En cuanto se supo que el Samsung Galaxy S3 Mini llegaba al mercado, Apple comenzó a moverse para intentar que no se pudiera vender en EEUU. No es algo que sorprenda, ya que esta compañía no ha variado su forma de actuar en este apartado desde que comenzó la ya conocida guerra de patentes. El caso es que, en este caso en concreto, se ha conocido que Apple ha retirado su denuncia, lo que es una noticia alentadora.
Las razones, según apuntan en Reuters, para esta retirada son que entre las alegaciones de Samsung para defender su dispositivo se encontraba una muy importante: no se vende en EEUU, por lo que asegurarse de que no llegue a ese mercado es, simplemente, un sinsentido en la actualidad. Apple se apoyaba en que se habían podido comprar y recibir en este país unidades a través de Amazon (eso sí, siempre en cantidades al por menor).
Además, esta postura quedó plasmada en el tribunal federal del distrito de San José (California), donde Apple hizo constar que sus abogados pudieron adquirir algunas unidades en la tienda online, mientras que Samsung insistió en que no estaba fabricando, usando, vendiendo, ofreciendo vender ni importando el Galaxy S3 Mini en territorio estadounidense.
El caso es que, después de algunas deliberaciones, Apple ha decido retirar el caso ya que parece ser que ha quedado confirmado que, según indicó la compañía coreana, el Samsung Galaxy S3 Mini “no está pensado ni para fabricarse, utilizarse o venderse en Estados Unidos”. Debe ser así, ya que los de Cupertino abandona sus reivindicaciones… lo peor es que los usuarios de ese país no podrán acceder a él (excepto mediante importaciones).
Una solución perfecta que puede servir de ejemplo

La verdad es que lo realmente sorprendente de esta noticia es comprobar que es posible llegar a ciertos acuerdos entre Apple y Samsung con sólo utilizar la lógica más absoluta. Eso sí, para ello es necesario que ambas compañías pongan de su parte y, entonces, es posible que los juzgados sean cosa del pasado.
Por lo pronto, este es un paso interesante y, aunque el Tribunal del Distrito Norte de California estaba implicado ya que recibió la petición para la retirada de la venta del Samsung Galaxy S3 Mini, parece que es posible que estemos ante el principio de una época más normalizada en las relaciones entre ambas compañías con Apple.
Eso sí, en Europa la cosa es diferente, ya que desde octubre está a la venta el terminal, y es posible que aquí sí que asistamos a un panorama muy diferente… Esperemos que no, y que dejen que los compradores sean los que tengan la última palabra para valorar qué modelo es el mejor y quién hace el mejor trabajo de desarrollo e innovación.
Por qué el Galaxy S3 Mini quedó fuera del pleito

Apple solicitó ampliar su litigio para incluir el Galaxy S3 Mini y otros productos, pero Samsung respondió que el dispositivo no estaba disponible para la venta en Estados Unidos, por lo que no debía formar parte del caso. Pese a que Apple acreditó la compra de varias unidades en Amazon con entrega en suelo estadounidense, Samsung defendió que eso no equivalía a una comercialización oficial ni a una oferta activa en ese mercado.
Ante esa realidad, Apple aceptó retirar las reclamaciones relativas al Galaxy S3 Mini con una condición clara: la retirada no impedirá a la compañía reincorporar el modelo si en algún momento cambian las circunstancias y el terminal se ofrece de forma oficial en EEUU. Es un movimiento procesal pragmático que evita dedicar recursos donde no existe perjuicio actual.
Alcance del caso y dispositivos que sí siguen en disputa
La retirada del S3 Mini no significó el fin del enfrentamiento. Apple mantuvo el foco sobre otros equipos de Samsung por supuestas vulneraciones de patentes de software e interfaz, además de aspectos de diseño industrial.
- En la lista de dispositivos señalados se mantuvieron modelos como el Galaxy S3, Galaxy Note 2, las tabletas Galaxy Tab 8.9 y Galaxy Tab 2 10.1, así como equipos de la familia Rugby Pro.
- Por su parte, Samsung buscó incluir en el proceso productos de Apple como iPad mini, iPad de nueva generación y iPod touch, alegando su propia batería de patentes.
- El caso quedó encuadrado en la Corte Federal de San José, con la intervención de magistrados especializados como Paul Grewal, y se vinculó a un segundo tramo del litigio que extendía el alcance más allá del diseño hacia la experiencia de uso.
En ese marco, Samsung también se preparó para presentar alegaciones contra el iPhone 5, mientras que Apple argumentó vulneraciones relacionadas con funciones como el “slide to unlock”, la autocorrección y los “enlaces rápidos” que convierten teléfonos o direcciones en acciones. Se trata de características de alto impacto en la interfaz, cuya protección ha sido objeto de veredictos con indemnizaciones millonarias en distintas fases del conflicto.
Más allá del episodio concreto del S3 Mini, la disputa entre Apple y Samsung ha estado salpicada por veredictos multimillonarios, revisiones y apelaciones que han redefinido la frontera entre la innovación legítima y la infracción de patentes. La retirada condicionada en EEUU, unida a la venta activa del S3 Mini en Europa, ilustra cómo las estrategias legales se adaptan a cada mercado, a la distribución efectiva de los productos y a la oportunidad procesal.
Este capítulo demuestra que, cuando se impone la lógica de centrarse en aquello que realmente tiene efectos en el mercado, se pueden reducir fricciones y ganar claridad. Para los usuarios, el interés sigue siendo que compitan la calidad del diseño, el rendimiento y la innovación; para las empresas, que las reglas del juego sobre patentes se apliquen con proporcionalidad y sin bloquear opciones que, como el Galaxy S3 Mini en EEUU, no se están comercializando oficialmente.
