Saltos de memoria en tablets: por qué pagas más y cómo elegir entre Apple, Amazon y Google

  • Los saltos de almacenamiento tienen un coste real bajo, pero se usan para segmentar precios y márgenes.
  • La memoria interna rinde mejor que una microSD; valora tu uso antes de pagar por más GB.
  • Apple cobra más por cada escalón de memoria; Amazon y Google suelen escalar de forma más moderada.
  • Pantalla, accesorios, soporte y conectividad pueden justificar el precio más allá del hardware.

comparativa de precios de tablets

Que las compañías cobran los dispositivos con un gran margen con respecto al coste de los componentes es algo que queda muy claro y ya sabíamos. Ese margen existe por razones que van más allá del hardware, y es más o menos discutible. Pero lo cierto es que no es eso lo realmente injusto. Los mayores beneficios no se obtienen por la venta de los tablets con menor capacidad, sino por los que tiene una mayor capacidad de memoria. Un estudio deja claro las inmensas diferencias entre el precio final y el coste.

El margen es muy grande

A nadie le quedan dudas de si el margen que tienen dispositivos como los iPad es tan amplio que casi podríamos decir que es injusto. Sin embargo, el precio final engloba I+D, software, distribución, garantías y marketing, además del coste de los componentes. Sin embargo, a pesar de que esto sea así, tampoco podemos criticarlo. Cada compañía diseña y fabrica sus tablets. Lo que no podemos decir, por ejemplo, es que el precio del iPad es injusto en comparación con el del Nexus, porque Apple podría haber considerado que se ha invertido más en diseño, en sistema operativo, o simplemente en edificios y sedes mundiales para la marca.

Sea como sea, son sus propios tablets, y hay muchos cálculos que se nos pierden. Aun con estimaciones de la lista de materiales, faltan procesos como ensamblaje, control de calidad y logística. Incluso aunque podamos saber aproximadamente el precio de todos los componentes, todavía quedaría ensamblar todos los tablets. Y el precio de ensamblaje en función de las tecnologías necesarias, los materiales utilizados, así como la cantidad de unidades que se requiere o la velocidad de producción de esa cantidad de tablets.

Aunque muchos podemos llegar a la conclusión de que lo que venden en muchos casos es la marca, lo cierto es que tampoco podemos negar que hay muchos gastos de los que no estamos al tanto. El soporte de software prolongado, la optimización del sistema y los accesorios oficiales también añaden valor. Aun así, no es de eso de lo que queremos hablar, pues no podemos hacerlo con datos reales, sino de las variaciones de precio entre las distintas versiones con diferentes capacidades de memoria. O sea, entre la diferencia que existe en un Nexus 7 con 16 GB y uno con 32 GB.

iPad Air

Componentes idénticos

Comparar las unidades de memoria es algo que nos viene perfecto, puesto que se tratan de componentes que son iguales en todos los casos. Las memorias flash NAND de 16, 32, 64 o 128 GB suelen compartir controlador, interfaz y formato físico. ¿Hay diferencias entre memorias USB de 16, 32 ó 64 GB? En muchos casos, podemos ver que aunque la capacidad y el precio varía, en realidad son exactamente iguales. Con las memorias flash que llevan los tablets ocurre exactamente igual. Las memorias de 16, 32 y 64 GB utilizadas, son del mismo tamaño. Fabricar los tablets con una unidad de memoria es igual de costoso que fabricarlo con otra unidad de memoria diferente.

Conviene matizar que, en ciertos dispositivos, la velocidad puede variar por el número de chips y canales de memoria (más densidad puede permitir más paralelismo), pero en la mayoría de gamas la experiencia práctica entre saltos de capacidad es similar. La moraleja es que el salto de precio que pagamos rara vez está respaldado por un salto equivalente de coste.

Apple es la más cara

Una vez que lo tenemos todo claro, solo tenemos que comparar los precios de las distintas versiones de cada uno de los tablets de las compañías en cuestión. Google vende el Nexus 7 en dos versiones, una de 16 GB y otra de 32 GB. La versión más básica tiene un precio de 229 euros, mientras que la versión con más memoria tiene un precio de 269 euros, 40 euros más por el cambio de memoria. Amazon suele escalar precios de manera parecida: tramos de almacenamiento con incrementos contenidos.

Amazon fija el precio base del Kindle Fire HDX de 16 GB en los 229 euros. Dispone de versiones de 32 y 64 GB, costando 40 euros más cada versión, con un precio final de 269 euros y 309 euros respectivamente. Como vemos, tanto Amazon como Google siguen la misma línea, con un aumento de 40 euros en cada fase de memoria.

Por su parte, Apple, es la que mayor diferencia imprime en el precio de cada cambio de memoria en sus tablets. El iPad Air, por ejemplo, tiene un precio en su versión básica de 16 GB de 479 euros. Las versiones de 32, 64 y 128 GB tiene un precio de 569, 659 y 749 euros. Es decir, cada salto de almacenamiento se paga notablemente más caro. Es decir, que el cambio de memoria en el caso de los iPad supone un incremento de 90 euros en el precio. Más del doble del aumento de Google y Amazon que, por cierto, también es exagerado. Y esta diferencia aplica también a la versión con conexión de datos del iPad Air, así como al iPad Mini Retina WiFi y al iPad Mini Retina con conexión de datos.

El nuevo Nexus 7 recibe una actualización con pequeñas mejoras

¿Cuánto cuesta la variación de memoria?

Ahora supongamos que somos nosotros mismos los que queremos desmontar el iPad, el Kindle Fire HDX o el Nexus 7, y modificar la memoria flash que lleva por una con el doble de capacidad, copiando todos los datos que lleva esta. ¿Cuánto costaría? A una compañía que comprara estas memorias al por mayor, sin tener que pagar el margen del vendedor, como es el caso de estas compañías, estaríamos hablando de un precio inferior a los 10 euros, algo más de siete euros. La caída continuada del coste por GB de NAND flash ha sido constante en el sector. Para que nos hagamos una idea, tomando como precio para una memoria flash mayor un incremento de ocho euros, nos encontraríamos con que Amazon y Google incrementan esta cantidad en un 500%, mientras que Apple realiza un incremento de un 1125%.

Estos porcentajes evidencian un fenómeno conocido: la segmentación de precios por almacenamiento es una estrategia comercial. Se usa para diferenciar modelos y márgenes, y no tanto por el coste real de fabricar cada unidad.

¿Cómo comprar un tablet?

En realidad, no podemos hacer mucho por cambiar el mercado. Una solución sería comprar un tablet que nos permitiera ampliar la memoria por medio de una tarjeta microSD. Pero aquí hay dos problemas. El primero de ellos es que en muchos casos no se puede. Y muchos usuarios no pueden conformarse con solo 16 GB, por lo que la única opción es pagar. El segundo problema es el rendimiento: la memoria externa suele ser más lenta que la interna. En segundo lugar, la memoria externa no siempre es igual de buena que la memoria interna. Por ejemplo, en el caso de un smartphone, 2 GB de memoria interna y 64 GB de memoria externa es peor que 32 GB de memoria interna. Esta última memoria, aunque inferior, permitirá que el smartphone funcione de manera fluida y rápida, mientras que el primero de los teléfonos irá siempre lento. En el caso de los tablets pasa igual. No es que 16 GB sea poca memoria para un tablet, pero nunca será igual. ¿Podemos quedarmos con un tablet de solo 16 GB? Si es así, quizá sea la mejor solución. Al menos, no nos sentiremos estafados.

Además de la capacidad, conviene valorar otros aspectos de compra que influyen en el precio final y en la experiencia. La pantalla, el procesador, la RAM, la conectividad y la duración de la batería marcan diferencias reales para tu uso diario, y pueden justificar pagar más por un modelo concreto aunque el salto de almacenamiento sea caro.

Factores que explican las diferencias de precio entre marcas

Optimización de software y ecosistema: Apple integra hardware y sistema con gran control, lo que se traduce en rendimiento consistente, apps optimizadas para pantallas grandes y periodos largos de actualizaciones. En Android, la ventaja habitual es la flexibilidad (personalización, perfiles múltiples, opciones de archivo), con marcas como Google, Samsung, Lenovo o Amazon ofreciendo experiencias distintas y precios más escalonados.

Accesorios y productividad: teclados con trackpad, stylus y bases de carga convierten una tablet en equipo para trabajo ligero. Apple y algunos fabricantes Android de gama media/alta ofrecen una experiencia cuidada con lápiz y teclado, algo que también impacta en el precio. En el segmento de precio contenido, los accesorios suelen ser más básicos.

Actualizaciones y seguridad: un soporte de software prolongado y la política de actualizaciones influyen en el valor total. Un mayor periodo de soporte equivale a más años de vida útil, y por tanto, a un TCO (coste total de propiedad) más favorable, aunque el PVP inicial sea superior.

Servicios: Amazon ajusta mucho el precio del hardware porque monetiza vía contenidos y servicios; Google, por su parte, integra muy bien el hogar conectado y funciones inteligentes; Apple rentabiliza el ecosistema y suscripciones. Este enfoque también explica por qué los saltos de almacenamiento de Apple son más caros: su margen no depende de servicios con publicidad, sino del valor percibido del dispositivo.

Memoria interna frente a almacenamiento ampliable

La memoria interna suele usar chips y controladores integrados con el SoC, lo que proporciona latencias menores y mayor fiabilidad para apps y cachés del sistema. Una tarjeta microSD permite ahorrar, pero:

  • Velocidad: aunque existan tarjetas rápidas (A2, UHS-I/UHS-II), el acceso aleatorio y las IOPS de la memoria interna siguen siendo mejores para apps exigentes.
  • Compatibilidad: no todos los fabricantes permiten mover apps a la microSD o usarla como almacenamiento adoptable.
  • Estabilidad: extraer la tarjeta, cifrarla o formatearla puede causar pérdidas de datos si no se gestiona bien.

Si tu uso es sobre todo multimedia, una microSD de calidad puede ser suficiente. Si trabajas con muchas apps, fotos RAW o edición ligera, la recomendación es priorizar más memoria interna o, en su defecto, usar almacenamiento externo USB-C de buena velocidad para ficheros pesados.

Recomendaciones según perfil de uso

  • Streaming y ocio: con 32-64 GB internos basta si descargas poco; una tablet con ranura microSD te permite llevar series y música sin pagar saltos caros de memoria. Valora una pantalla de 10-11 pulgadas y buen audio.
  • Estudios y apuntes: busca compatibilidad con lápiz, teclado y buena autonomía. 64-128 GB dan margen para PDFs, notas y apps. Android ofrece multiperfil útil para compartir el dispositivo; iPadOS ofrece homogeneidad y apps educativas pulidas.
  • Trabajo ligero: si usas ofimática, reuniones y nube, prioriza teclado, buena cámara frontal y WiFi rápido. 128 GB internos son cómodos si abres documentos y presentaciones a diario.
  • Creatividad y juegos: para dibujo y edición ligera, busca lápiz con baja latencia y pantalla precisa; para juegos, un chip solvente y 8 GB de RAM o más en Android mejoran la multitarea.

Conectividad y nube para ahorrar en almacenamiento

Si el almacenamiento interno dispara el precio, considera alternativas: servicios en la nube (Drive, iCloud, OneDrive) con sincronización selectiva; streaming de música y vídeo en vez de descargas masivas; y uso de unidades externas USB-C para proyectos pesados. El tethering con el móvil evita pagar un modelo con LTE si tu uso fuera de casa es ocasional.

Ten en cuenta que descargar contenido offline (series, mapas, cursos) sí exige GB locales. En ese caso, una microSD de gama alta en tablets compatibles puede ser la mejor relación coste/GB.

¿Por qué los saltos de almacenamiento siguen siendo caros?

Más allá del coste real de la memoria, hay motivos comerciales: segmentación del catálogo (mismo modelo, distintas rentabilidades), previsión de inventario (fabricar variantes simplifica la línea) y cobertura de costes fijos (software, soporte, logística). Por eso, incluso cuando el coste por GB baja, el PVP por salto puede mantenerse alto.

En marcas que apuestan por ecosistemas cerrados o experiencia premium, el almacenamiento se usa como palanca de precio para dirigir la demanda a escalones concretos. En otras, el foco está en el volumen y en márgenes más finos por unidad.

Queda entonces la decisión práctica: pagar el salto de memoria del modelo que te gusta, elegir una marca con incrementos más moderados o apostar por ranura microSD y nube para recortar el presupuesto.

La clave para no sentirse «estafado» es alinear la compra con tu uso real: si tu consumo es ligero y dependes de la nube, no necesitas pagar por cientos de GB internos; si guardas bibliotecas, proyectos o vas a usar el tablet años, el salto de almacenamiento puede ahorrarte problemas y, a la larga, salir rentable.

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