En ocasiones, el rendimiento de un terminal Android (en especial los que disponen de una cantidad de memoria RAM más reducida) va disminuyendo paulatinamente. Esto suele deberse a las aplicaciones que se ejecutan en segundo plano. Te mostramos como detenerlas de forma sencilla.
Lo cierto es que los procesos para conseguir esto no son largos ni delicados para la integridad del sistema operativo, por lo que no debe tener miedo a que tu dispositivo sufra algún tipo de daño. En un primer momento procederemos a indicarte los pasos a realizar sin tener que utilizar aplicaciones de terceros, por lo que se utilizarán las opciones de Android. Luego, indicaremos una o dos opciones que permiten automatizar las acciones mediante el uso de desarrollos adicionales.
Antes de actuar conviene entender que Android ya gestiona la multitarea: cierra y prioriza procesos de forma automática. Aun así, si hay demasiadas apps en segundo plano o alguna se comporta mal, puedes notar lentitud, consumo extra de batería y datos. La clave está en identificar cuáles conviene cerrar o limitar sin afectar funciones esenciales como notificaciones de mensajería.
Lo primero es conocer qué aplicaciones que se ejecutan en segundo plano están abiertas y, además, si consumen muchos recursos (incluido el drenaje de la batería del terminal). Estas opciones están presentes en los dispositivos, pero para poder ejecutarlas hay que activar el Opciones de desarrollador. Para hacer esto, accede al menú Acerca del dispositivo en Ajustes y pulsa de forma repetida en Número de compilación. Cuando aparezca la notificación de activación, podrás seguir.
Ahora en los Ajustes aparece un nuevo apartado denominado Opciones de desarrollador y, en estas, hay una opción denominada Estadísticas de procesos. Aquí se ve la cantidad de RAM que consume cada una de ellas si la seleccionas y el tiempo que llevan en ejecución. Si deseas conocer la batería que consume cada una de ellas, en el apartado Batería de los Ajustes, y eligiendo la específica a revisar, puedes hacer lo propio.
En este momento ya puedes conocer qué aplicaciones que se ejecutan en segundo plano y, de esta forma, elegir las que deseas eliminar para que el rendimiento de tu terminal no disminuya y que el funcionamiento de este no se vea afectado.
Cierra los desarrollos que consideres oportunos
Ahora que tienes los objetivos fijados, llega el momento de convertirse en un “ejecutor” y cerrar las aplicaciones que consideras innecesarias (las de sistema, es mejor no tocarlas). Para ello, debes acceder al Administrador de aplicaciones del menú Ajustes y seleccionando la elegida en el apartado En ejecución, en la ventana que aparece pulsa sobre Parar.
Haz esto en cada una de las aplicaciones que se ejecutan en segundo plano que consideras que no es necesaria para el uso de tu terminal Android, pero hay algunas que es mejor dejarlas activas, como por ejemplo los teclados de terceros o las de mensajería, ya que de esta forma no se entorpece el uso al tener que iniciarse.
Haciendo esto de forma regular, puedes conseguir que el funcionamiento de tu teléfono o tablet Android sea óptimo, pero puede que consideres que es muy tedioso todo. Pues bien, existen aplicaciones específicas que te pueden ayudar en ello e, incluso, automatizar el cierre de los desarrollos. Un ejemplo puede ser Clean Master y otro Greenify, ambas gratuitas y de reconocido prestigio a la hora de gestionar aplicaciones que se ejecutan en segundo plano.
Si deseas conocer más tutoriales para tu terminal Android, te recomendamos que accedas al apartado que tenemos en nuestra página, ya que a buen seguro que localizas alguno que te sirve para mejorar tu día a día al utilizar un teléfono o tablet.
Métodos rápidos sin usar menús avanzados
Usar el menú de aplicaciones recientes es lo más inmediato para cerrar lo que no necesitas en ese momento. Pulsa el botón de apps recientes o gesto correspondiente, identifica la app y deslízala para descartarla. Esto libera atención del sistema, aunque sus servicios podrían seguir activos si están permitidos en segundo plano.
Optimización de batería en Ajustes permite limitar automáticamente apps que consumen recursos sin que te des cuenta. Entra en Ajustes > Batería (o Cuidado del dispositivo) y busca las opciones de optimización. Actívala para apps poco usadas y evita optimizar mensajería o correo si dependes de sus avisos.
¿Cuándo conviene cerrar? Es útil si notas el móvil más lento, cuando una app falla, si ves consumo elevado de RAM/batería o datos, o si quieres liberar memoria puntual para un juego o cámara. Evita cerrar de forma compulsiva todo lo que usas a diario, porque reabrir desde cero puede gastar más batería.
Opciones de desarrollador: control detallado
Además de Estadísticas de procesos, en Opciones de desarrollador puedes abrir Servicios en ejecución para ver qué está activo al momento y detener lo prescindible con seguridad. Úsalo con criterio y no fuerces el cierre de servicios del sistema para evitar inestabilidades.
En esa misma zona existen ajustes como Limitar procesos en segundo plano o No mantener actividades. El primero reduce cuántos procesos conserva Android; el segundo hace que cierre cada actividad al salir. Son útiles solo en casos puntuales: déjalos desactivados si necesitas notificaciones y multitarea fluidas.
Acciones adicionales para controlar el gasto
Si una app no la usas, desinstálala. Si viene preinstalada y no puedes, usa Inhabilitar para que no se ejecute ni aparezca. Para las que usas esporádicamente, Forzar detención desde Ajustes > Aplicaciones reduce su actividad hasta que vuelvas a abrirla.
En Ajustes > Redes/Internet > Uso de datos, restringe datos en segundo plano de apps que sincronizan sin necesidad. Seguirán usando Wi‑Fi cuando esté disponible, por lo que reduces gasto móvil sin perder funciones básicas.
Usa el Administrador de permisos desde Ajustes > Privacidad para revisar accesos sensibles como Ubicación. Revocar permisos innecesarios puede reducir la actividad en segundo plano; si una app falla, siempre podrás restaurarlos.
Apps de terceros: pros y contras
Herramientas como Greenify permiten hibernar apps para que no actúen cuando no las usas, lo que ahorra batería y recursos. Es preferible a los “task killers” genéricos que matan procesos repetidamente y a menudo empeoran el consumo. Si optas por un gestor, elige soluciones de confianza y configura con moderación.
Como orientación general: evita cerrar o optimizar apps críticas (teléfono, servicios de Google Play, mensajería, teclado), prioriza desinstalar lo que no uses y combina optimización de batería, servicios en ejecución y restricción de datos para lograr el equilibrio entre rendimiento, autonomía y notificaciones fiables.
Con estas pautas sabrás identificar qué apps cierran tu rendimiento, cuáles mantener activas y cómo limitar el consumo en segundo plano sin perder funciones importantes. Aplicando los ajustes descritos y revisando periódicamente el uso de batería y procesos, tu Android debería ir más fluido, con menos calentamiento y con una autonomía más estable a lo largo del día.



