Memoria ePoP y arquitectura ARM: el futuro de los Android

  • ePoP integra RAM y almacenamiento en un solo módulo, ganando espacio interno y eficiencia.
  • ARM impulsa más rendimiento por vatio con CPU Cortex y GPU Mali, manteniendo big.LITTLE.
  • El ecosistema ARM crece hacia portátiles y servidores, reforzando Android con IA y seguridad.
  • Buenas prácticas de optimización (DVFS, drivers, compilación) maximizan autonomía y estabilidad.

Futuro de los terminales Android memoria ePoP y arquitectura ARM

Dos novedades importantes para el segmento de los dispositivos móviles se acaban de conocer. Una se refiere a las memorias que se integran en estos, tanto RAM como las de almacenamiento, y la otra se enmarca en la estructura y funcionamiento de los procesadores, tan importantes en la actualidad. Por lo tanto, marcarán el futuro de los terminales Android, al menos a medio plazo.

Además, y como hemos indicado antes, afectan a dos componentes esenciales de los teléfonos y tablets, lo que demuestra que estos dispositivos se parecen cada vez más en su funcionamiento a los ordenadores, por lo que antes o después acabarán fusionándose en algunos de sus segmentos (si es que esto no ha ocurrido ya con los modelos con pantallas más grandes).

En paralelo, el avance de ARM como arquitectura está impulsando cambios más allá del móvil: fabricantes de PC y creativos han demostrado que los chips ARM ofrecen eficiencia energética sobresaliente, diseños más delgados y una compatibilidad de software cada vez más amplia. Este contexto refuerza lo que veremos en Android: más autonomía, mayor rendimiento por vatio y experiencias fluidas apoyadas por CPU, GPU y aceleradores de IA.

La memoria del futuro cercano

Memoria ePoP en móviles Android

Pues sí, hay novedades interesantes en lo referente a las memorias que están destinadas a ser utilizadas en los terminales orientados a la movilidad. El nombre de los nuevos componentes es ePoP y está desarrollado por Samsung (uno de los grandes fabricantes de este tipo de componentes).

La gran virtud que ofrece esta memoria ePoP y por lo que es importante en el futuro de los terminales Android, es que reduce de forma drástica las dimensiones tanto de la RAM como de la específica para el almacenamiento interno, ya que las junta en un único módulo. De esta forma, se libera espacio que puede ser aprovechado por los fabricantes para por un lado incluir mejoras en, por ejemplo, la batería, y también se podrá reducir el grosor de teléfonos y tablets.

Comparación de la memoria ePoP

Un ejemplo del ahorro es que actualmente la suma de los dos módulos de RAM y almacenamiento alcanza los 26,5 milímetros de ancho, mientras que la ePoP se queda en 15 mm (el grosor se queda en sólo 1,4 milímetros). Además, en el interior del nuevo componente hay 3 GB de RAM y 32 de espacio para guardar información con tasas de transferencia de hasta 1,866 Mb/s. En definitiva, que se mejorarán tanto las prestaciones como el diseño de los dispositivos móviles con este nuevo producto que ya está en fase de producción -¿será de la partida en el Samsung Galaxy S6?-

Más allá de integrar en vertical RAM y almacenamiento, ePoP optimiza el enrutado de señales y reduce las pérdidas eléctricas, lo que ayuda a bajar temperaturas y a sostener altas velocidades en escenarios de multitarea. Este empaquetado libera placa para componentes clave como sensores fotográficos más grandes, altavoces de mayor resonancia o módems 5G con mejor cobertura.

Frente a diseños tradicionales PoP, ePoP añade control de energía más fino y facilita combinar RAM LPDDR de alta velocidad con almacenamiento de última generación. Aunque el ejemplo original hablaba de eMMC, la industria ha migrado gradualmente hacia UFS, que aporta latencias más bajas y paralelismo, reforzando la sensación de apertura instantánea de apps y una instalación más rápida de juegos pesados.

Novedades también por parte de ARM

Pues sí, la compañía que diseña la arquitectura que se utilizan en la inmensa mayoría de los procesadores que se utilizan con teléfonos y tablets acaba de anunciar la llegada de una nueva, llamada Cortex-A72 y, también, que una nueva GPU es de la partida: la Mali-T880.

Sin duda alguna estas novedades serán utilizadas por compañías como por ejemplo Samsung en sus procesadores Exynos como Qualcomm en su Snapdragon (esta última no usa las GPU Mali). Además, otras como MediaTek también serán de la partida. Eso sí, se esperaba que la llegada al mercado de las primeras unidades con Cortex-A72 se produjera en la siguiente generación.

Noveadades de la arquitectura ARM Cortex A-72

Algunas de las novedades que tiene la nueva arquitectura que será importante en el futuro de los terminales Android es que sin aumentar el consumo se multiplica por 3,5 la potencia de la capacidad de procesamiento. Aparte, permitirá el uso de tecnología de fabricación de 16 nanómetros, lo que significa mejor disipación del calor y reducción del tamaño. Aparte, se confirma que mantendrá compatibilidad con la tecnología big.LITTLE.

En cuanto a la GPU Mali-T880, esta llega con dos premisas: reducir el consumo energético sin perder potencia. Y, sobre el papel, esto será así ya que necesita un 40% menos de energía y, además, la potencia al mover gráficos aumenta se multiplica (1,8). Aparte, se mejora de forma drástica la gestión de vídeos e imágenes 4K.

El ecosistema ARM ha demostrado una ventaja clara frente a x86 en móviles: mayor eficiencia, diseños fanless y mejor rendimiento sostenido por vatio. Esta base ha impulsado su salto a portátiles ligeros con mejores autonomías, donde la compatibilidad de apps nativas y la traducción han avanzado de forma notable. La apuesta de grandes actores por CPU ARM en múltiples categorías confirma que la hoja de ruta de ARM ofrece escalabilidad desde móviles hasta servidores.

Para Android, esto se traduce en SoC con CPU más rápidas, GPU más capaces y la suma de NPUs dedicadas a IA que aceleran traducción en tiempo real, mejoras de foto/vídeo y funciones de seguridad local. A nivel de sistema operativo, Android y Linux aprovechan la abstracción de hardware de ARM para optimizar recursos, mejorar la gestión de memoria y reforzar la seguridad con tecnologías como TrustZone y arranque verificado.

Además de la potencia bruta, la arquitectura ARM destaca por su rendimiento/vatio, coste contenido y un ecosistema amplio de herramientas. Buenas prácticas como DVFS, perfiles de energía, controladores actualizados y compilación optimizada ayudan a exprimir el hardware y a evitar errores comunes (fugas de memoria, incompatibilidades de drivers o mala gestión térmica) que penalizan la experiencia.

El caso es que en cada nueva generación tendremos terminales que ofrecerán más potencia, mucha más. Por lo que el futuro de los terminales Android simplemente parece espectacular, siempre hablando de la gama alta de producto, que será la primera en disfrutar de estas innovaciones, con la gama media beneficiándose después gracias a la madurez del ecosistema y a la eficiencia que caracteriza a ARM.


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