórico”.

Para crear capas adicionales, haz clic en el botón “Añadir capa” en la parte superior del panel izquierdo. Cada vez que pulses, se generará una nueva, lista para que empieces a llenarla con puntos o rutas. Puedes arrastrar las capas hacia arriba o abajo para reorganizar el orden en el que se muestran.

Una de las mejores funciones es la opción de mostrar u ocultar cada capa con el icono del cuadradito o la casilla que aparece a su izquierda. De ese modo, si quieres centrarte solo en los restaurantes, por ejemplo, ocultas el resto y tendrás un mapa limpio y fácil de leer.

Añadir puntos de interés a tu mapa de Google My Maps

Personalizar mapa My Maps

Una vez clara la estructura con capas y mapa base, llega la parte más entretenida: empezar a añadir los puntos de interés que harán útil tu mapa. Aquí es donde realmente My Maps se diferencia de las listas básicas de Google Maps.

Para incorporar lugares tienes dos posibilidades: buscar los sitios uno a uno y añadirlos manualmente, o importar un listado desde un archivo (por ejemplo .csv, .xlsx, .kml o .gpx). La importación masiva es perfecta si ya tienes una base de datos preparada, pero para la mayoría de usuarios que empiezan es suficiente con el método manual.

Cómo buscar y añadir sitios con el buscador

En la parte superior del mapa verás una barra donde puedes escribir el nombre del lugar que quieres añadir. Funciona igual que en Google Maps: introduces el nombre, revisas las sugerencias y seleccionas la ubicación correcta en el listado que aparece.

Cuando pulses sobre el resultado, el mapa se centrará en ese punto y se abrirá una tarjeta con información básica. Justo en esa tarjeta encontrarás la opción “+ Añadir al mapa”. Si haces clic, el sitio se guardará automáticamente en la capa que tengas activa en ese momento.

Es importante fijarse en en qué capa estás trabajando antes de añadir puntos, porque si no acabarán mezclados. De todos modos, si te equivocas siempre puedes moverlos más tarde de una capa a otra, así que tampoco es un drama.

Si buscas un punto concreto y no aparece en los resultados, existe otra alternativa: colocar un marcador a mano justo donde quieras. Para ello tienes una herramienta específica en la barra superior, con el icono de un pin, ubicada justo a la derecha del icono de la mano.

Editar y personalizar cada punto de interés

Una vez añadido un sitio al mapa, puedes personalizarlo casi por completo para que no sea un simple punto anónimo. Al hacer clic sobre él se abre una tarjeta desde la que puedes cambiar nombre, icono, color y añadir información adicional.

En el campo del título puedes modificar el nombre por otro más descriptivo, por ejemplo añadiendo el idioma local, notas rápidas (“imprescindible reservar”, “cerrado los lunes”, etc.) o detalles que te ayuden a recordar por qué lo guardaste.

En la opción de estilo podrás elegir un color y un icono específico para ese punto. Por ejemplo, usar un color para iglesias, otro para museos y otro distinto para restaurantes. De este modo, cuando mires el mapa desde lejos, sabrás de un vistazo qué es cada cosa sin tener que ir abriendo punto por punto.

Además, My Maps te permite añadir una descripción más completa y adjuntar fotografías. Esto viene genial para guardar horarios, precios, enlaces a páginas oficiales o incluso notas personales. Y si subes una imagen, tendrás una referencia visual rápida del lugar.

No existe un límite práctico de puntos por capa (o al menos es muy alto), así que puedes añadir tantos sitios como necesites sin miedo a que el mapa te deje de aceptar marcadores. El único tope real lo marcan las 10 capas por mapa, no el número de puntos.

Crear rutas en coche, a pie o en bici con Google My Maps

Además de colocar marcadores sueltos, una de las funciones más potentes de Google My Maps es la posibilidad de diseñar recorridos sobre el mapa. Esto es ideal para planificar road trips, rutas a pie por una ciudad o itinerarios en bicicleta.

En la barra de herramientas verás un icono para crear rutas guiadas. Al pulsarlo, My Maps generará automáticamente una nueva capa especial de ruta en la que podrás escoger el modo de desplazamiento: coche, bici o a pie. Esta capa se comporta de forma diferente a las capas normales de puntos.

Para trazar el itinerario, simplemente añade los puntos por los que quieres pasar en orden. La herramienta calculará la ruta entre ellos usando la red de carreteras o caminos disponibles, igual que hace Google Maps cuando pides una indicación.

Debes tener en cuenta que cada capa de ruta admite un máximo de 10 puntos, de manera que si tu recorrido es muy largo quizá tengas que dividirlo en varias capas (por ejemplo, Ruta Día 1, Ruta Día 2, etc.). Aun así, es una forma muy visual de ver cómo encaja todo en el tiempo.

Otro detalle útil es que puedes cambiar el orden de los puntos dentro de la capa para ajustar el itinerario. Desde el menú de la propia capa, haciendo clic en los tres puntitos, también puedes ver las indicaciones paso a paso, la distancia total y el tiempo estimado de recorrido calculado por Google.

Si el sistema te marca un camino que no te convence, como una autopista cuando tú prefieres una carretera secundaria más panorámica, puedes arrastrar con el ratón el trazado de la ruta y modificarlo a mano. Esto es especialmente útil en viajes en coche por zonas con paisajes interesantes, donde muchas veces la vía más lenta es la más bonita.

Dibujar líneas, áreas y recorridos totalmente manuales

Además de las rutas automáticas, My Maps incluye una herramienta para dibujar líneas y polígonos a mano directamente sobre el mapa. Esto te permite marcar áreas determinadas o trazar recorridos personalizados que no siguen necesariamente las carreteras propuestas por Google.

Al seleccionar la opción de dibujar, puedes ir haciendo clic punto a punto sobre el mapa para construir una línea o un área cerrada. Cada clic añade un vértice nuevo y tú decides cuándo terminar. Es muy útil para delimitar barrios, zonas de interés, parques naturales o regiones completas.

Por ejemplo, puedes crear un polígono para marcar la zona en la que te alojas, una franja de costa donde quieres buscar playas, un perímetro aproximado de un parque nacional o incluso un área a evitar. Toda esa información visual te ayuda después a planificar mejor tus desplazamientos.

Estas herramientas quizá no las uses a diario si solo quieres hacer mapas sencillos, pero está bien saber que existen por si necesitas marcar algo especial, como un radio de acción alrededor de un punto o un sector concreto de una ciudad donde concentrar tus visitas.

Cómo consultar y editar tus mapas de Google My Maps

Una vez que tengas tus mapas montados, llega la parte práctica: cómo volver a abrirlos para editarlos y cómo consultarlos mientras estás de viaje. La ventaja es que todo se guarda vinculado a tu cuenta de Google, así que no pierdes nada aunque cambies de dispositivo.

Cuando creas un mapa nuevo desde My Maps, este se guarda también en tu Google Drive, normalmente en la sección “Mi unidad”. Desde allí puedes moverlo a carpetas, renombrarlo o buscarlo escribiendo su nombre en el buscador de Drive. Si lo borras de Drive, también desaparecerá de My Maps.

Para editar de nuevo un mapa en el ordenador, puedes entrar a Google My Maps o abrirlo desde Google Drive haciendo doble clic sobre el archivo del mapa. De esta forma se abrirá la interfaz de edición completa y podrás modificar capas, puntos, descripciones, rutas, etc.

En cambio, si lo que quieres es simplemente usar el mapa como guía mientras estás sobre el terreno, la mejor opción es consultarlo desde la app de Google Maps del móvil. Allí tendrás los puntos cargados y podrás verlos superpuestos al mapa tradicional, con tu ubicación en tiempo real.

Ver tus mapas desde el ordenador

Desde el PC lo más sencillo es abrir Google Drive y buscar tu mapa en “Mi unidad”. Normalmente se guarda con el mismo título que le diste al crearlo. Puedes hacer clic sobre él para abrirlo con My Maps y seguir editando.

Si tienes muchos archivos y no lo encuentras rápido, usa el buscador de Google Drive escribiendo el nombre del mapa. También puedes filtrar por tipo de archivo, ya que los mapas suelen llevar un icono específico que los diferencia de los documentos o las hojas de cálculo.

Ver tus mapas desde el móvil con la app Google Maps

Para llevarte tus mapas en el bolsillo, abre la aplicación de Google Maps en tu móvil e inicia sesión con la misma cuenta de Google con la que creaste los mapas. Después, toca en la parte inferior la pestaña de “Guardado”.

Dentro de “Guardado” encontrarás varias secciones; la que interesa en este caso es “Mapas”. Ahí aparecerán los mapas personalizados que has creado o abierto recientemente, tanto desde el móvil como desde el ordenador, y podrás seleccionarlos para verlos sobre el mapa.

Una vez abierto el mapa, verás todos los puntos de interés y capas que hayas configurado. Podrás activarlas o desactivarlas para que no haya demasiada información a la vez y utilizar tu posición actual para orientarte con respecto a los sitios marcados.

Ver tus mapas desde el navegador del móvil

Si por cualquier motivo no quieres o no puedes utilizar la app de Google Maps, tienes la opción de abrir tus mapas de My Maps desde el navegador del teléfono. Para ello, entra en la versión móvil de Google Drive y localiza el mapa en la carpeta donde lo guardaste.

Una vez lo tengas localizado, pulsa en el icono de los tres puntos asociado al archivo y copia el enlace de ese mapa. Después pega ese enlace en la barra de direcciones del navegador de tu móvil. Al abrirlo, se cargará el visor de mapas y podrás consultar el contenido casi igual que en el ordenador.

Uso de My Maps sin conexión a Internet

La gran pregunta de muchos viajeros es si pueden consultar sus mapas de My Maps sin conexión. La respuesta es que, parcialmente, sí, pero con matices importantes que conviene tener claros antes de partir.

Para poder orientarte offline, primero debes descargar en la app de Google Maps el área geográfica de la zona que vas a visitar. Es decir, descargas el mapa “normal” de la región, no el mapa personalizado en sí. Esto te permitirá ver carreteras, calles y muchos puntos básicos sin conexión.

Sin embargo, para cargar inicialmente tu mapa de My Maps necesitas conexión en el momento de abrirlo. Una vez se ha cargado puedes moverte un poco por la zona aunque se te vaya la señal, pero la experiencia no es perfecta si estás totalmente offline desde el principio.

Por eso, aunque hay formas de minimizar el impacto, lo más cómodo y seguro es disponer de algún tipo de conexión de datos durante el viaje, ya sea con tu tarifa habitual en la UE, con una eSIM internacional o con otros métodos que te permitan navegar sin sustos.

Compartir y exportar tus mapas de Google My Maps

Cuando hayas terminado de montar un mapa completo, probablemente quieras compartirlo con tus compañeros de viaje, familia o con la comunidad si tienes un blog o canal de viajes. My Maps lo pone bastante fácil para todas estas situaciones.

En la parte superior de la interfaz verás el botón “Compartir”. Desde ahí podrás invitar a personas por correo electrónico o generar un enlace que pueden abrir otras personas. Es importante revisar los permisos que concedes para decidir si solo pueden verlo o también editarlo.

Si quieres que cualquiera pueda acceder, deberás indicar que “cualquier persona con el enlace” puede ver el mapa. Si además quieres que puedan colaborar añadiendo puntos o modificando capas, tendrás que establecer permisos de edición para esos usuarios concretos.

Si gestionas una web o blog de viajes, también puedes insertar el mapa en una página mediante un código de inserción. Para conseguirlo, abre el menú de los tres puntos situado junto al nombre del mapa y selecciona la opción “Insertar en mi sitio”. Eso generará un iframe que podrás pegar en el código HTML de tu web.

Otra opción interesante es la exportación del mapa en formato KML o KMZ. Desde el mismo menú de los tres puntos tienes la función “Exportar a KML/KMZ”, que te permite descargar el archivo para utilizarlo en otros programas o aplicaciones de mapas, como aquellas que permiten usar cartografía completamente offline.

Con todo esto, My Maps se convierte no solo en un organizador personal, sino también en una herramienta colaborativa muy potente. Puedes crear mapas entre varias personas, mejorar mapas de viajes anteriores o compartir tus rutas con otros viajeros para que les sirvan de referencia.

Dominando cómo crear mapas con Google My Maps, cómo organizar capas, añadir puntos, diseñar rutas, consultarlos en cualquier dispositivo y compartirlos, tienes en tus manos una solución muy completa para planificar viajes, proyectos o cualquier actividad en la que la ubicación sea importante, sin depender de apps complicadas ni perder tiempo cada vez que quieras organizar un nuevo destino.

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